Acusan a Policía de Juárez de intimidar a familiares de implicado en caso Salvárcar

viernes, 1 de junio de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Organizaciones civiles denunciaron hoy que policías de Chihuahua acosan e intimidan a familiares de Israel Arzate Meléndez, torturado por efectivos del Ejército para autoinculparse de la masacre de 16 jóvenes en el fraccionamiento Villas de Salvárcar, en Ciudad Juárez, en enero de 2010. En un comunicado, el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez, la Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez y el Centro de Apoyo a Migrantes, reprobaron la detención arbitraria e ilegal de que fue víctima un hermano de Arzate Meléndez, de nombre Ignacio Zaid, así como actos de intimidación contra la señora Guadalupe Meléndez por parte de agentes adscritos a la Fiscalía General del estado. Las agrupaciones aseguran que a pesar de que la señora Meléndez cuenta con escolta proporcionada por la Procuraduría General de la República (PGR) desde marzo de 2010, por ser testigo protegido, el jueves 31 de mayo alrededor de las 18:30 horas un grupo de policías se introdujeron a su propiedad, la encañonaron y le preguntaron por otro de sus hijos, de nombre Ismael. De acuerdo con la narración, cuando la señora Arzate buscó a sus escoltas al verse amenazada, advirtió que afuera de su domicilio había cuatro camionetas y en una de ellas estaba su hijo Ignacio, quien le gritó en busca de ayuda, por lo que los agentes se llevaron de inmediato al joven. Arzate buscó telefónicamente a una de sus hijas, quien le confirmó que cuando Ignacio llegaba a su casa fue detenido por policías ministeriales, operativo en el que también fue arrestado un joven discapacitado que pedía limosna en un crucero de Ciudad Juárez. Acompañada de sus escoltas, Guadalupe Arzate se encaminó a la Fiscalía de la Zona Norte, en busca de su hijo pero antes de llegar su hija le llamó para comentarle que las camionetas que tenían a Ignacio, rondaban por la misma colonia donde fue detenido. Arzate logró interceptar al grupo de policías que ya no llevaban consigo a su hijo Ignacio y le comentaron que lo habían dejado donde lo detuvieron. Cuando la señora encontró a su hijo, según el comunicado, éste le comentó que “los agentes le dijeron que buscaba a uno de sus hermanos, a quien acusan de haber participado en un supuesto delito –aparentemente daños en propiedad–, sin que los agentes le especificaran detalles como el nombre del hermano, la fecha de los supuestos hechos o más elementos”. Las organizaciones que defienden la causa de Israel Arzate exigieron el esclarecimiento de la detención arbitraria y actos de intimidación en contra de Ignacio y el trato amenazante a la señora Meléndez, por parte de agentes de la Fiscalía de Chihuahua, así como los supuestos hechos delictivos que se le imputan a otro de los integrantes de la familia, contra quien no existe orden de aprehensión. Para las organizaciones, los acontecimientos de este jueves 31 tienen visos de “represalia en contra de la familia de Israel Arzate por su activismo para defender los derechos humanos de éste, (…) arbitrariamente detenido desde hace más de dos años acusado falsamente por la Fiscalía estatal de haber participado en la masacre de Villas de Salvárcar”. Las agrupaciones sostienen que Guadalupe Meléndez ha reclamado que el único elemento que hay contra su hijo es “una confesión falsa obtenida bajo tortura, violación grave a los derechos humanos que ha sido confirmada por la CNDH y ha llevado al Grupo de Trabajo de la ONU sobre Detención Arbitraria a exigir al Estado mexicano su inmediata liberación”.

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