Duarte festina en su tercer informe: Veracruz es otro

viernes, 15 de noviembre de 2013
VERACRUZ, Ver., (proceso.com.mx).- En medio de un fuerte dispositivo de seguridad que incluyó cuatro retenes de la Policía Estatal para arribar a la Fortaleza de San Juan de Ulua, el gobernador priista Javier Duarte de Ochoa  rindió su tercer informe de gobierno. Duarte se limitó a ofrecer cifras que, según él, demuestran el buen rumbo que del estado: “Mi gobierno seguirá cumpliendo, este es un gobierno que ve hacía adelante, no está cercado por el pasado, ni por falsos populismos, ni demagogia. Este es un gobierno que actúa, sabe que ni la improvisación construye, ni la inmovilización fortalece”. La fortaleza de San Juan de Ulua se blindó para resguardar la integridad de los invitados especiales de Duarte, entre ellos seis  gobernadores: Roberto Borge Angulo (Quintana Roo), Egidio Torre Cantu (Tamaulipas), Manuel Velasco Coello (Chiapas), Rafael Moreno Valle (Puebla), Mariano González Zarur (Tlaxcala) y Rolando Zapata Bello (Yucatán). También asistieron: el líder nacional del PRI, Cesar Camacho Quiroz, los senadores veracruzanos José Yunes Zorrilla, Héctor Yunes Landa, así como diputados federales y locales del PRI y funcionarios de su gabinete. En su discurso, Duarte se vanaglorió de la creación de 250 mil empleos durante su gobierno, una inversión en el Estado que supera –dijo- los 82 mil millones de pesos, de la cual la mitad de ese capital es extranjero, así como la apertura de nueve mil nuevas micro, medianas y grandes empresas. Javier Duarte tuvo que ser discreto en el tema de obras públicas, pues sólo dedicó un minuto para hablar de que la magna obra del Túnel Sumergido de Coatzacoalcos está al 93 por ciento de su progreso. Aseguró que las carreteras México-Tuxpán y Tuxpán-Tampico serán construidas, pero con el apoyo de la federación. El político priista tampoco ahondó sobre el aumento en los secuestros y desapariciones forzadas, ni de las agresiones de la Policía Estatal Acreditada a maestros, campesinos y periodistas; sólo se limitó a asegurar que la inseguridad ha disminuido. “Actuamos con responsabilidad. La realidad de hoy es muy distinta a la que vio nacer este gobierno, difícilmente hubiéramos podido imaginar lo que hoy hemos logrado. Hace tres años teníamos muchas carencias, insuficiencias, estábamos políticamente confrontados y con un grave problema de inseguridad, había incertidumbre y preocupación. No era posible seguir diciendo que aquí no pasaba nada, pero hoy concluyó una etapa y comienza una nueva”, festinó. Empresarios y el grupo legislativo del PAN  no asistieron al informe del mandatario priista. Las sillas asignadas para la iniciativa privada tuvieron que ser ocupadas con policías vestidos de civil y burócratas del gobierno; apenas el miércoles pasado, líderes de las Cámaras Empresariales de Veracruz se quejaron de que la tesorería y la Secretaría de Finanzas les adeudan 180 millones de pesos. El grupo legislativo de Acción Nacional giró un comunicado en el que denunció: “Aunque este día el GLPAN asistió a la entrega que el titular del Ejecutivo Estatal hiciera a la LXIII Legislatura, por ser una responsabilidad institucional derivada de su encargo público, no asistió a la recepción convocada en San Juan de Ulúa porque hace falta un estudio detallado del informe que Duarte de Ochoa les hizo llegar por escrito”. Los diputados del PAN consideraron que la campaña promocional de "logros" y de “en Veracruz hacemos las cosas bien”, así como de dibujar un “estado próspero” no coinciden con la realidad: “Hay pendientes que lastiman a miles de familias veracruzanas”.  

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