Pueblos indígenas de Chihuahua unen fuerzas contra proyectos depredadores

miércoles, 13 de noviembre de 2013
CHIHUAHUA, Chih. (apro).- Representantes de los pueblos indígenas de la entidad sostendrán un nuevo encuentro a partir de mañana y hasta el próximo viernes para analizar la problemática común que enfrentan en sus lugares de origen, derivada de la lucha por la defensa de la tierra, de su cultura y de sus tradiciones. En el cuarto foro “Pueblos originarios de la Sierra Tarahumara en defensa de Nuestros Territorios”, estarán presentes en calidad e invitados grupos de huicholes y de yaquis que también liberan una férrea defensa por preservar su patrimonio cultural. Yaquis y warojíos se mantienen en pie de lucha contra proyecto gubernamentales. En el primer caso, los yaquis se oponen a la construcción del acueducto Independencia y, en el segundo, a la construcción de la presa Los Pilares porque afectará su patrimonio tangible e intangible en Sonora. En esta entidad, las comunidades indígenas de Urique y Bocoyna han mantenido una lucha permanente en contra del proyecto Barrancas del Cobre, que ha contaminado sus mantos acuíferos y no han sido tomados en cuenta para incluirlos como parte del proyecto turístico. Ellos han visto afectadas sus ventas de artesanías y su ecosistema. Además, las políticas de desarrollo impuestas por el Estado mexicano han afectado los territorios, recursos naturales y la forma de vida de los pueblos originarios. “En los treinta años, la situación de los pueblos se ha agravado severamente por el desarrollo, expansión y exacerbación de una economía neoliberal que incursionó e introdujo sus valores a escala en las regiones donde viven los pueblos”, coinciden las organizaciones Alianza Sierra Madre, Consultoría Técnica Comunitaria y Tierra Nativa. Los pueblos rarámuri y ódami o tepehuanes viven –dicen-- una situación de discriminación histórica que se refleja en la falta de acceso a la justicia plena, en el intento sistemático de despojo de territorios, así como la falta de reconocimiento y respeto a sus derechos, específicamente en el reconocimiento de su territorio, derecho a la consulta, a la información y al consentimiento libre previo e informado, sobre los proyectos gubernamentales que se hacen en su hombre y para su supuesto beneficio. María Teresa Guerrero, de Consultoría Técnica, explica que las pasadas Jornadas por la Justicia del 5 de febrero último, cuando los pueblos indígenas viajaron a la capital para exigir diferentes demandas a las autoridades, acordaron realizar varias mesas de trabajo. Sin embargo, lamenta que todo se haya quedado en anuncio porque los resultados han sido casi nulos. “Se creó el espacio, ha habido muchas reuniones pero pocos resultados, sólo fue una cara amable de autoridades pero en el fondo no se ha llegado a nada”, dice. Explica, por ejemplo, que la Comisión Nacional de Agua asegura que la descarga residual del hotel Divisadero Barrancas está dentro de la norma, cuando está claro que contamina el cuerpo de agua. Las asociaciones propusieron un programa de letrinas secas, pero hasta ahora sólo han instalado tres, aunque la promesa para el 2014, es instalar 70 para tres comunidades. Sin embargo, no les han dado información precisa sobre el estudio que realizó la Conagua. En el foro participarán representaciones de las comunidades de Coloradas de la Virgen, Mala Noche, Choréachi del municipio de Guadalupe y Calvo; Wetósachi, Mogótabo, Bacajípare y Repechike de los municipio de Urique y Bocoyna, respectivamente, así como Baquéachi y Wawachérare del municipio de Carichí.

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