Exigen Greenpeace y madres veracruzanas cierre de la planta de Laguna Verde

martes, 5 de abril de 2011 · 01:00

JALAPA, Ver., 5 de abril (apro).- Alarmados por la crisis nuclear que enfrenta Japón, las agrupaciones civiles Greenpeace y Madres Veracruzanas hicieron un llamado al gobierno de Felipe Calderón para cerrar la planta de Laguna Verde porque –advirtieron-- “representa un riesgo latente para todo el país”.

Ambos grupos demandaron también al gobierno federal someter a revisión la política energética nacional, luego de que el caso de Japón evidenció el fracaso de generar electricidad a través de las plantas nucleares.

En conferencia de prensa, el director de campañas de Greenpeace-México, Gustavo Amugnani, consideró que este es un “buen momento” para pensar en el cierre de Laguna Verde y caminar la ruta de las energías limpias, “ya que no vale la pena correr el riesgo de una situación similar a la que viven en este momento los japoneses”, luego del accidente de la planta Fukushima.

Destacó que el derrame de crudo en el Golfo de México, ocurrido el 20 de abril de 2010 en la plataforma Deepwater Horizon, operada por British Petroleum, y el accidente en la planta de Fukushima, luego del sismo y tsunami del 11 de marzo pasado, “confirman que las energía derivadas de fósiles y la fusión nuclear no sólo son sucias, sino altamente inestables y por ello altamente peligrosas para la supervivencia humana y de los ecosistemas”.

Luego insistió en la urgencia de que el gobierno mexicano revise sus políticas públicas en materia de energía y, en especial, “cerrar el capítulo referente a la energía nuclear que, además de ser costosa en riesgos e inversión, es altamente peligrosa, como ha quedado demostrado en Japón”.

El ambientalista consideró que la operación de Laguna Verde, ubicada en el municipio de Alto Lucero, en la región de la Costa Esmeralda, “debe ser puesta en un tamiz y voltear a ver lo que la mayoría de los países con tecnología nuclear están replanteando sobre qué hacer con sus plantas nucleares”.

Por ello, reiteró que el gobierno mexicano debe abordar el asunto de Laguna Verde, ya que los dos reactores de la única planta nuclear en México “son muy antiguos, pues tienen más de 21 años de funcionamiento y han registrado más de 55 paros de emergencia que han repercutido en su vida útil”.

Debido a su antigüedad, advirtió, los reactores de Laguna Verde son “tan vulnerables” como las plantas de Japón, sobre todo “porque sus sistemas de enfriamiento a base de agua son similares y, paradójicamente, no funcionan sin energía eléctrica”.

Mientras, la coordinadora del grupo antinuclear Madres Veracruzanas, Claudia Gutiérrez, insistió sobre el cierre de Laguna Verde, “ya que la generación de 5% de fluido eléctrico no justifica ni su inversión económica ni los riegos de operación que conlleva”; es más, añadió, cu clausura no impactaría en la economía nacional y “sólo sería como apagar la mecha de un explosivo”.

En sus más de dos décadas de operación, acusó, lo que ha caracterizado a Laguna Verde es la falta de transparencia, “pues nadie informa sobre las condiciones en que funcionan los reactores ni sobre los conflictos de seguridad ambiental que se han generado”.

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