Autoridades y organizadores, responsables de tragedia en Aeroshow

martes, 29 de octubre de 2013 · 13:37
CHIHUAHUA, Chih., (apro).- Al iniciarse el juicio de vinculación a proceso en contra de cuatro exfuncionarios municipales y organizadores del festival Extremo Aeroshow 2013, en el que perdieron la vida nueve personas y más de 90 resultaron lesionados, quedó en claro que el evento se desarrolló sin que ninguna de las dos partes cumplieran con las condiciones mínimas de seguridad. A lo largo de poco más de 10 horas que duró la diligencia, que este martes continuará, los abogados defensores de los cuatro imputados –Guillermo Ávila Olivas, José Manuel Domínguez Castillo (coordinador de Protección Civil), Luis Felipe Valdez Caraveo (representante legal y director de la asociación organizadora) y Eliot Gerardo Castillo Hernández, todos enfrentan el juicio en libertad--, presentaron ante el juez de Garantía, Octavio Armando Rodríguez Gaytán,  documentales, videos, oficios, planos y testigos que lejos de ayudar a la causa de sus defendidos evidenciaron actos de negligencia de la autoridad e implicaron a otros servidores públicos que se beneficiaron económicamente con el evento. Durante la diligencia, Guillermo Ávila y Luis Felipe Valdez pidieron a los fotorreporteros abstenerse de tomarles fotografías de frente, mientras que Eliot Castillo y José Manuel Domínguez no pusieron ningún reparo, según consta en la causa penal 2665/13. El primer testigo en declarar fue el fotógrafo Edgar Adrián Macías Valenzuela, quien se encargó de tomar las imágenes aéreas del festival Aeroshow desde el helicóptero Halcón 1 de Seguridad Pública de este municipio. Sin embargo, al ser cuestionado por el fiscal especial del caso, Noé Orlando Jiménez Holguín, dejó en claro que no hubo una autorización por escrito para filmar desde el aire. El testigo fue llamado por la defensa de Guillermo Ávila, para que diera una explicación de la distribución de las áreas del festival, desde el aire. Edgar Macías declaró que a él le pagaba el Ayuntamiento, pero a través de su hermano Húber Macías, quien tiene una productora de video y que en ese momento era el director del Instituto de Cultura municipal, y que las autoridades municipales le depositaban al funcionario y éste a su vez le pagaba a su hermano. Asimismo dijo que archivo de los videos se lo entregó un día después del accidente a Felipe Valdez, representante legal de la asociación organizadora, pero no supo explicar la razón al no tratarse de una autoridad. Tampoco aportó el o los nombres de las personas que le ordenaron grabar el evento, bajo el argumento de que dicho procedimiento se hace a través de un convenio que celebra la productora con el Ayuntamiento y que ese mismo trámite se siguió en los festivales Aeroshow 2011 y 2012. Durante la audiencia también salió a colación el hecho de que el área de Protección Civil municipal cuenta con sólo cuatro inspectores que es encargan de supervisar todas las áreas, y que el día del evento estuvieron comisionados en el área “casa de bote”, una caseta de vigilancia encargada de supervisar las actividades acuáticas y  aéreas, bajo las órdenes del comandante José Manuel Domínguez. A su vez, Joel Estrada Castillo y Pedro Enrique Bocanegra Reyes, bomberos adscritos al área de Protección Civil Municipal, declararon que ellos nunca tuvieron conocimiento de un plan de contingencias. Sin embargo, aclararon que de la existencia de dicho plan debió tener conocimiento el exsubdirector de Protección Civil, Guillermo Ávila, porque era el encargado de emitir el dictamen de seguridad. El fiscal Jiménez Holguín les preguntó por qué no pidieron apoyo a Protección Civil Estatal si contaban con pocos elementos. Los bomberos respondieron que el único facultado para hacerlo es Guillermo Ávila. La defensa de Ávila, Enrique Muñoz  presentó luego un documento en el que uno de los organizadores del evento Flayers Team, Rogelio Muñoz de la Tejera, cancela el evento por las nulas condiciones de seguridad. El oficio está dirigido a Sergio Portillo Siquerios, subdirector de Turismo municipal. En su declaración, José Manuel Domínguez –el único imputado que declaró en la audiencia de vinculación--, dijo que su grado era de coordinador de Protección Civil, que dependía de Guillermo Ávila, junto con Luis Ramón Corral Torresdey, coordinador de Bomberos. “Últimamente cambiaron mi cargo a oficial de Protección Civil”, detalló. El comandante Domínguez relató que nunca le dieron el plan de contingencias para supervisar el área, a pesar de que él y su equipo lo pidieron con anterioridad, pero el día del evento Demolition Show, no los asignaron a esa área. Sin embargo, José Domínguez, pidió