Maestros levantan plantón y anuncian "desobediencia civil" en Chiapas

viernes, 22 de noviembre de 2013
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- Docentes de las secciones 7 y 40 levantaron el plantón instalado en el centro de esta ciudad y anunciaron que regresarán a clases a partir del próximo lunes 25. Sin embargo, dejaron en claro que su retorno a las aulas coincidirá con el arranque de la “desobediencia civil” contra la reforma educativa. Luego de la firma el miércoles 20 de un acuerdo con el gobierno de Manuel Velasco, los líderes magisteriales realizaron una consulta a las más de 700 delegaciones para definir si levantaban su campamento. La mayoría acordó levantar el plantón y poner fin al paro laboral, que sumó 87 días, pero no desistir en la lucha en contra de la reforma educativa, por lo que entrarán en un proceso de “desobediencia civil”. Se prevé que los más de 87 mil maestros que atienden a 1.3 millones de alumnos en la entidad regresen a sus aulas el próximo lunes 25. Manuel Mendoza, uno de los líderes de la sección 7, dijo que los maestros “se replegaron” y pasaron a una segunda fase de resistencia contra la reforma educativa. Se trata, aclaró, de acciones denominadas de desobediencia civil, entre ellas el no permitir que en las escuelas se lleven a cabo programas relacionados con la reforma educativa. Tampoco permitirán los cursos, evaluaciones, escuelas de tiempo completo, la llamada “autogestión escolar” ni la carrera magisterial o censos de maestros, alumnos e infraestructura. Otro de los acuerdos asumidos por las bases magisteriales antes de levantar el plantón es que mantendrán su contingente en la Ciudad de México, en el campamento instalado en plaza de la Revolución. Además, anunciaron que efectuarán con padres de familia asambleas informativas para seguir coordinando acciones conjuntas para pedir la abrogación de la reforma educativa. Luego de poner fin al plantón magisterial, trabajadores del ayuntamiento tuxtleco se movilizaron por el centro de la ciudad con el apoyo de camiones para recoger las toneladas de basura que dejaron los docentes, consistente en cartones, palos, mecates, plásticos, lonas y demás. Después pasaron pipas y barrenderos que fueron lavando la plaza y los rincones del centro de la ciudad. Más tarde se sumaron otros trabajadores con pintura para borrar pintas y consignas, o bien remozar algunas fachadas de casas y establecimientos comerciales. Los maestros advirtieron que, de insistir el gobierno federal en aplicar la reforma educativa, ellos volverán a tomar las calles en enero próximo.

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