Aeroshow: Tragedia empaña relevo en Chihuahua

jueves, 10 de octubre de 2013
CHIHUAHUA, Chih. (apro).- “Este día vengo a entregar el tercer informe de gobierno de la administración municipal en un ambiente inédito”, expresó con voz tenue y rostro desencajado el alcalde saliente Marco Adán Quezada Martínez. La noche del miércoles el edil acudió al cabildo para entregar su informe por escrito, en una sencilla sesión que originalmente estaba planeada en el Centro de Convenciones con miles de invitados, pero que cambió por la tragedia ocurrida el sábado 5 en el programa Expo Aeroshow. “Soy el primer interesado en que las investigaciones deslinden responsabilidades”, manifestó el presidente municipal de Chihuahua. Los coordinadores de cada partido en el cabildo también entregaron su posicionamiento por escrito, por respeto a las víctimas, argumentaron, y para evitar politizar el caso. Y esta mañana, en punto de las 8:00, como es costumbre en los últimos años para los políticos en Chihuahua, el edil entrante, Javier Garfio Pacheco, acudió a misa en la catedral metropolitana, junto con el gobernador priista César Duarte, sus respectivas esposas y funcionarios de ambos niveles de gobierno. La celebración eucarística la dieron a conocer como parte de la agenda pública de Duarte Jáquez. En la homilía, el arzobispo Constancio Miranda Weckman –quien por cierto casó al presidente Enrique Peña Nieto con Angélica Rivera--, oró por las víctimas del evento Demolition Show y, al concluir, dio la bendición a Javier Garfio y a su esposa. Después de la misa, frente a la catedral, en la explanada del palacio municipal, Garfio Pacheco rindió protesta como alcalde, en un acto al aire libre, donde se repartieron paraguas verdes --con el escudo del ayuntamiento 2013-2016-- para protegerse del sol. El edil entrante pidió un minuto de silencio para las víctimas de Demolition Show, luego pronunció su mensaje sin tomarlas en cuenta, por lo menos en su discurso, pues omitió informar su compromiso respecto del caso. Tampoco el gobernador emitió un mensaje para las víctimas, destacó sus logros de gobierno enfocados en educación, seguridad y empleo y prometió 210 millones de pesos a Garfio, quien también es originario de Balleza, para arrancar su administración. Duarte informó que esa cantidad la entregará por instrucciones del presidente Enrique Peña Nieto: “Señor presidente municipal, tiene de inmediato 20 millones de pesos para empezar un programa de bacheo, el adelanto de 40 millones de pesos del Fondo de Infraestructura Social, y además convenimos con Banobras una línea de crédito que no llevará un costo financiero para el ayuntamiento de Chihuahua y que pone a su disposición 150 millones de pesos, para un total de 210 millones para iniciar de inmediato los proyectos”. Al final de la toma de protesta, Garfio fue cuestionado por la prensa y aseguró que él no organizará eventos extremos y apoyará a la fiscalía para que se castigue a los culpables, penal o administrativamente. Marco Quezada informó que no se irá de la ciudad, estará en Chihuahua para estar pendiente de las víctimas y de la investigación, y por si la autoridad lo requiere. Al concluir su gestión tenía programado un periodo de vacaciones que canceló por la tragedia que le tocó enfrentar al frente del ayuntamiento. “Asumo el juicio del tiempo, el veredicto de los ciudadanos. Informo con el respeto que nos merece el momento tan difícil que vivimos como comunidad, cumpliendo así, con la obligación constitucional de rendir cuentas del mandato que los ciudadanos me otorgaron en las urnas”, dijo Quezada en su mensaje de anoche. También indicó que las obras y las acciones tienen su propia voz y dejará que hablen ellas mismas. “Como alcalde asumo el juicio del tiempo, el veredicto de los ciudadanos, la resolución de la comunidad. Asumo las responsabilidades inherentes al ejercicio del cargo que los chihuahuenses me otorgaron, cargo en el que he procurado conducirme con rectitud y buena fe, siempre mirando por el bienestar de todos, y en especial de quienes más lo necesitan”, señaló. Luego se dirigió a los asistentes de esta manera: “La tragedia que nos ha tocado sufrir es palpable en una comunidad que se duele del dolor de los demás. Ante el fatal accidente del sábado pasado, como muchos de los ahí presentes, la reacción humana, la del ciudadano, fue acudir de inmediato a brindar auxilio a las víctimas. Como autoridad, estar en todo momento de su lado. “Con tan terribles hechos, el lenguaje se vuelve humo, ¿Qué decir? ¿Qué verbos y qué adjetivos sirven para dar consuelo a heridas tan hondas? Las palabras no alcanzan para expresar el profundo sentimiento de tristeza que los embarga y que compartimos al verlos sufrir”. A los familiares, continuó, “y amigos que sufren la pérdida de un ser querido, nuestro más sincero abrazo y profundo deseo que encuentren en su memoria y recuerdo pronta paz. “A quienes aún permanecen hospitalizados, seguros estamos de que las muestras de apoyo fraterno y el amor de tantos chihuahuenses volcados espontáneamente para donar sangre, preparar y ofrecer alimentos en los hospitales; la fuerza y entrega de médicos y enfermeras, así como las oraciones de toda la comunidad, les darán la entereza necesaria para que pronto puedan estar disfrutando de la calidez de sus hogares en compañía de sus familias”. Su posición, acotó, honra y clama por justicia a las víctimas. “Aun en el dolor y la pesadumbre, la justicia es la única que podrá redimirnos de fondo”, asumió.

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