Iglesia derrumbada carecía de permiso y arzobispo lo sabía: alcalde

lunes, 30 de septiembre de 2013
MONTERREY, N.L. (apro).- La iglesia Santa Clara de Asís, del municipio Benito Juárez –que se derrumbó en plena misa dominical con el saldo de un niño fallecido–, carecía de permiso del ayuntamiento para su edificación, y el arzobispo Rogelio Cabrera López conocía la negativa, informó hoy el alcalde Rodolfo Ambriz. “El día de ayer platiqué con monseñor Rogelio Cabrera, porque tendremos que ser más estrictos, más responsables en la manera de proceder. No por el hecho de ser una iglesia, o donde haya personas de condición humilde que necesiten un lugar para vivir tendremos que ser blandos. Tenemos que ser más responsables para que no ocurra otra desgracia como la de ayer”, dijo. El edil precisó que la edificación (que se encontraba en obra negra al momento en que sus paredes se colapsaron por el peso del agua que se acumuló en un improvisado cobertizo) violentó el reglamento de desarrollo urbano municipal. La iglesia era construida por la Arquidiócesis de Monterrey como un proyecto integral para llevar, en un solo espacio, ayuda espiritual a la feligresía, así como la oportunidad para que los niños y jóvenes practiquen deporte en un área verde que también era acondicionada en el mismo terreno del fraccionamiento Vista del Río, construido por la Consorcio Ara,  en este municipio conurbado ubicado al oriente de la capital. El municipio le dio cinco predios a la organización eclesiástica y a todos les entregó permisos, a excepción del de la iglesia Santa Clara, debido a que el fraccionamiento donde es construido aún no se termina, por lo que no puede haber ahí autorizaciones para que pueda ser ocupada ninguna edificación. “El señor arzobispo me pidió de manera oficial el comodato de cinco áreas municipales y yo le pude otorgar cuatro que precisamente ahora vamos a entregar, que ya fueron aprobadas por junta de cabildo hace mes y medio, pero justamente en esta colonia Vista del Río, a la parroquia santa Clara de Asís no fue posible otorgarle, porque es una colonia que no ha sido entregada al municipio”, dijo. Abundó: “Es un terreno municipal que aún no ha sido entregado por la desarrolladora de vivienda, que no ha cumplido con la normatividad de desarrollo urbano municipal y la respectiva ley estatal. No ha concluido el trámite de la entrega formal de la colonia, por lo que no podemos dar ni un permiso ni un comodato”. El mismo domingo, horas después del accidente que provocó la muerte del menor Uriel Hernández y lesiones en otras 23 personas, Protección Civil del estado efectuó un peritaje que ameritó que entre el domingo y lunes fueran demolidas las cuatro paredes que estaban semiderruidas en el terreno de la Diócesis regia. En el transcurso del día de ayer, después del derrumbe, quedaron 12 personas internadas por la mañana y hasta la tarde del lunes aún quedaban siete en nosocomios locales, entre ellos una niña que aún permanecía en estad delicado por las lesiones causadas por los bloques que le cayeron encima. Por la mañana el padre Jaime Dávila, vicario episcopal del arzobispado de Monterrey y el alcalde Ambriz Oviedo, acompañados de personal de Protección Civil del municipio, efectuaron un recorrido por las iglesias católicas de Benito Juárez, para verificar que todas estuvieran en condiciones de ser habitadas para las liturgia. El presidente municipal juarense reiteró que la iglesia de Santa Clara operó en deficientes condiciones, lo que propició el accidente, aunque aceptó que algunos de los templos que visitaron estaban en condiciones peores, con techumbres endebles que podrían propiciar otros accidentes, por lo que los inspectores de PC municipal ya hacen los análisis para efectuar dictámenes de seguridad. Esta tarde el obispo auxiliar Jorge Cavazos encabezó la misa de cuerpo presente para despedir al pequeño Uriel, de 9 años, quien falleció en el accidente.

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