Acusan a la PGJ Colima de torturar a transgénero para inculparse de homicidio

viernes, 6 de julio de 2012
COLIMA, Col. (apro).- Familiares de un sexoservidor detenido por su supuesta participación en el asesinato de uno de sus compañeros, afirmaron que el acusado es inocente, a la vez que denunciaron que agentes de la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJ) lo obligaron bajo tortura a inculparse de ese hecho. El domingo 17 de junio, en un predio del municipio de Comala, fue localizado con varios impactos de bala en la cabeza el cadáver de José Alfredo Munguía Cibrián, un transgénero de 20 años de edad conocido como Jazmín, que ofrecía servicios sexuales en la zona de tolerancia de Colima. Ocho días después, el lunes 25, la procuradora general de Justicia, Yolanda Verduzco Guzmán, aseguró en conferencia de prensa que el caso había sido resuelto tras la detención de José Alberto Torres Segura, transgénero conocido como Thalía, de 27 años, que ejercía la prostitución en el mismo lugar que la víctima. Esmeralda Soto Torres, sobrina del acusado, denunció que éste fue detenido la tarde del miércoles 20 de junio en la colonia Mirador de la Cumbre III de esta capital y trasladado a las instalaciones de la PGJ en el municipio de Comala, donde “lo torturaron y lo golpearon muy feo para que dijera que él había matado a esa persona”. De acuerdo con la mujer, quien ha hablado con el detenido en varias ocasiones, Thalía le comentó que “los policías lo sentaron en una silla, lo amarraron de los pies y de las manos; le pusieron una bolsa de plástico en la cabeza y empezaron a golpearlo sin dejarlo respirar; le dijeron que si no decía esto y esto otro lo iban a llevar al terreno a matarlo; y mi tío con miedo y con los golpes, por eso admitió, pero no es porque sea cierto”. Durante dos días, añadió Esmeralda Soto, el joven estuvo incomunicado mientras sus familiares recorrían hospitales y comandancias buscándolo, hasta que pudieron verlo el viernes 22 en la PGJ del municipio de Villa de Álvarez, poco antes de que fuera consignado y enviado al Centro de Readaptación Social (Cereso) de Colima. La sobrina del acusado presentó una queja por tortura ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC), organismo que el 25 de junio envió a la visitadora Noemí Vázquez Torres al Cereso para entrevistarse con José Alberto Torres Segura, quien ofreció su testimonio de los hechos y ratificó la queja. En entrevista, el presidente del organismo humanitario, Roberto Chapula de la Mora, informó que la queja fue admitida bajo el expediente CDHEC/299/12, por violaciones al derecho a la seguridad e integridad personal. El ómbudsman estatal aclaró que corresponderá al juzgado respectivo determinar la situación jurídica del acusado, mientras que la CDHEC se encuentra investigando lo relativo a la presunta violación a los derechos humanos. Dijo que este organismo pedirá el apoyo de personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para la aplicación del Protocolo de Estambul, mediante el cual se podrá determinar si existió tortura psicológica contra el detenido. Asimismo, Chapula de la Mora manifestó que como parte de las actuaciones ante este caso ya solicitó a la PGJ un informe sobre los hechos denunciados por el detenido. Por su parte, Esmeralda Soto se mostró inconforme por el anuncio realizado ante los medios de comunicación por la procuradora de Justicia, donde dio a conocer a Torres Segura como presunto responsable del homicidio. “Ya lo están culpando, queremos ver qué se puede hacer, porque no estamos de acuerdo con que haya salido en el periódico”, se quejó. En los últimos años, José Alberto Torres, quien no sabe leer ni escribir, ha sido el principal sostén económico de sus padres y proveedor de los medicamentos de uno de sus hermanos que padece Síndrome de Down y epilepsia. Su madre, María del Rosario Segura del Toro, se dedica a recoger chatarra y a reciclar basura para complementar los gastos de la casa.

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