A 32 años de la erupción del volcán Chichonal, desplazados zoques siguen en el olvido

viernes, 28 de marzo de 2014
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- Desplazados tras la erupción –hace 32 años— del Volcán Chichonal, indígenas de la comunidad zoque aún enfrentan graves problemas socioeconómicos, ambientales, deterioro de su calidad de vida y, por si fuera poco, alertan de otros riesgos geológicos para la población mestiza y zoque que habita en el norte del estado. El Centro de Lengua y Cultura Zoque denunció las condiciones críticas en la que viven actualmente miles de familias desplazadas y “reacomodadas” tras la erupción del Volcán Chichonal el 28 de marzo de 1982, ubicado en la región colindante con Tabasco. En los municipios considerados como corazón histórico zoque de Chiapas (Tapalapa, Ocotepec y Pantepec) existen condiciones sociales, económicas y ambientales adversas que colocan a la población en situación altamente vulnerable, afirma el centro. De entrada, señala, se ha reducido la superficie destinada a la agricultura familiar lo que a su vez genera escasez de alimentos, falta de ingresos económicos, problemas de desnutrición infantil y concentración de la tenencia de la tierra, entre otros problemas. Incluso, en el periodo de 1998 a 2003 la mayor tasa de mortalidad infantil en Chiapas–neonatal precoz y neonatal—ocurrió e siete de los 13 municipios del territorio zoque, sobre todo en Ocotepec y Francisco León. En Pantepec existe una alta prevalencia de desnutrición provocada por la presencia de parásitos en la población infantil. A ello se suman los problemas ambientales provocados por la presencia de compañías mineras extranjeras lideradas por la canadiense Linear Gold Corporation o Brigus Gold Corporation, Kinross y su filial mexicana KG Minera Ixhuatán, Minera Frisco, Cangold Limited y Apollo Gold Corporation que trabajan en el Proyecto Ixhuatán. Dicho proyecto involucra un total de cuatro mil176 hectáreas en un área de influencias de 18 ejidos zoques que las mineras pretenden convertir en un corredor minero que comprende desde Pichucalco hasta Tapalapa, para extraer minerales. A parte, los indígenas zoques denuncian el continuo deslizamiento de grandes cantidades de tierra como el ocurrido en San Isidro Las Banderas, en Pantepec, en 2003; el de Juan de Grijalva, en Ostuacán, en 2007, y en el ejido Reforma La Planada, en Amatán, en 2010, mismos que evidencian los efectos inmediatos por sobreuso del suelo de carácter extractivo. Respecto a la situación socioeconómica del área zoque, el Centro de Lengua y Cultura Zoque afirma que la población se encuentra en pobreza extrema, pues no cuenta con los recursos suficientes para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer necesidades básicas. Existen bajos ingresos económicos, incipiente ganadería de las tierras ejidales que desplaza a la agricultura de subsistencia de los campesinos; limitado acceso a servicios públicos como educación, salud e infraestructura pública, además de la expulsión de población como mano de obra barata a las fincas bananeras de Tabasco, a las construcciones del caribe mexicano y a los campos agrícolas de Estados Unidos. Sólo del periodo de 2006 a 2012, detalla el centro, un total de mil 276 zoques emigraron a la Unión Americana, según datos del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, mientras que el 98.20% de la población total de los 13 municipios zoques de Chiapas se encuentran en situación de pobreza extrema y moderada y como población vulnerable por carencia social e ingresos económicos, de acuerdo con cifras del Consejo Nacional de la Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2010. Por si fuera poco los conflictos por la posesión de la tierra se han agudizado. Un ejemplo es el caso de los campesinos zoques de Chapultenango enfrentados con sus pares por la disputa de dos mil 400 hectáreas en las tierras del Volcán Chichonal. La violencia se desencadenó a raíz de la implementación del Programa de Certificación de Derechos Agrarios y Titulación de Solares Urbanos (PROCEDE), y desde hace casi una década instancias agrarias han “administrado” el asunto como conflicto social. En este escenario se encuentran inmersas familias que fueron desplazadas y reacomodas en 14 nuevos asentamientos ubicados en Ocosingo, Villaflores, Ostuacán, Chiapa de Corzo, Rayón, Guadalajara, en el valle del Uxpanapa, en Veracruz, y las cercanías de la Reserva de Calakmul, Quintana Roo. Todos ellos, a 32 años de la erupción del volcán Chichonal aún enfrentan problemas estructurales del siglo pasado, resultado de los programas de colonización dirigida, diseñados y ejecutados por el gobierno en 1982. El Centro de Lengua y Cultura Zoque afirma que, a 32 años de la erupción, es evidente que las políticas y los programas sociales y económicos del Estado mexicano, han fallado y han colocado a la población del área zoque en situación “altamente vulnerable”. Por ello hacen un llamado urgente para reorientar las actuales directrices nacionales que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población zoque de Chiapas.

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