Vive Mérida jornada de protestas y violencia por obra vial

lunes, 4 de julio de 2011
MÉRIDA, Yuc. (apro).- La Glorieta de la Paz se convirtió hoy en campo de batalla entre priistas y panistas, luego de que un grupo de choque arremetiera contra manifestantes que se oponen a la construcción de un distribuidor vial. La violencia estalló a las cinco de la mañana cuando aproximadamente un centenar de porros cayó a golpes contra los inconformes, entre los que se encontraban varias figuras del PAN y hasta el cónsul de los Países Bajos en la capital yucateca, José Enrique Gutiérrez López, quienes la víspera acamparon en la glorieta en su afán por impedir el arranque de la obra, que la alcaldesa priista Angélica Araujo programó para este mismo lunes. Los golpeadores llegaron al punto donde se cruzan el Circuito Colonias y la ampliación de la emblemática avenida Paseo de Montejo, dos de las principales arterias viales de Mérida, con la encomienda de sofocar la protesta para permitir el avance de la maquinaria de la constructora Asesorías Proser, a la que se adjudicaron los trabajos. En la trifulca, que dejó varios lesionados, el cónsul de los Países Bajos sufrió un infarto tras ser bajado a empellones de una de las máquinas de la constructora y luego golpeado en el suelo. Debió ser trasladado en una camioneta particular a un hospital, donde permanece en el área de terapia intensiva, pues la ambulancia que se solicitó nunca apareció. En rueda de prensa a la que convocó horas más tarde, el oficial mayor del ayuntamiento de Mérida, Gaspar Quintal Parra, se deslindó de la golpiza que recibieron los manifestantes y responsabilizó del conflicto al PAN, en especial al líder municipal Salvador Vitelli; al diputado local Renán Barrera Concha, quien también resultó golpeado, y a los directivos del Frente Cívico Familiar, y dijo que fueron ellos los que agredieron a los trabajadores de la obra. En el mismo sentido se pronunciaron posteriormente los regidores priistas, a los que coordina Álvaro Omar Lara Pacheco. “Estos nombres no deben ser olvidados por orquestar la politización de una obra que, sin duda, es de beneficio para los ciudadanos”, dijeron en un comunicado. “Nuestra postura, como representantes de la mayoría ciudadana, es de reprobar la actitud de los dirigentes, regidores y legisladores de Acción Nacional, quienes sacaron el cobre este día dando muestra de sus actos desesperados en la búsqueda de los votos ciudadanos”, dijeron. Aseguraron que asistieron esta mañana a la Glorieta de la Paz para constatar, junto con un notario de la constructora, el inicio de los trabajos, dado que esa es su labor, y se quejaron de que la regidora Elizabeth Vargas Aguilar fue recibida a insultos por los manifestantes. Incluso, acusaron, cuando Vargas Aguilar trataba de retirarse, el diputado panista Pedro Cohuo Suaste le impidió subirse a su camioneta, “poniendo en riesgo su seguridad”. “Glorieta de la guerra” “Esta ya no es la Glorieta de la Paz, es de la guerra”, ironizó el diputado local panista Barrera Concha quien, como los vecinos y comerciantes de la zona, está en contra del proyecto del distribuidor vial o “paso deprimido”. El legislador, quien también resultó golpeado, dio su versión: “Nos echaron encima un vehículo, a mí me golpearon; a los demás los atropellaron; arrebataron y rompieron mantas, no les importó que había señoras, niñas, incluso reporteros”. Explicó que desde las cuatro de la mañana acudió al campamento luego de enterarse de la agresión, ya que “no había policía estatal ni autoridad para resguardar la tranquilidad de la manifestación. “Ahora resulta que el ir a defender a los ciudadanos para ellos es una provocación, cuando ellos llevaron a gente que portaba playeras rojas y que después se las cambiaron a playeras blancas para no ser identificados”, denunció. El legislador panista detalló que “hubo conatos de pleito cada 20 minutos, rompieron las casas de campaña, desbarataron las mantas, a la fuerza se las arrebataron; con tubos en la mano, estaban golpeando a la gente para impedirles llegar a la construcción”. Y destacó que en el lugar de los hechos estaban presentes el director de Obras Públicas Municipales, Antonio Duarte; el director de Servicios Públicos, Jorge Barrera; el oficial mayor Gaspar Quintal, y Antonio Aldana, secretario de Gobernación, quienes se limitaron a observar cómo los porros estaban golpeando a los manifestantes. Por su parte, la activista Patricia Mac Carthy Caballero destacó que “vándalos enviados por las autoridades nos golpearon, al menos a unas 20 personas, y seis de nosotros interpusimos una denuncia en la Comisión Estatal de Derechos Humanos” (Codhey). Después del ataque a los inconformes, agentes de la Secretaría de Seguridad Pública estatal cercaron la zona. Poco después del mediodía, acudieron al área del conflicto el director regional de la Policía Federal, Francisco Javier González, y anunció el envió de uniformados para apoyar la seguridad y agentes del Ministerio Público para tomar declaraciones a los manifestantes agredidos. Así mismo, se presentó el propietario de la constructora Proser, Raúl Ancona Riestra, quien declaró que se suspendería la obra hasta que se solucione el conflicto. No obstante, poco después un trascabo intentó romper el pavimento para iniciar los trabajos, pero no pudo culminar su labor, pues en ese momento Blanca Estrada Mora, presidenta de la Federación Estatal de Colonos Urbanos de Yucatán (Fecuy), y Marisol Canto, consejera de la Codhey, se colocaron bajo la máquina para impedir que ésta fuera accionada. La agresión desencadenó una intensa actividad en las redes sociales tanto que, por la noche, cerca de un millar de personas marchó por la avenida Prolongación Montejo en contra del proyecto vial. Los manifestantes, entre los que se encontraban el exgobernador Patricio Patrón Laviada y la senadora Beatriz Zavala Peniche, se concentraron en el Monumento a la Patria, donde se empata el Paseo de Montejo con la Prolongación Montejo, donde iniciaron la protesta con un mitin, al cual siguió una marcha hasta la Glorieta de la Paz, que para entonces había sido cercada por la autoridad con vallas metálicas. Un grupo de no más de 50 personas, con gladiolas en las manos en señal de paz, se manifestó simultáneamente en el mismo sitio a favor del túnel. Al término de la protesta, los organizadores conminaron a los participantes a retornar al punto de partida, pero muchos optaron por quedarse en los alrededores de la Glorieta de la Paz. Por la noche, el ayuntamiento emitió un comunicado para anunciar que este martes, a las nueve de la mañana, haría entrega de los primeros 556 boletos para el concierto de Shakira, a celebrarse a mediados de este mes en esta ciudad.