Mando policiaco se mofa de recomendación de la CEDH-Sonora en defensa de reos

miércoles, 17 de diciembre de 2014
HERMOSILLO, Son. (apro).- El secretario de Seguridad Pública estatal, Ernesto Munro Palacio, dijo que le provocó risa la recomendación que emitió la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) en defensa de un reo que perdió la vida y otro al que le desmembraron un brazo en una riña carcelaria. “Le vamos a pedir al presidente de los Derechos Humanos (Raúl Ramírez) que nos avise cuando se vaya presentar un conato de bronca en uno de los Ceresos para evitarlo… Hasta me da risa”, ironizó el titular de la SSP. De acuerdo con la recomendación 036/2014, originada el 14 de octubre, se vulneraron los derechos humanos de Juan Manuel y Raúl Adrián al estar internados en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Caborca, localizado a unos 277 kilómetros al noroeste de Hermosillo. Las autoridades penitenciarias actuaron de manera tardía, lo que revela las fallas que prevalecen en el sistema estatal penitenciario de Sonora”, advierte el ombudsman en su recomendación. A cargo de Munro Palacio se encuentran 13 centros penitenciarios estatales, en donde se encuentran recluidos 11 mil 500 reos y, de acuerdo con los datos de la SSP, cada uno de estos penales excede al doble su capacidad poblacional. Por separado, Ramírez Ramírez señaló que el hacinamiento carcelario es la principal causa de violaciones a los derechos de los reclusos, al igual que la ausencia de un programa de separación de internos según su sexo y edad, sus antecedentes, los motivos de su detención y el trato que corresponde aplicarles. “El Estado, al privar de la libertad a una persona por medio de un órgano de gobierno, asume además de su custodia, la obligación de garantizar una estancia digna y segura en los establecimientos carcelarios, lo que implica un adecuado resguardo de su integridad y seguridad personal”, sostuvo el ombudsman sonorense. Esta recomendación se derivó lugeo de que Juan Manuel perdió la vida a causa de un golpe en la cabeza que le propinara un interno del “área de segregados”; mientras a Raúl Adrián debieron amputarle un brazo luego de recibir una golpiza de parte de otro interno. “En ambos casos, el actuar de los custodios y del director del penal fue inadecuado e impuntual”, concluye la recomendación.

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