Revelan impactos en la salud por incendio de pozo en Tabasco

viernes, 13 de junio de 2014
VILLAHERMOSA, Tab., (apro).- El 90% de personas que viven alrededor del pozo petrolero Terra 123, siniestrado el año pasado, presentan problemas de salud, entre ellos, cáncer, revela un estudio coordinado por la profesora y geógrafa de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), Verónica Durán Carmona. El documento se elaboró entre el 11 y 18 de enero pasado, con entrevistas a los habitantes de las comunidades indígenas chontales de Oxiacaque, Tucta, Mazateupa, El Chiflón, El Sitio, Belén e Isla Guadalupe del municipio de Nacajuca, donde en octubre pasado explotó y se incendió el pozo Terra 123. Destaca que enfermedades como el cáncer, alucinaciones, visión borrosa, dolor de cabeza, cansancio, daños cerebrales, llagas, hemorragias de la nariz, infecciones de oído, asma, bronquitis, neumonía, infecciones en la piel y daños en el estómago se encontraron en la población y, en el caso de las mujeres, problemas menstruales y abortos espontáneos. “Las comunidades fueron afectadas en muchos aspectos que van desde su salud, alimentación, economía, servicios, trabajo, vivienda, contaminación de agua, suelo, aire y vegetación, entre otros. Se presentaron en 90% de la población enfermedades como las mencionadas en la guía comunitaria para la salud ambiental”, alerta el estudio compartido al Comité de Derechos Humanos de Tabasco (Codehutab). “Sabemos que muchos de los componentes del petróleo son los causantes de ellas”, consigna el estudio y menciona que de acuerdo con la organización ambientalista Greenpeace, los efectos en la salud “son consecuencia de la composición del petróleo”. El reporte eefiere que, por ejemplo, el plomo causa pérdida de apetito, anemia y dolores de cabeza; el zinc, provoca nauseas, debilitamiento y fatiga; el benceno, irritación en la piel, ojos y parte superior del tracto respiratorio; el tolueno, fatiga, irritación de garganta, ojos, debilitamiento muscular e insomnio; el sileno, irritación de garganta, nariz y ojos. “Aunque existen diferentes causas de las enfermedades, el resultado de las encuestas realizadas arrojó que la mayoría de las enfermedades se ha presentado después de la explosión del pozo Terra 123”, asegura la investigación. También menciona que, además, la población afectada perdió animales de traspatio y ganado por beber agua contaminada; cosechas, pastizales y árboles frutales, aparte de que se dañó severamente la flora y la fauna. Y por si fuera poco, las comunidades afectadas “no cuentan con centros de salud, médicos y atención adecuada”, resalta el documento. El pozo Terra 123 explotó el pasado 29 de octubre y durante 58 días permaneció ardiendo, hasta que fue controlado a finales de diciembre. Desde entonces, los campesinos e indígenas afectados han bloqueado accesos a instalaciones petrolera y marchado hasta esta capital para exigir indemnizaciones a Petróleos Mexicanos (Pemex), sin embargo, hasta la fecha no ha habido solución a sus demandas.

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