Reportan el primer robo de arte sacro en la administración de Cué

viernes, 10 de febrero de 2012
OAXACA, Oax. (apro).- El apoderado legal de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Francisco Wilfrido Mayrén Peláez, denunció el “robo sacrílego” que se cometió en el templo de Santa María Yucuiti perteneciente a San Pedro Yosotato, donde sólo fueron sustraídos dos custodias y tres copones, sino que se llevaron el Santísimo y dañaron el Sagrario. El sacerdote mejor conocido como el Padre Uvi precisó que el “hurto sacrílego” se cometió la madrugada del miércoles en San Pedro Yosotato, en la región Mixteca, el cual se suma a los 160 robos que se cometieron en el sexenio de Ulises Ruiz Ortiz, mismos que quedaron en la impunidad. El párroco John Reuter presentó la denuncia ante la Subprocuraduría de Justicia del estado con sede en Tlaxiaco, por el robo de dos custodias de oro, una de ellas antigua; y tres copones, con los que celebran en la misa. Además, reportó que los ladrones forzaron y dañaron el sagrario. Sin embargo, la ofensa más grave y lo que ha generado indignación es que “se pisoteó lo más sagrado de la iglesia Católica”: el Cáliz con las hostias consagradas y las custodias donde se expone al Santísimo. El Padre Uvi, también coordinador de la Comisión Diocesana de Justicia y Paz calificó como “inaudito” este robo porque, alegó, se “atentó contra el corazón de la fe católica, ya que independientemente del valor de los objetos, lo que más duele y enoja es que se llevaron al Santísimo”. Recordó que en los últimos 25 años sólo se han presentado dos o tres casos similares, razón por la que exigió a las autoridades ministeriales que investiguen y esclarezcan este hecho. Destacó que este es el primer robo de relevante importancia que se comete en la administración de Gabino Cué Monteagudo contra la Iglesia católica; y confió en que haya resultados satisfactorios para que no se quede en la impunidad, como sucedió con el sexenio de Ulises Ruiz con los 160 hurtos registrados, entre los que destacan: El robo de tres óleos del siglo XVIII de la Capilla de Nuestra Señora de la Defensa, en la capital del estado; una corona y un resplandor del Siglo XVII en el templo de San Pablo Huixtepec, distrito de Zimatlán, así como 6 millones 25 mil pesos en efectivo y alhajas del tesoro de la Virgen de Juquila, donde fue secuestrado el párroco. Además, el robo de cinco imágenes del Siglo XVII en la capilla de Santa Cruz Nexila, distrito de Zimatlán; una imagen del Niño Dios del Siglo XVIII en la capilla de San Francisco Sola, y el de una imagen de Jesús Nazareno del Siglo XVI en la capilla de Nazareno Etla. También sobresale el robo de dos cuadros con imágenes de La Divina Providencia y de Santa Rita, ambos del siglo XVII y XIX en la iglesia de la Merced en la verde Antequera; así como el asesinato del sacerdote Carlos Salvador Wotto, en la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, en el centro histórico de esta capital.  

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