a su jefe Guilermo Ávila, permiso para supervisar las áreas donde hubiese gradas, ya que unos meses antes, habían tenido un incidente con gradas en el parque El Palomar, donde se cayeron varias personas. Aquel incidente no pasó a mayores, pero temía que por el terreno menos plano que en el parque, pudieran estar mal colocadas. Domínguez acudió el jueves anterior al accidente al área donde habría gradas, pero aún no estaban colocadas. Al día siguiente regresó y constató que se encontraban bien puestas. El jueves 3 de octubre, en una de las reuniones del comité organizador, el elemento de Protección Civil, Bocanegra, pidió el plan de contingencia y le aseguraron que ya estaba listo. José Manuel Domínguez explicó que el viernes llegaron desde las 5:45 horas a su área, cubrieron los puntos de colindancia con el cuerpo de agua que les correspondía, así como el área de tirolesa, cortina y perímetro que colinda con la Universidad La Salle. La orden que recibió de Guillermo Ávila fue que permanecería en el área de la “casa bote” y apoyaría a Gobernación y Centro de Mando de Bomberos en caso de ser necesario. El Centro de Mando de Bomberos estaba en un área más cercana al evento Demolition Show, y estaba a cargo de Luis Torresdey, cuyo grupo está capacitado para casos de reacción. Domínguez aseguró que la semana previa a Extremo Aeroshow, solicitó a Ávila el plan de contingencia,  y aseguró que lo iba a solicitar, pero nunca le llegó a la coordinación de Protección Civil. “El jueves, la preocupación del licenciado Ávila, eran las lámparas de Cantoya,  nos pidió conseguir con Protección Civil Estatal las mochilas forestales para en caso de incendios en los cerros. Nos prestaron quince mochilas”, explicó que el viernes en la mañana comenzaron a remolcar para cubrir el operativo en la casa bote, que tiene vidrios por los cuatro lados. Destacó que había demasiada gente en el lugar y al meterse el sol, comenzaron a subir las lanchas al remolque. “En eso Ávila me dice por radio que le llame por teléfono, me pide que revise el campamento en El Reliz, ahí estaban los scout,  y ahí sí sabíamos que uno de los puntos a revisar era que no trajeran manguera, gas…”. Refirió también que la supervisión se complicaba porque había demasiado tráfico, verificaron las instalaciones del parque El Reliz, para conocer cuánta gente estaba inscrita en el padrón de los scout, tenían que checar que no hubiera gente con quemadores, y otras reglas que les indicaron. El sábado trabajador en el área acuática, “el licenciado Ávila nos mandó cubrir la zona de lanchas, hacíamos recorrido a pie porque en vehículos era más difícil, por la gente”. Entre las 6:00 y 7:00 horas realizaron el desembarque para preparar los vehículos, los globos aerostáticos y efectuar el evento de globos. No hubo casos graves en esos dos días. El sábado checaron el flujo en el área de lanchas de pedales, “hubo mucho trabajo porque la gente que andaba en vehículos acuáticos, se quitaba los chalecos y teníamos que indicarles que se los pusieran. Esa tarde, una lancha trabajaba con bajo nivel, tenía el agua a nivel del piso, por lo que engancharon el remolque para sacarle el agua y que funcionara bien, cuando sucedió el accidente. Al comandante Domínguez le tocó llevar al exalcalde Marco Adán Quezada Martínez al lugar del accidente, vía acuática porque la cantidad de gente les impedía llegar menos rápido por vía terrestre. Se enteró por radio sobre el accidente y posteriormente se trasladaron a la zona de la tragedia para apoyar con primeros auxilios, ya que el personal de Protección Civil está capacitado para la reacción también. El fiscal le preguntó a Domínguez si él era el responsable de verificar el área de las trocas monstruo y dijo que no, pero en caso de que hubiera estado en el lugar a la hora del show, no hubiera podido determinar el riesgo porque no conto con un plan de contingencia y por lo tanto, no conocía los detalles técnicos del evento. Explicó que ellos como Protección Civil, no están capacitados en todo tipo de eventos especializados, por lo que es necesario conocer el plan de contingencia para en caso de requerirlo, asesorarse con especialistas y aprobar dicho plan, que posteriormente pasaría a Guillermo Ávila para que emitiera el dictamen de seguridad. Los bomberos y Domínguez indicaron Ávila tenía facultades para emitir el dictamen de seguridad sin haber pasado por la coordinación de Protección Civil. “Sin el plan es difícil saber qué se va a desarrollar y cómo. Nunca nos fue asignada esa área y no sabemos si hubo plan o no, nosotros teníamos la instrucción de permanecer en la casa bote, porque era el área que consideraban de mayor riesgo, porque la presa