Denuncian negligencia oficial en búsqueda de líder indígena 'levantado'

miércoles, 29 de mayo de 2013
CUAUTITLÁN, Jal. (apro).- Un grupo de ambientalistas exigió la aparición con vida del líder indígena Celedonio Monroy Prudencio, quien el 23 de octubre pasado fue sacado de su domicilio por un grupo armado y hasta la fecha se ignora su paradero. Jesús Hermenegildo García, representante del Frente Regional pro-Manantlán y Cuenca del Marabasco AC (Fremar), denunció que, a siete meses del suceso, las autoridades han mostrado “mucha irresponsabilidad” en las investigaciones y “no han desempeñado su papel como nosotros quisiéramos ni como debieran hacerlo”, por lo que “sentimos que no hay protección hacia los luchadores sociales”. También advirtió que esta situación no es privativa de esta región, sino que desde el año 2000 se han incrementado los ataques contra los defensores, sin que las autoridades hagan algo por atender estas agresiones. Hermenegildo García dijo que conoció a Monroy Prudencio cuando ambos ingresaron como activistas al Fremar, en 2006. En esa época, el ahora desaparecido estudiaba la licenciatura en Administración Pública en la Universidad de Colima y, en 2009, se incorporó al ayuntamiento de Cuautitlán como director de Asuntos Indígenas. Además de las riquezas forestales existentes en la Sierra de Manantlán, zona de asentamientos indígenas nahuas, aquí se desarrolla un conflicto de límites territoriales entre los estados de Colima y Jalisco, y también hay fuertes intereses económicos derivados de los yacimientos de hierro que han atraído a una gran cantidad de empresas mineras en las últimas décadas. El dirigente del Fremar dijo que tanto él como Celedonio Monroy apoyaban con asesoría al ejido de Ayotitlán y, en 2009, se movilizaron para defender la elección de Juan Mancilla Roblada en la presidencia del comisariado ejidal, cuando un grupo priista quiso impugnar el proceso. De acuerdo con el líder del Fremar, Celedonio Monroy “era muy honesto, aunque le hicieran ofertas para cometer irregularidades siempre se iba por la legalidad”. Asimismo, destacó que se trataba de un “luchador social fuerte” que participaba en muchos asuntos: “Le entraba a todo, a cosas del ambiente, forestales o del orden común, le gustaba echarle la mano a la gente, yo digo que por las actividades que tenía a lo mejor por eso fue lo que le pasó; era muy activo, eran tantas cosas que desarrollaba que ya no se sabe por dónde le llegaron”. A raíz de la desaparición de Celedonio, quien tenía su domicilio en la comunidad de Loma Colorada, varios activistas de la región han emigrado de la zona ante el temor de sufrir la misma suerte. Entre ellos, indicó el dirigente del Fremar, se encuentran Javier Flores, quien era presidente del Fondo Regional de Manantlán, y Nicolás Monroy, quien participaba en varias organizaciones de apoyo a la población indígena de los alrededores.

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