Destrozan internos tres juzgados penales del fuero común en Cancún

martes, 17 de junio de 2014
CANCÚN, Q. Roo (apro).- Un grupo de internos destrozó e incendió tres de los cuatro juzgados penales del fuero común para exigir la destitución del director de la cárcel de esta ciudad, Virgilio Morales Herrera, a quien acusan de incurrir en actos de corrupción al cobrar por visitas conyugales, luz y agua. Durante el motín, los presos colocaron una manta con la leyenda: “Se fueron los Zetas y llegaron los generales”, y gritaron consignas en las que señalaban que no tienen miedo a morir a manos de los empleados de Morales Herrera. El subprocurador general de Justicia, Carlos Arturo Álvarez Escalera, informó que en la trifulca tres reos resultaron “con magulladuras” y tres más fueron detenidos después de haber destruido tres juzgados penales que colindan con la cárcel. “Tenemos saldo total: tres detenidos. Estas personas fueron detenidas por la destrucción de los juzgados penales, que fueron tres de ellos. Prendieron expedientes y causaron destrozos en el sistema de cómputo”, precisó al salir del penal. Añadió: “Prácticamente los tres juzgados están terminados, acabaron con la mayoría de las cosas. Hay tres lesionados, pequeñas magulladuras, nada grave, propias piedras de ellos mismos. No hubo ningún enfrentamiento”. Además, señaló que tres internas embarazadas –Rosa Rodríguez, Deyanira Aguilar y Elizabeth Gómez– tuvieron que ser trasladadas al Hospital General. El motín inició alrededor de las 2 de la tarde, justo cuando iniciaba el partido entre México y Brasil, y los presos regresaron a sus celdas dos horas después. De acuerdo con familiares de los reos, en la cárcel de esta ciudad priva un ambiente de inconformidad por las acciones del Alcalde, quien, aseguraron, ha permitido aumentos en las tarifas que cobra “la comitiva”. Al respecto, Álvarez Escalera confirmó que la revuelta se originó por “algunas situaciones, como el cambio de director”, y admitió que el “autogobierno está cobrando una cantidad de dinero”. En un comunicado de prensa, el encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, Juan Pedro Mercader Rodríguez, precisó que fue un “conato de motín”, y se debió a “diferencias” por el partido de futbol. Las oficinas administrativas, dijo, fueron tomadas por los internos durante los disturbios, pero el personal fue desalojado previamente. Por su parte, Álvarez Escalera indicó que en la reyerta participaron alrededor de 300 presos, y adelantó que levantarán cargos por “daños, sedición y motín”. Para controlar a los internos –armados con piedras y palos–, alrededor de 200 militares y elementos de las policías estatal, municipal y federal acordonaron el perímetro de la cárcel y lanzaron gases lacrimógenos. Familiares de los reos denunciaron que los gases lacrimógenos afectaron a niños y mujeres que se encontraban dentro del penal, debido a que hoy fue día de visita.

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