Arquidiócesis potosina suspende a otro sacerdote pederasta

martes, 10 de junio de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- El escándalo del sacerdote pederasta Eduardo Córdova Bautista, prófugo de la justicia, obligó a la arquidiócesis de San Luis Potosí a destapar de una vez por todas la cloaca que había en el seno de la iglesia católica en esa entidad. La Arquidiócesis suspendió de sus derechos sacerdotales a otro sacerdote acusado de pederastia. Se trata del párroco del templo de Nuestra Señora de Lima, en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, Guillermo Gil Torres, quien enfrenta una demanda penal desde el pasado 27 de mayo. De acuerdo con Juan Jesús Priego Rivera, vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, Gil Torres fue suspendido por la Iglesia como medida precautoria mientras se realizan las investigaciones civiles, sin que medie un proceso canónico, en razón de que no hay denuncia ante los tribunales eclesiales. En días pasados la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE) confirmó que investiga a tres sacerdotes y a un diácono por el delito de pederastia, uno de los cuales sería el sacerdote Guillermo Gil, además de Noé Trujillo, Javier Castillo y Córdova Bautista, todos prófugos de la justicia. La dependencia dio a conocer que no tiene pistas sobre el paradero del sacerdote Eduardo Córdova, acusado de drogar y violar a niños y adolescentes durante más de 30 años. Según el procurador estatal, Miguel Ángel García Covarrubias, hasta el momento no se ha girado orden de aprehensión contra el cura porque están en proceso de integrar la averiguación del caso, pero sí trabajan en ubicarlo. "Ya estamos indagando en donde puede estar, si salió del país, para ver qué es lo que va a proceder”, puntualizó en entrevista televisiva. García Covarrubias informó que existen tres denuncias contra el sacerdote, una que incluye a 18 víctimas, otra con dos casos más y la presentada por la Arquidiócesis de San Luis Potosí. Precisó que sólo han declarado dos de las víctimas y destacó la necesidad de que las demás se presenten a declarar "para que nos señale circunstancias del lugar, tiempo y modo", y destacó que se ha citado a otras personas que podrían estar relacionadas con el caso. "Cuando tenga una orden de aprehensión solicitaré a las autoridades correspondientes para poderlo aprehender. La orden (podría estar) en unos ocho días cuando mucho", estimó el procurador de San Luis Potosí.