Denuncian "desaseo" en relevo de rector en Colima

lunes, 20 de agosto de 2012
COLIMA, Col. (apro).- Investigadores de la Universidad de Colima denunciaron la “antidemocracia” y el “desaseo” en el actual proceso de elección de rector de la casa de estudios que, a su juicio, es manejado por el grupo político que encabeza el exgobernador Fernando Moreno Peña. En entrevistas por separado, los doctores José Antonio Sánchez Chapula, integrante del Centro Universitario de Investigaciones Biomédicas (CUIB), y Manuel Salvador González Villa, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS), coincidieron en que a pesar de que la elección del nuevo rector recae en el Consejo Universitario —conformado por 343 consejeros—, la gran mayoría de sus integrantes está controlada por el rector en turno. Sánchez Chapula sostuvo que el proceso de sucesión rectoral nunca le ha gustado, porque “es lo más antidemocrático que puede existir, es hasta desaseada la manera como manejan todo el proceso, no me parece digno de una universidad esto que se hace para elegir a un rector”. Y es que el martes 14 arrancó el proceso de elección del sucesor del rector Miguel Ángel Aguayo López, con una sesión del Consejo Universitario en la que, de acuerdo con quejas de consejeros, el funcionario prácticamente impuso su propuesta de integrantes de la Junta de Auscultación Electoral. Esta Junta será la responsable de conformar una terna de la que será electo el próximo rector de la Universidad de Colima. El sábado 18, después de otra sesión realizada la víspera en la que rindieron protesta los miembros de la Junta de Auscultación Electoral, Leonardo César Gutiérrez Chávez, uno de los aspirantes a la rectoría, denunció una serie de irregularidades en el proceso de sucesión y se retiró de la contienda. Gutiérrez Chávez, quien es dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad de Colima (SUTUC), se quejó del hostigamiento contra consejeros afines a su proyecto, el incumplimiento de la normatividad que regula la operación del Consejo Universitario, el “papel autoritario” del rector como presidente del consejo, la alteración de los resultados de las votaciones, la manipulación de la información y el control de algunos medios de comunicación, así como la imposibilidad de ejercer el voto libre y secreto. Añadió: “Dejar la contienda no significa claudicar en nuestras convicciones y en el proyecto de universidad que queremos. Simplemente reconocemos que las reglas del juego y las condiciones imperantes no son equitativas ni transparentes. Predomina la opacidad y la imposición de la voluntad de las actuales autoridades”. Otro de los aspirantes que de última hora tampoco se registró, pero no dio explicaciones, fue el secretario general de Gobierno, René Rodríguez Alcaraz, exdirector de la Facultad de Derecho, quien era considerado el favorito del gobernador, el priista Mario Anguiano Moreno. Es por ello que el investigador Sánchez Chapula se dijo extrañado de la conformación de la Junta de Auscultación Universitaria, pues desde su punto de vista uno de sus siete miembros, el doctor Miguel Huerta Viera, incumple con el perfil para formar parte de ella, aunque es amigo del rector Miguel Ángel Aguayo López desde la época en que ambos eran estudiantes. Señaló que durante el rectorado de Carlos Salazar Silva, Huerta Viera fue destituido del puesto de director del Centro Universitario de Investigaciones Biomédicas, a raíz de un desfalco de más de 200 mil pesos cometido por uno de sus subordinados, el entonces secretario administrativo de ese centro. “Desde entonces, cuando había reuniones administrativas en el interior de la Universidad, se ponía como ejemplo de irresponsabilidad de un director el caso de Miguel Huerta; entonces me extraña que ahora le hayan dado esta tarea que es de mucha responsabilidad”, comentó Sánchez Chapula. Luego de la instalación de la Junta de Auscultación Electoral, siete aspirantes, entre ellos una mujer, registraron su candidatura a la rectoría: Juan Carlos Yáñez Velazco, actual secretario académico de la institución; Ramón Cedillo Nakay, secretario general; Eduardo Hernández Nava, secretario de Gestión; Christian Torres Ortiz Zermeño, coordinador de Comunicación Social; Martha Alicia Magaña Echeverría, directora de Planeación; René Alejandro Aguilar García, profesor de la Facultad de Derecho, y José Francisco Ventura, profesor de la Facultad de Ingeniería. En el transcurso de este lunes, la Junta de Auscultación sostuvo reuniones privadas con los candidatos para escuchar sus propuestas para, posteriormente, seleccionar de entre ellos a la terna de la que surgirá el nuevo rector, que cubrirá el cuatrienio de 2013 a 2017. De acuerdo con el investigador Salvador González Villa, el exgobernador Fernando Moreno tiene condiciones propicias para imponer al siguiente rector, como lo ha hecho desde 1997, cuando concluyó su rectorado y heredó el puesto a su amigo Carlos Salazar Silva y, posteriormente, colocó al actual, Miguel Ángel Aguayo. El catedrático estimó que los resultados de la elección federal del 1 de julio hicieron crecer el poder de Moreno Peña en la institución educativa, pues el exgobernador impulsó la candidatura del actual rector a diputado federal por el PRI, quien ganó y lleva como suplente al presidente de la Federación de Estudiantes Colimenses (FEC), Fernando Mancilla Fuentes. Por cierto, este último es quien controla la mayor parte de los consejeros estudiantes, que conforman la mitad del Consejo Universitario. Para designar al siguiente rector, consideró Salvador González, el grupo de Moreno Peña le está apostando al voto de los estudiantes: “Sabemos que hay fuertes cantidades de dinero para comprar votos y esto, combinado con la baja conciencia política de muchos estudiantes, es una posibilidad que favorece a quienes tienen el control de la universidad”. El investigador advirtió que si se suma el voto de los consejeros estudiantes al de los directivos de escuelas y funcionarios que le deben el puesto al actual rector, el grupo del exgobernador Fernando Moreno tiene asegurada la elección de su candidato. En los últimos días, el Movimiento Estudiantil Disidente (MED) denunció públicamente que la FEC, a través del ofrecimiento de becas y de invitaciones a comidas, ha comprado el voto de la mayoría de los consejeros estudiantes. De acuerdo con Sánchez Chapula, el priista Fernando Moreno influirá en la elección del próximo rector porque “el grupo que maneja la Universidad es muy vertical” y la figura del exmandatario es como la de “un guía moral”. Enseguida lamentó que la Universidad de Colima sea manejada por “burócratas seudo-académicos” que desde hace décadas utilizan el puesto como trampolín político para acceder a puestos de elección popular u otros cargos en el gobierno. “En las grandes universidades —dijo— la rectoría es el premio a una larga y fructífera carrera académica de un universitario y, como colofón, se le da el puesto también para aprovechar su experiencia, y aquí no es más que un trampolín político, y eso pasa en todas las universidades públicas de los estados, aunque la UNAM escapa a ello, sobre todo en los últimos años, pero en los estados es triste que pase lo anterior”, aclaró.

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