Urgen una vida justa y digna para rarámuris

sábado, 22 de diciembre de 2012
CHIHUAHUA, Chih. (proceso.com.mx).- La violación a las leyes en pro de los indígenas y la falta de voluntad de quienes están al frente de las instituciones gubernamentales, es el principal impedimento para que este sector de la población tenga una vida digna y justa, denunció el diputado de la fracción del Partido Nueva Alianza (Panal), Samuel Díaz Palma, en su segundo informe legislativo. Ante unos mil 500 rarámuris reunidos en el gimnasio de la cabecera municipal de Guachochi, procedentes de diversas comunidades, el legislador dio a conocer que una de sus prioridades es lograr la creación de un partido indígena para garantizar su participación en las políticas públicas. El diputado, quien se asume indígena porque es descendiente de padre rarámuri, manifestó: “Por mucho tiempo hemos sufrido discriminación, despojos, marginación y una serie de injusticias que aún en la actualidad siguen prevaleciendo por parte de quienes prefieren vernos en la ignorancia para seguirnos explotando”. Destacó que las autoridades indígenas han manifestado en diferentes ocasiones que las despensas les quitan el hambre por unos días y las cobijas quitan el frío por una temporada, pero lo que requiere la comunidad son herramientas que les permitan explotar sus propios recursos y no depender de otros. Al respecto, el presidente del Consejo Indígena, Librado Sandoval Silva, denunció que el mal estado de la educación se debe a las juntas a la que acuden los maestros rurales, pero sobre todo porque éstos no tienen seguridad para transitar entre las comunidades, ya que hay caminos tomados por el crimen organizado. Afirmó que “hay maleantes, tantos que (los indígenas) no pueden andar por muchos caminos porque les quieren quitar lo poco que traen o abusan de mujeres. Los caminos son de la Baja Tarahumara y de poblados de Guadalupe y Calvo”. Asimismo, denunció que en clínicas como la de La Junta, Guerrero, el personal médico discrimina a las tarahumaras. Primero porque no saben hablar bien español y luego porque no llevan dinero para pagar y les piden que barran, lo cual no es justo, consideró. Confirmó que en diversas zonas, principalmente las de difícil acceso, no hay promotores de salud y hay mucha desnutrición, así como otras enfermedades que no son atendidas.

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