Falta de recursos paraliza obra del Túnel Sumergido en Veracruz

martes, 22 de octubre de 2013
XALAPA, Ver. (apro).- El Túnel Sumergido de Coatzacoalcos, obra magna que fue arrancada hace nueve años y que supera los 3 mil 600 millones de inversión federal, estatal y privada, se encuentra parada debido a que la empresa encargada de su construcción –Concesionaria Túnel de Coatzacoalcos S.A. de C.V. (Cotuco)– y la española FCC Construcción –una de las más favorecidas con contratos en el último sexenio presidencial de Felipe Calderón Hinojosa– se quedaron sin dinero para concluirlo. El secretario de Infraestructura y Obras Públicas (Siop), Gerardo Buganza Salmerón, confirmó que la obra se encuentra “parada” y que aunque “sólo le faltan unos cuantos metros” para concluirla, Cotuco y su par española se quedaron sin dinero. El expanista Buganza deslindó a la administración de Javier Duarte (PRI) de la responsabilidad, pues aseguró que ésta recae sobre Cotuco, a la que se le hizo la encomienda de concluir la obra, que comunicaría a la zona portuaria de Coatzacoalcos con la congregación de Villa Allende, pequeña comunidad en donde reposa –también sin concluir– un enorme Cristo Monumental de 40 toneladas de peso. Supuestamente iba a medir 40 metros de altura y se convertiría en una réplica del Cristo de Corcovado en Brasil (Proceso 1886). El titular de Siop fue enfático al señalar que el gobierno estatal ya cumplió con su parte monetaria, razón por la que no pondrá un “peso más” para que se concluya el túnel sumergido: “O cumple o se va”. Dejó entrever la posibilidad de emprender acciones penales. “Tiene que cumplir la empresa concesionaria, de no cumplir se podría proceder legalmente. Estoy estudiando y negociando con ellos, o cumplen con todo lo que tienen que cumplir o tendrán que ser sustituidos”. Lo que Buganza no dijo es que en lo que va del sexenio de Javier Duarte y en la anterior administración de Fidel Herrera, la obra magna del Túnel Sumergido ha sido objeto de severos señalamientos por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), además de que empleados que participan en la construcción del túnel se han quejado que hay semanas en que la obra se encuentra parada por la falta de materiales, el pago de nómina o los desacuerdos de la constructora con el gobierno de Duarte, por la falta de liquidez. De acuerdo con la auditoría 09-A-30000-04-0548, del 2009, de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), perteneciente al Congreso de la Unión, se reportaron severas irregularidades por parte de las autoridades locales y federales, así como de la empresa que lleva a cabo la obra, cuyo costo inicial era de dos mil 100 millones de pesos y que ahora, hasta noviembre del 2012, el director general de Inversión Pública de la Tesorería de Veracruz, Luis Rafael Anaya de la Fuente, reportaba que rondaba los tres mil 600 millones de pesos. La ASF emitió un “dictamen negativo” al pliego de observaciones, pues acotó que el gobierno del estado de Veracruz no cumplió con las disposiciones normativas aplicables a la planeación, programación, presupuestación, licitación, contratación, ejecución y pago. En la revisión de la auditoría 2010 –un año después– las observaciones e inconsistencias también fueron considerables, pues en ambas hay irregularidades que se aproximan a los 400 millones de pesos. La ASF observó que en la construcción del Túnel Sumergido de Coatzacoalcos no se cumplió con los parámetros mínimos de calidad en sus materiales y procedimientos constructivos, como la estabilidad, seguridad estructural y vida útil de servicio del mismo. La Auditoría Superior de la Federación expuso que además, en las finanzas de esta magna obra, se hicieron “pagos improcedentes”, por mala calidad, de 22 millones 90 mil 600 pesos por el acero de refuerzo; 42 millones 467 mil 600 millones de pesos “por concreto” de 30 y 25 millones de pesos y un millón 466 mil 800 pesos debido a que el sistema de Juntas Gina y Omega entre elementos del túnel, no cumplen con los parámetros mínimos de calidad”.

Comentarios