Rechazan indígenas de Puebla proyecto hídrico de Grupo México

viernes, 14 de diciembre de 2012
PUEBLA, Pue. (apro).- Habitantes de la comunidad totonaca Ignacio Zaragoza, ubicada en la Sierra Norte, manifestaron su rechazo al proyecto del corporativo Grupo México de construir una hidroeléctrica sobre la cuenca del río Ajajalpan. Al solidarizarse con las acciones de resistencia, la agrupación Unitierra-Puebla expresó su preocupación por el nombramiento de Juan José Guerra Abud como secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales en el gabinete de Enrique Peña Nieto, ya que, por su formación de ingeniero, temen que abra paso a este tipo de proyectos que afectan a las comunidades indígenas. Desde hace diez días, unos 120 lugareños de Ignacio Zaragoza, en el municipio de Olintla, mantienen sitiada una máquina ‘bulldozer’ que ingresó a terrenos de su propiedad para empezar la construcción de un camino, el cual sería punta de lanza para arrancar con la hidroeléctrica en terrenos de Olintla y Bienvenido. En rueda de prensa, María Irene García López, habitante de esa comunidad, dijo que desde el miércoles 5 han montado guardias para evitar que se empiecen los trabajos de construcción de la hidroeléctrica, proyecto que consideran una “amenaza” para su comunidad. “Estamos ahí para defender nuestras tierras, nuestra agua, nuestras vidas; por los que ahora estamos ahí y por los que vienen”, dijo la mujer totonaca; “no tenemos armas, no tenemos nada, nosotros somos las armas”. Representantes de los habitantes de Ignacio Zaragoza explicaron que la máquina llegó sorpresivamente a la comunidad y empezó a realizar labores para abrir brecha, sin contar siquiera con permiso de los 40 propietarios de las parcelas afectadas, mucho menos les informaron que el proyecto final era construir una hidroeléctrica. Conocieron de lo que se trataba, explicaron, porque estudiantes de secundaria y bachillerato de esa comunidad buscaron en Internet información sobre lo que era una “hidroeléctrica” y lo mostraron al resto de los pobladores. “Entendimos que era un proyecto para que los ricos se hagan más ricos y que a nosotros sólo nos va a dejar destrucción y más pobreza, que se van a acabar nuestra agua y nuestra tierra, que es donde sembramos nuestro maíz, frijol y chile”, expresó una de las mujeres participantes en la protesta. En un boletín de prensa, organizaciones no gubernamentales que apoyan a la comunidad en sus acciones de resistencia denunciaron que este proyecto de hidroeléctrica tiene como antecedente la firma de un convenio de “generación de energía limpia” el 14 de abril de 2011, entre el gobernador Rafael Moreno Valle y Javier García de Quevedo, presidente de Minera México. “En dicho convenio se acordó la construcción de cuatro hidroeléctricas bajo el esquema de autoabastecimiento de energía eléctrica para la empresa minera, con una inversión de 2 mil millones de pesos”, detallaron. Y es que a partir de julio de 2011, abundaron las ONG, el Grupo México, propiedad de Germán Larrea, inició actividades de reconocimiento de terrenos y trazo de caminos en diversas comunidades indígenas de los municipios poblanos de Ahuacatlán Olintla y Bienvenido, sin haber presentado manifestaciones de impacto ambiental (MIA) ni tener la autorización de los propietarios de los terrenos. Señalan que desde octubre, el alcalde de Olintla, Héctor Arroyo Bonilla, y el síndico Domingo de Jesús Francisco Galindo han amenazado incluso con enviar al Ejército y usar gas pimienta para presionar a los pobladores de Ignacio Zaragoza para que vendan sus tierras a la empresa y acepten el proyecto hídrico. Luego de que el 5 de diciembre una máquina llegó para abrir un camino hacia el río Ajajalpan, sin tomar en cuenta a la comunidad, ni a los propietarios de los terrenos, los habitantes interpusieron una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) y presentaron denuncias penales por daños en propiedad ajena, abuso de autoridad y daños a la ecología. “Denunciamos que la pretendida construcción de tres hidroeléctricas sobre el río Ajajalpan afectaría gravemente la vida de los pueblos totonacos, al disminuir de manera drástica el caudal de agua del río, la cual ha venido disminuyendo año con año, afectando además fauna y flora de la región, agravada por la capa vegetal que está siendo removida por la construcción de proyectos”, alertaron las agrupaciones. También mencionaron otros proyectos hidroeléctricos que son promovidos en la Sierra Norte, sobre el río Apulco, en Zacapoaxtla, y sobre los ríos Zampoala y Ateno, que afectan a los municipios de Xochitlán, Zapotitlán, Zoquiapan y Nauzontla. Entre las organizaciones denunciantes destacan, entre otras, Unidad Indígena Totonaca Nahua, Universidad de la Tierra en Puebla, Unión de Cooperativas Tosepan Titataniskej, Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario, Centro de Estudios Ecuménicos, Pastoral Social Sierra Norte de Puebla, Centro Operacional de Vivienda y Poblamiento, Timomachtikan, Naku Skgoy y el Centro de Estudios para el Desarrollo Rural. Las agrupaciones piden la salida de la maquinaria de la población de Ignacio Zaragoza y la cancelación de los proyectos hidroeléctricos en la Sierra Norte; la reparación de los daños ocasionados a los terrenos; respetar el derecho de las comunidades indígenas a ser consultadas de manera previa, libre e informada sobre proyectos que afecten su vida y territorio, así como garantizar la seguridad de quienes participan en las acciones de resistencia.

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