Caravana de madres halla pistas de migrantes desaparecidos en penal oaxaqueño

martes, 2 de diciembre de 2014
JUCHITÁN, Oax. (apro-cimac).- A pleno rayo de sol, este mediodía los más de 150 reos del Centro de Internamiento de esta localidad oaxaqueña se formaron en el patio para observar, una a una, las fotografías mostradas por las mujeres de la caravana centroamericana que recorre el país en busca de migrantes desaparecidos. Fue un día singular. Los internos fueron alineados para que las mujeres provenientes de Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua pudieran identificarlos y preguntarles si conocían o habían visto a las personas cuyas fotografías llevan consigo en recorrido por el país. En silencio, cada una de las mujeres caminó entre los reos portando imágenes a color, en blanco y negro, borrosas, de perfil y tipo carnet. Los presos sólo movían de un lado a otro la cabeza para hacer entender que no los conocían. En contadas ocasiones alguno llegaba a decir que el de la foto le era conocido. Antes de la formación, un policía llamó a siete reclusos centroamericanos para que hablaran con las madres. Con esos siete hombres ellas pudieron platicar, hacer preguntas y saber las razones de su internamiento, incluso a un hondureño le ayudaron a escribir una carta para la madre que no ve desde hace seis años. Sin cámaras de medios de comunicación, Baldemar Pérez Canseco, subdirector de Prevención y Reinserción Social, dijo que el gobierno de Oaxaca se preocupa por la situación de la población migrante, y aseguró que “a partir de mañana” se mejorará el acceso a los registros. Una de las madres que obtuvo una pista es la hondureña Mary Martínez. De acuerdo con un interno también hondureño, su hijo Marco Antonio Amador Martínez puede estar vivo porque lo vio en algún punto de la ruta migratoria. La misma percepción tuvo un guatemalteco que al parecer vio al salvadoreño Marvin Leonel Álvarez Portillo, hijo de Reyna Isabel Portillo, madre que lo busca desde 2010 y quien ahora dice: “No me importa cómo esté, yo lo quiero ver”. También la nicaragüense Suyapa Muñoz, a quien le dijeron que su hermana Diana Maribel Muñoz Rivera, de la que desconoce su paradero desde hace 10 años, podría estar trabajando en un bar en la frontera México-Guatemala. Las pistas pueden no ser certeras, pero personal de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) se comprometió a apoyar en el seguimiento de cada línea de investigación, para obtener más datos que lleven a la localización de las personas desaparecidas. Más tarde, las mujeres caminaron hacia el cementerio municipal donde observaron que las fosas comunes (de las personas sin identidad) están ubicadas en un basurero en el que todavía se pueden ver cenizas y huesos de animales. Ahora la X Caravana de Madres Centroamericanas “Puentes de Esperanza” sigue su recorrido hacia el estado de Chiapas, de donde emprenderá el regreso a sus países de origen el próximo domingo, luego de haber transitado desde el pasado 20 de noviembre más de tres mil kilómetros y visitado 23 ciudades en 10 entidades federativas.

Comentarios