Detonó narcoguerra consumo de drogas en Colima: gobernador

martes, 18 de diciembre de 2012
COLIMA, Col. (apro).- La violencia en la entidad fue generada por la disputa del mercado interno de la droga por parte de bandas cuyos cabecillas radican en los estados de Jalisco y Michoacán, así como por la importancia del puerto de Manzanillo en la geopolítica de los enervantes, señaló hoy el gobernador Mario Anguiano Moreno en la presentación de su Tercer Informe de Gobierno ante el Congreso local. Durante el acto oficial realizado en el Palacio Legislativo, el mandatario dijo no desconocer los problemas que siguen latentes en el estado, entre ellos “podemos mencionar el relativo a la seguridad, pues nuestra entidad sigue afectada por la operación de grupos del crimen organizado”. No obstante, argumentó que también “es justo reconocer que no hemos cedido espacios, que seguimos fortaleciendo los instrumentos de seguridad y procuración de justicia y que estoy seguro tendremos mejores resultados en los años siguientes”. En respuesta a cuestionamientos expresados previamente por diputados de oposición, Anguiano Moreno sostuvo que desde el primer día de su gobierno asumió que el tema de la inseguridad pública era una de las prioridades que exigían soluciones concretas, por lo que implementó una estrategia de reestructuración de los organismos de seguridad, incorporó a las Fuerzas Armadas y se realizó un esfuerzo para mejorar las condiciones laborales de los agentes policiacos. “En estos tres años –añadió– hemos detenido a casi 300 miembros de los diferentes cárteles de la delincuencia organizada, pero nuestro gran reto es lograr que podamos prevenir y abatir la incidencia de delitos del fuero común, entre ellos extorsión, robos a casas habitación y de vehículos”. Según Anguiano Moreno, la estrategia del gobierno de Felipe Calderón en contra del crimen organizado sólo incrementó el consumo de drogas, la violencia entre cárteles y aumentó el número de adictos, a pesar de que se invirtieron dos o tres veces más recursos para tratar de controlarlos. El gobernador priista dijo tener “una enorme esperanza” en que el presidente Enrique Peña Nieto haya considerado que el crimen no se combate con más presión y más muerte, sino que hay que ir a los orígenes y a las causas que provocan ese fenómeno. “Creemos que vienen años difíciles al inicio, pero pensamos que con esta visión vamos a encontrar, junto con todos los actores políticos que tienen ganas de sumarse, alternativas para dar la tranquilidad que tanto quiere la población”. Durante los posicionamientos de las fracciones parlamentarias, el diputado perredista Francisco Rodríguez García denunció que el gobierno no ha querido librar a los colimenses de la “herencia maldita” del narcotráfico que, “al parecer, llegó para quedarse y con paciencia ha construido sus redes de protección y complicidad y compró voluntades financiando campañas, lo que ha provocado que hoy Colima sea productor, distribuidor y consumidor de droga, además de que en los últimos nueve años se ha duplicado el consumo”. Rodríguez García mencionó que hoy en Colima “corre tanta sangre como agua para lavar dinero ilegal, son más de 600 los asesinatos derivados del crimen organizado, más una cifra sin determinar de desaparecidos, a esto se suman los millones de dólares que entran por el puerto como producto del trasiego”. Asimismo, comentó que las muertes del exgobernador Silverio Cavazos Ceballos y del asesor del actual gobierno, Saúl Adame Barreto, siguen impunes, mientras “que los actores intelectuales y los móviles siguen siendo un misterio, las autoridades no convencen al respecto, actúan como si no quisieran resolver estos crímenes”. A su vez, el diputado panista José Donaldo Ricardo Zúñiga advirtió que la violencia ha sentado sus bases en la sociedad colimense, exhibiendo la agonía del estado de derecho. “En el combate al crimen y a la delincuencia, cada día que transcurre se paga con un mayor debilitamiento de nuestras instituciones, Colima requiere la estabilidad, la gobernabilidad y el crecimiento”, manifestó. El gobernador Mario Anguiano adujo que durante los primeros 11 meses de este año han sido detenidos 131 integrantes de diferentes grupos de la delincuencia organizada, en tanto que la suma total de detenidos por los cuerpos de seguridad del estado, por diversos hechos delictivos, es de 3 mil 14. Entre esas capturas, el mandatario destacó la de Jesús Delgado García, a quien identificó como sicario de La Familia michoacana y copartícipe en el homicidio del exgobernador Silverio Cavazos. “También podemos mencionar a José Gerardo Camacho, copartícipe en la privación de la libertad y homicidio del doctor Saúl Adame Barreto, y líder del cártel de Jalisco en Colima. También es el caso de Carlos Macías Ayard, jefe del cártel Nueva Generación en Tecomán, quien participó en el homicidio del agente del Ministerio Público Francisco Javier Vélez Ramírez”, expuso el gobernador en su informe. Otro tema que ocupó espacios importantes dentro del evento fue el de la crisis económica del gobierno estatal y los ayuntamientos, hecho que varios diputados cuestionaron, particularmente el panista Ricardo Zúñiga, quien alertó que las finanzas públicas “se encuentran colapsadas”. El gobernador aseguró que la “debilidad de las finanzas” fue generada por la disminución de la participaciones federales desde 2008, como resultado de la modificación de la fórmula de distribución de recursos a los estados, que en el caso de Colima pasó de 0.73 a 0.69% en ese periodo, lo que significa que dejó de percibir entre 2008 y 2012 más de mil 200 millones de pesos. Respecto de la deuda estatal, negó que ésta represente algún riesgo, pues el servicio anual equivale a 2% del presupuesto, mientras que la media nacional es de 8%.  

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