Túnel Sumergido en Veracruz con anomalías similares a la Línea 12, acusan

miércoles, 7 de mayo de 2014
XALAPA, Ver. (apro).- La obra magna del Túnel Sumergido en Coatzacoalcos, cuya construcción inició hace una década en el sur de la entidad, ya “duplicó” su costo inicial: de los 2 mil 66 millones de pesos proyectados originalmente a la fecha se llevan invertidos 4 mil 913 millones. Así lo dio a conocer Gerardo Buganza Salmerón, secretario de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP) del gobierno de Javier Duarte, durante su comparecencia ante el pleno del Congreso local. El funcionario reconoció que dicha obra ha estado plagada de irregularidades, las principales: desvío de recursos, fallas estructurales, hundimientos y soportes mal hechos. Por esa razón, diversos funcionarios –del anterior sexenio y del actual–, así como representantes de la empresa Concesionaria Túnel de Coatzacoalcos, S.A. (Cotuco) y de la española FCC Construcción, se encuentran sujetos a investigaciones en los fueros común y federal. A partir de tales hechos, Buganza Salmerón equiparó la obra del Túnel Sumergido con la Estela de Luz y la Línea 12 del Metro. Incluso, acusó a las empresas contratistas –CAABSA, Concesiones Viales, Obras Portuarias de Coatzacoalcos y Matrix C.V. (agrupadas como Cotuco) yFCC Construcción–, de ser unos “bribones” al pretender llevarse dinero del erario, en colusión con servidores públicos. Aunque el titular de la SIOP pidió a los diputados de oposición “tener fe” en que el gobierno de Duarte recuperará el “recurso desviado”, legisladores de PAN y PT dudaron de su palabra. El petista Fidel Robles aseguró que el gobierno de Duarte y el anterior de Fidel Herrera “se pusieron de rodillas” ante el capital español al someterse a sus lineamientos, pese a que dicha empresa ha mostrado su incapacidad para culminar la obra magna, la cual debió concluirse en 2010. “No va a haber ningún resarcimiento, ni encarcelamiento, ni devoluciones, ni rescisión de contrato con empresas españolas”, alertó Robles. El panista Julen Rementería planteó que el cúmulo de irregularidades es suficiente para “rescindir” el contrato a la concesionaria Cotuco y a la empresa española FCC. De esta última, Rementería recordó que ha tenido problemas para hacer un túnel en Panamá –de similares condiciones al de Coatzacoalcos–, lo que desató un escándalo internacional en esa nación. Sin embargo, Buganza desoyó las solicitudes específicas de legisladores de oposición de “rescindir contratos” y, por el contrario, presumió que antes del 2016 la obra –por donde habrá de transitar un estimado de 30 mil vehículos por día– será inaugurada por Duarte y el presidente Enrique Peña Nieto. “Creer es un acto de fe, yo les pido que me tengan fe, soy un apasionado de lo que estoy haciendo. Que no les quepa ninguna duda de que está administración, el gobernador Javier Duarte y Peña Nieto estaremos inaugurando la obra del Túnel Sumergido”, espetó Buganza. El funcionario estatal reparó que para la conclusión de esta colosal obra, que enlazará Coatzacoalcos con la congregación de Villa Allende y conectará a la zona industrial del proyecto Etileno XXI, aún “le faltan” unos mil millones de pesos para concluirla; sin embargo, justificó que este recurso se encuentra en “la panza del fideicomiso”. Ante los diputados locales, Buganza expuso que el estado asumió 73% del costo de la obra, pese a que el compromiso inicial obligaba a aportar sólo 40%; sin embargo, fue la empresa concesionaria la que faltó al contrato, al invertir únicamente 300 millones de pesos, y eso en cómodas “mensualidades”. El resto de los fondos –dijo– han sido otorgados a través de créditos con la banca privada, los cuales se amortizan con 85% de los ingresos del fideicomiso del puente Coatzacoalcos 1, pese a que éste fue señalado por el ORFIS como causante de “daño patrimonial” en la Cuenta Pública 2012. El titular de la SIOP admitió que a la fecha hay mil 585 millones de pesos del Fideicomiso del Impuesto a la Nómina que no han sido justificados por quienes manejan y desarrollan el Túnel Sumergido. Buganza también aludió a los tres extitulares de la Secretaría de Comunicaciones (Secom) –dependencia hoy extinta–: Marcos Theurel Cotero (exalcalde de Coatzacoalcos), Guillermo Herrera Mendoza (actual subsecretario de Turismo) y Raúl Zarrabal Ferat (actual diputado local) de ser responsables en las irregularidades, por lo que podrían ser llamados para deslindar responsabilidades en el marco de la denuncia penal ya interpuesta ante la PGR. El momento que desató la burla de algunos legisladores fue cuando Buganza aseguró que pese a todos los problemas técnicos y financieros de la obra, el Túnel Sumergido es rentable, ya que tendría garantizada una vida útil –una vez que se concluya-- de 100 años. Proceso (1886) destacó que la obra ha sido objeto de severos señalamientos por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), además de que empleados que participan en la construcción del túnel se han quejado de que la obra se encuentra detenida por la falta de materiales, pago de nómina o desacuerdos de la constructora con el gobierno de Duarte por la falta de liquidez. Según la auditoría 09-A-30000-04-0548 del 2009 de la ASF, se reportaron severas irregularidades en que están implicadas autoridades locales y federales, así como la empresa que lleva a cabo la obra. Por ello la ASF emitió un “dictamen negativo” al pliego de observaciones, pues acotó que el gobierno de Veracruz incumplió con las disposiciones normativas aplicables a la planeación, programación, presupuestación, licitación, contratación, ejecución y pago. En la revisión de la auditoría 2010, las observaciones e inconsistencias también fueron considerables, pues en ambas hay irregularidades que se aproximan a los 400 millones de pesos. La ASF observó que en la construcción del Túnel Sumergido se incumplió con los parámetros mínimos de calidad en sus materiales y procedimientos constructivos, como estabilidad, seguridad estructural y vida útil de la obra.