Dan formal prisión a padrastro de Érika Kassandra

martes, 23 de diciembre de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- Un juez de Michoacán declaró formalmente preso a Daniel Murillo Sáenz por su presunta participación en el crimen de su hijastra, la enfermera Erika Kassandra Bravo Caro, el pasado 3 de diciembre. En un comunicado, la Procuraduría General de Justicia de aquella entidad informó que el Juez Tercero Penal también acusó al indiciado del presunto delito de cohecho al ofrecer a los elementos ministeriales 10 mil pesos a cambio de no ser relacionado con el homicidio de la joven. La dependencia confirmó que Erika Kasandra, de 19 años, murió por asfixia mecánica por estrangulación. El diagnóstico, abundó, se relaciona directamente con las equimosis (moretones) encontradas en el cuello y que coinciden con la forma que el padrastro de la joven confesó haber realizado el crimen. Según su testimonio, se montó sobre el cuerpo de la víctima y usó ambas manos para oprimir y sujetar el cuello. Además, admitió haber golpeado a la joven enfermera con el puño cerrado en diversas partes de la cara y en la boca luego de que Kassandra le contestara “de mala manera”. La semana pasada el titular de la PGJ michoacana, José Martín Godoy, dio a conocer que Murillo Sáenz mató a Kassandra después de intentar abusar sexualmente de ella y forcejear por varios minutos. Asimismo, reveló que durante las investigaciones amigos de la joven declararon por separado que la joven les había revelado que su padrastro la violó cuando tenía 15 años. Por todos esos elementos, la PGJE refirió que el auto de formal prisión contra Murillo Sáenz se basó en una serie de indicios en su contra y en su propia confesión. Una de las pruebas que delataron al agresor fueron las espinas halladas en las agujetas de sus zapatos tenis, las cuales coincidían con el tipo de flora que se ubica en el lugar donde fue hallado el cuerpo de la Kassandra. Un dictamen pericial comprobó que las espinas correspondían al mismo lugar. Otro dictamen en materia de odontología corroboró además que el cadáver presenta fractura en dientes incisivos superiores lesión “típica” ocasionada por un golpe contundente. Además, señaló la PGJE, el cadáver cuenta con diversas lesiones en la parte frontal del cráneo. Según confesó el sujeto, al saberse descubierto ofreció 10 mil pesos a los elementos ministeriales a cambio de no ser relacionado con el homicidio. Por ello el Ministerio Público también ejerció acción penal en su contra por el delito de cohecho, ilícito por el que también obtuvo auto de formal prisión. La joven fue raptada el 3 de diciembre cuando se dirigía a cuidar a unos niños, y su cuerpo fue hallado dos días después, con el rostro desollado y con diversas heridas en el cuerpo. Su muerte generó indignación en Michoacán y movilizaciones en el estado, parte del país e inclusive en el extranjero.