Denuncian acoso en Tabasco contra desplazados guatemaltecos

martes, 6 de septiembre de 2011
VILLAHERMOSA, Tab. (apro).- El Movimiento Migrante Centroamericano (MMC) denunció que, “en un claro intento por desalojar nuevamente” a 36 familias guatemaltecas refugiadas en el ejido Nuevo Progreso, del municipio tabasqueño de Tenosique, autoridades de la nación centroamericana, escoltadas por el Ejército y policías mexicanos, se internaron en territorio nacional con el fin de intimidar a los desplazados. El MMC informó que, el lunes 5, autoridades del municipio de El Petén, Guatemala, encabezadas por el gobernador Rudel Mauricio Álvarez, se internaron al país por el puerto fronterizo El Ceibo y, escoltadas por Ejército Mexicano, Policía Federal y estatal, Grupo Beta y personal del Instituto Nacional de Migración (INM), llegaron hasta el ejido Nuevo Progreso con cinco autobuses para tratar de llevarse a los refugiados guatemaltecos. A través de Centro de Derechos Humanos del Usumacinta, la organización civil detalló en un comunicado que por más de seis horas la comitiva intentó convencer a las familias para que se trasladaran a un albergue temporal en el municipio de La Libertad, departamento de El Petén, para después ser reubicadas en viviendas, pero sin derecho a tierras. Los desplazados se opusieron al ofrecimiento e insistieron en su exigencia de que se les permita regresar a sus tierras, de las que fueron desalojados violentamente por el Ejército guatemalteco el 23 de agosto pasado, lo que les obligó a refugiarse en territorio mexicano. Según el MMC, el gobernador de El Petén, Rudel Mauricio Álvarez, fue cuestionado del por qué ordenó el violento desalojo, a lo que respondió negando los atropellos. Posteriormente, lo invitaron a trasladarse al lugar de los hechos (500 metros de la línea fronteriza) para que observara las casas quemadas que dejó el Ejército guatemalteco, negándose a ir y, de manera burlona, soltó: “Para qué exigen tanto si tan sólo eran unas covachitas (chozas) las que tenían, y ustedes mismos juntaron las medicinas que les da el gobierno mexicano para quemarlas”. El MMC destacó comentarios de los desplazados, entre ellos uno que apuntaba: “Sentimos mucho miedo, pensamos que nos volverían a desalojar. Yo escondí la poca ropa que tengo y cosas que los hermanos mexicanos nos han regalado. El gobernador nos regañó cuando nos acercamos a escuchar las mentiras que le decía a la prensa. ¿Cómo es posible que este señor nos venga a regañar y burlarse de nosotros en un país donde él ya no tiene autoridad?”. Los refugiados denunciaron también que el INM ha retirado las formas migratorias a gente de la Pastoral Social del municipio de La Libertad, Guatemala, que ha llevado alimentos a la comunidad desplazada. Así mismo, “se han sentido muy ofendidos al observar que el gobernador Rudel Mauricio llevó una camioneta cargada de víveres para el destacamento del Ejército guatemalteco que custodia el paso hacia Nueva Esperanza, pero que a ellos no les ha llevado nada”, expone el comunicado. Ls familias desplazadas refrendaron su intención de retornar a sus tierras y exigir la reparación de los daños, así como el compromiso oficial de que no serán nuevamente desalojados, pues esta es la tercera ocasión que padecen el despojo. “Hacemos un llamado nuevamente a la comunidad nacional e internacional para que se pronuncien y solidaricen con las personas desplazadas, pues éstas siguen sobreviviendo en condiciones deshumanas”, puntualiza el texto del MMC.

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