Ejidatarios de Colima niegan permiso a Minera Canoas

viernes, 19 de diciembre de 2014
CANOAS, Col., (apro).- Con el argumento de que este ejido es “territorio libre de minería”, los residentes de este lugar negaron a una empresa minera el permiso para la extracción de hierro de sus tierras, pese a que les había ofrecido hacerlos socios con 20% de las utilidades, así como los servicios de un técnico extensionista para la obtención de recursos federales encaminados a proyectos agrícolas y ganaderos. La propuesta fue realizada por Adrián Briseño, representante de la Minera Canoas, durante una reunión en la casa ejidal, pero en el momento en que el presidente del comisariado, Raymundo Campos Muñoz, la sometió a la consideración de los campesinos, el voto en contra fue unánime. En 2011 la empresa había obtenido del ejido un permiso para la exploración del predio La Tinaja, de 30 hectáreas de superficie, sobre el que existe desde 2005 una concesión minera cuyo titular es Francisco Javier González González. De acuerdo con el dirigente ejidal Raymundo Campos, en los últimos meses había recibido en su domicilio en repetidas ocasiones la visita de los directivos de la minera, quienes le insistían en que los apoyara para conseguir el permiso. Inicialmente, dijo en entrevista, los empresarios ofrecían entregar al ejido 10 mil pesos cada mes, pero mejoraron la oferta hasta proponer hacerlos socios después de que a principios de 2013 la comunidad impidió el paso a los camiones de otra empresa que con maniobras engañó a la directiva ejidal para obtener el permiso de explotación del lote Eva. En su caso, los representantes de la Minera Canoas recurrieron a presuntos intentos de corrupción de los líderes del ejido, expuso Raymundo Campos. “No nos hablaban directamente, aunque sí nos insinuaban que había una bolsa de dinero para las autoridades, pero nosotros siempre les decíamos que como autoridades no les servíamos de nada si la asamblea no lo autorizaba”. Según el dirigente campesino, los mineros creían que la oposición era de los miembros de la mesa directiva y pidieron reunirse con la asamblea de ejidatarios para plantear en forma directa su propuesta. “Les dije que no quería exponerlos a un enfrentamiento porque conozco a mi gente y sé su sentir, y a lo mejor se nos podía salir de control la situación; ellos dijeron que estaban dispuestos a escuchar, aunque hubiera desorden, por lo que accedí a su petición de reunir a los compañeros para que ellos también les solicitaran que ya no nos estuvieran hostigándonos a nosotros como autoridades”. Después de corroborar el rechazo de los ejidatarios a la actividad minera en su territorio, los empresarios se retiraron. “Habían prometido que si la gente no aceptaba, ahí terminaría todo y quedaríamos como amigos, entonces pienso yo que con esto ya no van a volver, ellos dieron su palabra, no queremos ya tener trato porque lo consideraríamos como un hostigamiento directo”. Raymundo Campos refirió que la negativa del ejido se dio porque “las empresas mineras son traicioneras, empiezan a trabajar un pedacito de terreno y, si está rico el mineral, se añaden con los que siguen”, pues casi en todos lados hay denuncios y las concesiones son para 50 años. Además, agregó, lo inconveniente es que los yacimientos están hacia donde sale el sol, donde nace el río Cacao, que tiene agua limpia todo el año y de ahí se abastece la población para el uso domiciliario y el consumo humano. “Entonces, ¿qué pasaría si se nos contamina? ¿Para dónde nos vamos a ir? Esa es la preocupación”, abundó. En entrevista posterior, uno de los representantes de la minera, Adrián Briseño, dijo que después de la etapa de exploración del predio La Tinaja, donde sí encontraron hierro, la empresa estaba en la etapa de intento de convencimiento de los ejidatarios para seguir con el siguiente paso, que sería la elaboración de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA). Sin embargo, reconoció que la comunidad estaba en su derecho de negarse, como lo hizo, por lo que la minera valorará si continúa tratando de convencer a los integrantes del ejido, pues “lo principal para nosotros es que la gente quiera”, además de que su aprobación es un requisito legal. Lugo dijo ignorar el monto de la inversión realizada durante los trabajos de exploración, e informó que en los últimos quince años la Minera Canoas, originaria de Jalisco, ha explotado yacimientos de hierro en esa entidad, en la región del municipio de Pihuamo. —¿Qué camino sigue para ustedes, ahora que el ejido Canoas les negó el permiso? —Nosotros seguir nuestra vida, no pasa nada.

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