Denuncian conflicto entre católicos y evangélicos de Puebla

lunes, 12 de septiembre de 2011
PUEBLA, Pue. (apro).- Habitantes católicos de San Rafael Tlanalapan expulsaron de esa localidad a fieles de sectas evangélicas, bajo la amenaza de que serían linchados por pretender construir un templo en esa comunidad. Aunque el secretario general de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, rechazó la existencia de un conflicto en esa población, medios locales confirmaron que algunas familias decidieron salir de Tlanalapan, ubicada en el municipio de San Martín Texmelucan, ante la serie de amenazas realizadas por unos 200 habitantes católicos de esa comunidad. De hecho, un grupo de católicos había dado de plazo hasta este domingo 11 a las familias evangélicas para que abandonaran Tlanalapan, bajo la amenaza de que si se quedaban serían linchados y crucificados. Previo a ello, Josué Ovando Jiménez, pastor del templo del Alto Potentado, acusó al cura de la junta auxiliar de San Rafael Tlanalapan, Ascensión González Solís, de incitar a la violencia contra alrededor de 70 pobladores de esa localidad que profesan el culto evangélico. En un comunicado, la arquidiócesis de Puebla deslindó de responsabilidad al párroco y rechazó que se aliente la intolerancia religiosa. Sin embargo, aceptó que la mayoría de la población católica se sentía agredida por la intención de los evangélicos de construir un templo. “La comunidad de fieles católicos de Tlanalapan… acordó acudir al pastor cristiano para manifestarle que una gran mayoría de la población se sentía agredida en su fe y costumbres, ante la pretensión de construir un templo no católico en las cercanías de la Capilla de San Isidro”, justifica el boletín. Según reporteros locales, las casas de una parte de las familias evangélicas, incluyendo la del pastor, fueron desocupadas desde el sábado 10, luego de que el delegado de gobierno del distrito VII, Roberto Solano Pineda, reconoció que no había condiciones para garantizarles seguridad. De hecho, el funcionario propuso como solución a los evangélicos que no salieran de sus casas para evitar que se cumplieran las amenazas de linchamiento. Solano Pineda explicó que había un acuerdo para permitir que sólo los evangélicos originarios de Tlanalapan se quedaran, pero con la condición de que acudieran hasta San Martín Texmelucan para profesar su culto. Sin embargo, existen antecedentes que involucran al mismo sacerdote, Ascensión González Solís, quien hace 18 años supuestamente incitó a un grupo de fieles para golpear a una familia y quemarle su vivienda por profesar un culto distinto al católico. Ovando Jiménez informó también de una denuncia por agresiones y los que resulten, razón por la que se abrió el expediente 1295/2011.

Comentarios