tenía más agua que el año pasado, porque hubo más lluvia”. José Domínguez insistió en que el procedimiento para tener un plan de contingencia es a través de os organizadores, quienes tienen la obligación de presentarlo para que los inspectores sepan con qué van a contar, qué se va a desarrollar antes y después, y con esa información, hacer la inspección. “Si no conocemos el show no se podría considerar si había riesgo”; pero aun cuando hubiese visto alguna irregularidad, tenía que notificar al subdirector Ávila, para que diera la orden de suspender el evento, porque la coordinación de Protección  Civil no tiene esa facultad. Y el fiscal insistió con Domínguez: “Si usted hubiera visto que Eliot acostaba a 40 niños para que una moto pasara sobre ellos, ¿usted hubiera suspendido el evento?”. Domínguez reiteró que él no supo los detalles técnicos del evento y que por lo tanto no podía determinar si había riesgo o no, porque sólo es una suposición, ya que no estuvo en esa área. Reconoció que nunca fueron capacitados para supervisar eventos extremos, a pesar de que el Ayuntamiento realizó ese tipo de espectáculos en el 2011, 2012 y 2013. Por su parte, el agente de vialidad Miguel Arturo Parada Olivas, indicó que él estuvo en dos reuniones previas al evento Aeroshow, realizadas en el salón 12 de octubre de la Presidencia Municipal. Ellos fueron convocados a dichas reuniones por oficio, aunque no supo decir quién los convocaba ni quién dirigía esas reuniones. Ahí les indicaron que a Vialidad le correspondía revisar los accesos de entradas y salidas, las brechas y caminos del evento. Dijo que desconocía quién era el encargado de Protección Civil en el Aeroxhow. El único nombre que recordó de esas reuniones, fue el de Omar Lurueña, quien era subdirector de Fomento Económico del Municipio A distancia, ordenó que detuvieran al conductor y que aseguraran la unidad. Cada uno tomaba palabra, Omar Lurueña ninguno de ellos, se iban a remodelar caminos y tenían que ver. Juan Roberto Acevedo Carmona, otro oficial de tránsito, también participó en las reuniones y sólo dijo que recibía órdenes del delegado Mario Montemayor y que la dirección de Vialidad depende de la Fiscalía General del Estado. Señaló que el día del accidente no estaba en el lugar, pero tenía a su cargo gente que estaba cerca y nunca los alertaron de algún riesgo. Se enteró de la tragedia por radio y acudió a auxiliar a los lesionados, aunque quedó un poco retirado dela troca monstruo. Aseguró que no había más vehículos involucrados en el accidente, además de la troca monstruo e indicó que desconocía si los espectadores podían llegar en su vehículo hasta el área de Demolition Show, a pesar de que a ellos se les asignaron los accesos de vialidad para controlar y supervisar.   Conductor continuará en prisión: juez Mientras se celebraba la audiencia de vinculación a proceso de los cuatro imputados, en una sala contigua la defensa del conductor de la camioneta monstruor Big Show que arrolló a decenas de personas en el espectáculos Demolition Show, Francisco Velázquez Samaniego, solicitó la modificación de la medida cautelar de prisión para su cliente, por otra que lo mantuviera en libertad, como los otros cuatro imputados en el caso. Ayer, el juez de Garantía José Ángel Moreno Campos, resolvió que Velázquez Samaniego debe permanecer en prisión porque no tiene arraigo en la ciudad de Chihuahua. Chapa Medellín argumentó que ya le habían conseguido trabajo a “Panchito” en la Central de Abastos y su familia consiguió una casa rentada en la ciudad de Chihuahua, pero el juez no consideró válida esa medida para que enfrente el proceso en libertad. En la audiencia estuvieron presentes la esposa de Francisco Velázquez, Rosa Isela Gómez, su hija Joseline Velázquez Gómez, sus hermanas Olivia y Martha Velázquez, así como su cuñado Eduardo Gutiérrez. Por primera vez desde el accidente, pudieron viajar a Chihuahua para visitarlo, ya que han realizado una serie de eventos en Agua Prieta, Sonora, para recabar fondos y pagar al abogado, así como los gastos que requiera el imputado. La familia del conductor es cristiana, por lo que han hecho cadenas de oración en  Sonora y de Chihuahua, pues cientos de personas se han unido a pedir la libertad de Francisco Velázquez, porque consideran que no es justo que esté en prisión y los otros responsables del homicidio imprudencial de nueve personas y lesiones en contra de más de 90 personas, estén en libertad. Los familiares del imputado agradecieron el apoyo, mientras que su abogado acusó al juez de violar los derechos básicos de su cliente, porque no es tratado en igualdad de circunstancias.

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