Dan disculpa pública a familia de mujer que murió por negligencia médica
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis. (apro).- A nombre del gobierno del estado, el titular de la Secretaría de Salud, Carlos Eugenio Ruiz Hernández, ofreció una disculpa pública a los familiares de Susana Hernández Gómez, una mujer tzotzil de 26 años que perdió la vida por negligencia médica en el Hospital de la Mujer de esta ciudad, en octubre de 2013.
En cumplimiento a la recomendación 29/2014 emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el funcionario estatal hizo extensiva la disculpa pública a los padres, esposo e hijos de la fallecida.
“Sabemos que nuestras palabras no sustituyen la pérdida, como tampoco alivian el dolor que ustedes, su familia, enfrentan desde hace un año. Sin embargo, estamos aquí por la convicción del servicio público, pero especialmente por la obligación que nos impone la solidaridad y la ética profesional de reconocer cuando nuestro esfuerzo no es suficiente para salvar vidas”, manifestó Ruiz Hernández.
Puntualizó que como lo marca la pauta internacional, el gobierno de Chiapas se compromete a garantizar a los familiares de Susana Hernández Gómez la prestación de servicios médicos y psicológicos de manera gratuita, y en el caso concreto de sus hijos, hasta la adultez, así como lo necesario para cubrir su educación.
Mencionó, asimismo, que a raíz de este acontecimiento, la dependencia a su cargo trabaja con la CNDH y la Secretaría General de Gobierno en el diseño del programa estatal de derechos humanos, con el fin de garantizar a los usuarios de los servicios públicos de salud una atención de calidad, tal como lo prevén la Carta Magna y los tratados internacionales.
Además, dijo, se han invertido más de 18 millones de pesos para la remodelación de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) y del Área de Ginecología, así como para la adquisición de 107 equipos médicos especializados.
Ruiz Hernández precisó que desde el año pasado a la fecha, el personal del Hospital de la Mujer ha sido capacitado en cursos de interculturalidad, desarrollo y derechos humanos, prevención y detección de violencia obstétrica, entre otros. En este sentido, agregó, se verificó la certificación de los especialistas en ginecología que laboran en el nosocomio, a través del Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia AC.
Finalmente, el secretario de Salud sostuvo que el gobierno de Manuel Velasco Coello ha tomado medidas firmes a efecto de mejorar y perfeccionar los mecanismos de atención médica, para que los profesionales de la salud tengan mayor sensibilidad y un compromiso más amplio para atender el dolor y la enfermedad de los pacientes.
Por su parte, el viudo de Susana Hernández recordó que el 6 de octubre de 2013 su esposa perdió la vida y él a una compañera con quien compartía un proyecto.
“La vida es dura. Uno no espera perder a un ser querido. Uno cree que estarán con uno toda la vida, pero lo único seguro de la vida es que todo es inesperado. Mi esposa se fue y me quedé al frente de mi hogar, solo y con un doble compromiso que son mis hijos. Ahora debo afrontar la vida y hacerlo como padre responsable, dijo Romeo Pérez.
También agradeció a su familia por acompañarlo siempre en su dolor por la pérdida de Susana. “Ese dolor –subrayó– se vio atendido por el reconocimiento que hizo la CNDH al emitir una recomendación sobre la muerte de mi esposa como un caso de muerte materna que hubiera sido prevenible. Agradezco igualmente el acompañamiento jurídico del GIRE (Grupo de Información en Reproducción Elegida). Gracias a ello el gobierno ha iniciado un seguimiento a la atención de mis demandas”.
El viudo señaló que la disculpa pública de parte del gobierno del estado era necesaria. “Nos parece importante, ya que con este acto el gobierno de Chiapas reconoce que la muerte de Susana se pudo haber evitado, y que debe tomar las medidas para que muchas otras muertes maternas se eviten. Yo quisiera que esto no volviera a pasar, que no hubiera niños huérfanos ni hombres viudos”.
Prosiguió: “Es importante que esta disculpa sea pública porque no sólo yo como viudo debo perdonar, sino las y los chiapanecos que sufrimos las condiciones de un sistema de salud precario que pone en riesgo nuestra salud. Ojalá se tomen las medidas para que los hospitales den mejor servicio y porque los médicos sean sensibles a la población que atienden”.
Ante un centenar de personas que acudieron al acto, reconoció que en días pasados el gobierno estatal le ofreció velar por la salud y educación de sus hijos hasta su edad adulta, y esta disculpa, añadió, es un primer paso, pero quedará en espera de que se cumplan todas y cada una de las recomendaciones expuestas por la CNDH.
“Nada me devolverá a mis esposa, pero seguiré adelante para poder vivir con mis hijos una vida digna y más cerca de la justicia”, concluyó.
Susana Hernández, de 26 años, ingresó al Hospital de la Mujer el 4 de octubre del año pasado, con 39 semanas de embarazo. Por una negligencia médica la mujer perdió la vida.
A Romeo Pérez le entregaron el cadáver de su esposa y a un bebé sin limpiar. No le dieron explicaciones y tampoco le dijeron que la dejaron desnuda en una camilla por varias horas, expuesta a la vista del personal y de los pacientes, que le sacaron la vesícula sin su consentimiento y que, después de muerta, le tomaron una huella digital para simular una autorización.
A raíz de ese caso salieron a la luz pública las deficiencias con que operan los hospitales en la entidad.
De acuerdo con la directora del GIRE, Regina Tamés, el caso de Susana es de violencia obstétrica, porque se le maltrató como paciente en un hospital que atiende a más de 100 mujeres al día.
El organismo no gubernamental, que llevó el caso de Susana hasta la CNDH, precisó que en Chiapas hay 60.6 muertes maternas por cada 100 mil nacimientos, cuando la media nacional es de 42.3 según el Observatorio de Mortalidad Materna (2012).
Sólo de enero a julio de 2014, detalló, en el Hospital de la Mujer de esta ciudad –que recibe mensualmente alrededor de 500 embarazadas– murieron 11 mujeres por causas relacionadas con el embarazo, parto y posparto, es decir, una cuarta parte de la media nacional.