Hallan muerto a médico activista y a su esposa en Chiapas

martes, 8 de abril de 2014
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- El médico y activista Bernardo Hernández Tovar y su esposa Juana González fueron hallados muertos este martes en su casa de descanso en el municipio de Berriozábal, localizado a 15 kilómetros al poniente de esta capital. La noticia conmocionó a la comunidad del sector salud en Chiapas, luego de conocerse que una de las personas fallecidas era el exlíder de la Sección 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sector Salud (SNTSSA). Junto al cadáver del médico cirujano estaba el cuerpo de su esposa Juana González Villalobos, también doctora. Ambos fueron trasladados al Servicio Médico Forense. De acuerdo con amigos y familiares, desde el pasado viernes 4 no volvieron a ver a la pareja, y se presume que fueron víctimas de un asalto debido a que encontraron la casa saqueada. Egresados de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la pareja llegó a Chiapas en los años ochenta. No sólo ofrecieron sus servicios como médicos, sino que también destacaron por su lucha a favor de las causas sociales y la democracia en la entidad. Bernardo Hernández Tovar militó en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y fungió como dirigente del sindicato del IMSS. Junto con Gilberto Gómez Maza, fundador del PRD, y otro grupo de médicos, dieron la batalla por democratizar desde la Facultad de Medicina a la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach). Como académico de esa institución, formó a profesionales de la medicina y a militantes de izquierda. “México y Chiapas han perdido. Le han quitado y arrebatado a una gran pareja de los mejores médicos, así como a un gran hombre, un gran amigo, un gran médico, un gran maestro, un gran revolucionario”, dijo Gustavo Palomino González, del Comité de Lucha de la Sección 50 del SNTSSA, al conocer la noticia. Añadió: “(Hernández Tovar) Deja un gran vacío en la medicina, en la práctica docente, sindicalista y revolucionaria”. Por su parte, el investigador y académico de la Universidad Autónoma de Chiapas, el economista Jorge Alberto López Arévalo, dijo que hoy “es un día triste para la máxima casa de estudios de Chiapas”. El doctor Bernardo Hernández Tovar y su esposa, la doctora Juanita González, agregó, “eran médicos comprometidos con la mejores causas sociales y con los primeros intentos de democratizar la Unach”. Luego de señalar que Hernández Tovar fue “formador de generaciones de médicos en nuestra universidad”, subrayó que el doble asesinato “debe indignar a los universitarios unachenses y a toda la gente de bien de nuestra entidad. Duele y me consterna que eso pueda pasar con esta familia ejemplar”. Una de las alumnas de Hernández Tovar, Pilar Rodríguez Nañez, lamentó la tragedia “y sólo me queda decir que (ambos) dejaron una gran semilla sembrada a quienes fuimos sus alumnos”. Los que quedamos, dijo, seguiremos en la lucha de un Chiapas y un sindicato de salud transparente y justo. “Quien haya pasado por las aulas de nuestra gloriosa escuela de medicina sólo tendrá recuerdos agradables del maestro Bernardo. En un país de total y grande impunidad fueron asaltados por delincuentes y por la desleal clase política que nos gobierna. Estoy indignado y triste, que Dios lo tenga en su gloria junto a su esposa y ojalá la justicia sea impartida con prontitud”, expresó Martín Enrique Figueroa Aranda, otro de los alumnos. La comunidad de médicos, enfermeras y trabajadores de Chiapas mostraron su consternación por la muerte de los médicos, cuyos cuerpos serán velados esta noche.

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