Profepa, Semarnat y gobierno de Veracruz exigen a Pemex reforzar seguridad en ductos

martes, 17 de enero de 2012
XALAPA, Ver. (apro).- Autoridades federales y estatales demandaron a Petróleos Mexicanos (Pemex) reforzar la vigilancia en sus instalaciones por medio de tecnología y personal, para evitar actos vandálicos como el ocurrido a finales de 2011 que originó el derrame de mil 500 barriles de crudo en las márgenes del río Coatzacoalcos. El pasado 31 de diciembre, una toma clandestina en uno de los ductos de Pemex ubicado en la estación El Polvorín en Cosoleacaque, provocó el derrame de hidrocarburo que se extendió hasta las márgenes del río Coatzacoalcos, provocando graves daños el medio ambiente de esa zona sur de la entidad. Este martes, el gobernador Javier Duarte, acompañado por el secretario del Medio Ambiente, Juan Rafael Elvira Quesada, y el titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Hernando Guerrero Cázares, realizó un recorrido por la zona afectada, al sur de Veracruz. En conferencia de prensa, ofrecida en Minatitlán, Duarte aseguró que la “situación está controlada” y debido a la oportuna intervención de todas las autoridades del ramo se logró reducir el daño al río Coatzacoalcos, uno de los afluentes más caudalosos no sólo del estado, sino del país. El mandatario estatal, refirió que más de 7 mil kilómetros de ductos de Pemex pasan por Veracruz, lo que lo convierte en la “entidad con más instalaciones de la paraestatal, ya que el 55% del inventario nacional de pasivos de Pemex—Refinación se encuentran en el estado”. Por ello, pidió a las autoridades de la paraestatal realizar una revisión puntual de los procedimientos, instalaciones y ductos a fin de contar con un diagnóstico puntual del estado que guardan. Ante la actual contingencia, Duarte hizo un llamado al director de Pemex, Juan José Suárez Coppel, para reforzar sus acciones de mantenimiento y supervisión con el fin de que para que ya no existan estos incidentes. A este llamado, se sumó el titular de la Semarnat, quien demandó a Pemex implementar una mayor vigilancia en sus instalaciones por medio de alta tecnología y personal para evitar “este tipo de actos vandálicos” que han dañado gravemente al medio ambiente de la zona. En este caso, señaló que en la zona del derrame hubo impacto de manera importante en las capas superiores del suelo y daño ecológico a la vegetación, como es el caso del lirio acuático en la rivera del afluente y en las lagunas, cuyos estudios siguen en análisis para el dictamen final. No obstante, hoy mismo la paraestatal reportó la detección de otra toma clandestina en el oleoducto de 24 pulgadas Nuevo Teapa—Venta de Carpio, en el ejido de Atzacan, del municipio del mismo nombre, en el centro de la entidad.

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