Alertan sobre ecocidio en la reserva de los Tuxtlas

martes, 27 de mayo de 2014
XALAPA, Ver. (apro).- La Administración Portuaria Integral de Veracruz (APIVER), adscrita a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), confirmó que extraerá cinco millones de toneladas de piedra basáltica en la localidad de Balzapote, ubicada dentro de la Reserva de la Biosfera de los Tuxtlas, con el propósito de continuar con los trabajos de expansión del puerto. Ignacio Fernández Carvajal, director de APIVER, minimizó el “daño ambiental” que se causará a dicha reserva en el municipio de San Andrés Tuxtla. Será “mínimo”, dijo, al explicar que sólo se extraerá en 3 de las 60  hectáreas que conforman la biósfera. Asimismo, confesó que extraerán la piedra de “otros bancos” del municipio de Alto Lucero y en Córdoba: “Tenemos 40 días para empezar con el traslado de piedra basáltica”. El proyecto de extracción de piedra basáltica en Balzapote ha generado la irritación de pobladores de San Andrés Tuxtlas y de organizaciones ambientales, quienes ven con indignación que el gobierno de Peña Nieto y el de Javier Duarte busquen concretar un rompeolas para la ampliación de 30 nuevos puntos de atraque en el Puerto de Veracruz, a costa de sacrificar los cerros de Balzapote. Estos cerros son un muro de contención contra huracanes y un rompe olas natural enclavado en la Reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas. En abril pasado, la Estación de Biología Tropical “Los Tuxtlas”, organismo de investigación de la UNAM, advirtió que el proyecto de aprovechamiento y explotación de roca basáltica en el ejido Balzapote, promovido por APIVER y SCT se encuentran dentro de una área natural protegida, la cual se complementa con el sistema lagunar de Catemaco, la reserva ecológica de Nanciyaga y la cascada conocida como Salto de Eyipantla. “Contraviene el marco jurídico aplicable y puede afectar a especies declaradas como amenazadas o en peligro de extinción”, expuso el instituto académico, quien hizo girar un boletín en abril. Además, alude que el fragmento de selva donde se pretende ejecutar el proyecto de referencia es esencial para la sobrevivencia de flora y fauna. Pobladores y ambientalistas de la cabecera municipal de San Andrés Tuxtla también se han opuesto al proyecto. Aseguran traería efectos negativos en temporada de huracanes y de tormentas tropicales. “Balzapote es un enorme rompeolas natural, un muro de contención en época de huracanes, es inadmisible lo que quieren hacer”, expone Hugo Ponce, exdirector de Protección Civil Municipal de San Andrés Tuxtla y hoy un activista contra de dicho proyecto. Ponce asegura que Balzapote ya fue “castigado” décadas atrás, pues se extrajo roca basáltica para la ampliación del puerto de Dos Bocas en Tabasco. Lili Rosa, estudiante de ingeniería ambiental en el Instituto Tecnológico asegura que en Balzapote hay arrecifes de coral, los cuales se encuentran en inminente riesgo con la posible utilización de explosivos para la extracción de piedra. “Hay un descontento general entre los pobladores de San Andrés que conocemos de la riqueza ambiental y la protección que nos dan estos cerros de piedra, lo que ahora queremos hacer es comenzar con conferencias ecológicas en el centro del municipio y concientizar entre los estudiantes del Instituto Tecnológico del ecocidio que se quiere cometer”, apunta. Armando Aguilar Herviz, otro de los activistas que están a favor de la protección de Balzapote, asegura que en esa región de la biosfera de Los Tuxtlas hay siete millones de toneladas de roca basáltica que deben protegerse. “Por eso queremos romper el cerco informativo, el proyecto inició hace dos meses, pero la gente, al menos la de aquí de San Andrés, y de Catemaco, porque también están involucrados, pues es la Reserva de los Tuxtlas desconocen del ecocidio que se quiere cometer”, expone Aguilar. El activista señala que el planteamiento de la queja que harán los pobladores va fundamentado en un derecho a un medio ambiente sano y probar el interés legítimo ciudadano de conservar esta parte de la biósfera de Los Tuxtlas. Sin embargo, en Veracruz ha existido mucha opacidad al proyecto, tan sólo el delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Eduardo Aubry de Castro y el Secretario de Medio Ambiente (Sedema), Víctor Alvarado Martínez se han escondido sistemáticamente para no hablar del ecocidio que se comete en Balzapote. En una coyuntura similar, el Procurador Estatal del Medio Ambiente (PMA), Dalos Ulises expresó que se “tratará” de que “la compensación ambiental” sea mayor a “la depredación”. “Tenemos conocimiento (del conflicto ambiental), queremos meternos en las mesas de negociaciones, pero todavía no nos han invitado”. En contraste, ambientalistas y ciudadanos de Los Tuxtlas evalúan la posibilidad de un campamento entre otras acciones para defender a Balzapote contra la extracción de piedra basáltica que se ocupará para la ampliación del Puerto de Veracruz, así lo ha señalado, Guillermo Rodríguez Curiel, integrante de La Asamblea Veracruzana de Iniciativa y Defensa Ambiental (Lavida). Indicó que aún quedan varias acciones como incluir más observaciones en el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) para evitar un posible daño a la reserva de la biosfera. “Todavía queda el recurso de la movilización, todavía queda el recurso de la resistencia de que se ponga un campamento ahí enfrente para impedir que entre la Apiver a robarse la piedra”. Este martes, especialistas en materia ambiental advirtieron que entre las áreas naturales protegidas del país están en grave riesgo la Biosfera de los Tuxtlas, así como Cabo Pulmo, la Reserva de la Biósfera Mariposa, entre otras. En un desplegado firmado en un medio de circulación nacional, ambientalistas como Exequiel Ezcurra, presidente del Consejo Nacional de Áreas Naturales Protegidas; Adolfo Alaniz, de Pronatura Nacional, así como representantes del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México y de Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable, afirmaron que la política actual en materia ambiental, carece de un desarrollo sustentable.