Autoridades electas heredarán alcaldías en crisis en Quintana Roo

viernes, 27 de septiembre de 2013
CANCÚN, Q. Roo (apro).- A tres días de la renovación de autoridades, el panorama en los 10 municipios de la entidad es desalentador: onerosas deudas, servicios públicos colapsados y protestas de la burocracia por la falta de pago de salarios y prestaciones. Además, los alcaldes que tomarán posesión el próximo lunes 30 enfrentarán problemas financieros por las millonarias deudas que heredarán de sus sucesores y el colapsamiento de los servicios públicos. “Es una situación muy complicada”, dice la presidenta de la Comisión de Asuntos Municipales del Congreso local, Marybel Villegas. “No sólo están dejando deudas a corto y largo plazos, sino que vemos una situación complicada en cuanto a la recolección de basura y vialidades llenas de baches”, añade. Lo peor de todo, prosigue, es que no se prevé que el gobierno estatal intervenga con créditos o rescates para resolver la situación financiera de los municipios, cuyos ayuntamientos han recurrido a la contratación de empréstitos bancarios para intentar resolver la crisis que enfrentan. Es el caso de los municipios de Othón P. Blanco, Solidaridad (Playa del Carmen) y Cozumel. Sólo el primero ostenta una deuda de 600 millones de pesos, 100 millones más que su presupuesto anual. En Solidaridad, que presumía ser un municipio “sano”, con ingresos propios y un crecimiento económico sostenido, la gestión de Rafael Kantún Ávila terminará con una deuda de 817 millones de pesos, que representa 62% de su presupuesto anual (mil 321 millones de pesos). Cozumel, en tanto, enfrenta una deuda de aproximadamente 220 millones de pesos, aunque sus pasivos con proveedores son aún mayores. Los llamados municipios medianos, como Isla Mujeres y Tulum, también recurrieron a líneas de crédito para atender “contingencias”. En Benito Juárez (Cancún) –el quinto municipio más endeudado del país, con aproximadamente mil 330 millones de pesos– el presidente municipal, Julián Ricalde Magaña, no solicitó créditos, pero concluirá su gestión con adeudos a proveedores. De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la deuda de los municipios de Quintana Roo es la sexta más elevada del país. El primer lugar lo ocupa Jalisco, seguido del Estado de México, Nuevo León, Baja California y Sonora. El alcalde de José María Morelos, Domingo Flota Castillo, califica de alarmante la situación de los municipios en Quintana Roo, tanto "los ricos” (Playa del Carmen y Cozumel) como “los pobres” (Lázaro Cárdenas y José María Morelos). “Municipios ricos como Solidaridad y Cozumel están endeudados y quebrados”, lamenta. En el caso específico de José María Morelos, sostiene que el gobierno del estado le redujo cada año las participaciones. Por separado, el expresidente estatal del PRD, Emiliano Ramos, menciona que todos los municipios, en especial aquellos donde los alcaldes provenían de las filas del PRD y el PAN, fueron “ahorcados” por el gobernador Roberto Borge. En el caso de Benito Juárez, dice, el gobierno estatal dejó de entregarle 50 millones de participaciones del Impuesto al Hospedaje y de la Zona Federal Marítimo Terrestre. Sobre las cuotas que descontó a los maestros y las participaciones que correspondían a los ayuntamientos, “no se sabe a donde fueron parar, pero todo parece indicar que fueron usadas en estas elecciones en favor de un partido”, subraya. Y remata: “Muy pronto vamos a ver esta situación que hoy vemos en los municipios, en el gobierno del estado”. El pasado jueves 26, trabajadores de confianza de la cabecera municipal Felipe Carrillo Puerto retuvieron por unas horas al tesorero y a la contralora del municipio, Marcelino Cruz Canal y Arely Soberanis, para exigir el pago de sus salarios. Dos semanas antes, elementos de la Policía Preventiva del municipio de José María Morelos detuvieron al tesorero Samuel Sánchez Yah, para obligarlo a devolverles 400 mil pesos de créditos de Fonacot que la Comuna retuvo de sus salarios, pero no los pagó a la institución de crédito. Este viernes, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) “le cortó la luz” al palacio municipal, sitiado por trabajadores que exigen el pago salarios y prestaciones.

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