Condenan asesinato de activista poblano

viernes, 6 de junio de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- La Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México (CDPIM) de la Secretaría de Gobernación (Segob) lamentó el asesinato de Antonio Esteban Cruz, el líder indígena nahua que se oponía al proyecto hidroeléctrico en los municipios poblanos de Cuetzalan y Ayotoxco. En un pronunciamiento entregado a Apro, la oficina que encabeza Jaime Martínez Veloz repudió la violencia que segó la vida del líder campesino el pasado 4 de junio, y exigió el esclarecimiento de su muerte y que se ejerza “justicia cabal y expedita”. Su deceso, dice el texto, “lastima a todos quienes estamos a favor del entendimiento y la libertad de expresión pacífica de las ideas; su muerte hiere la conciencia de quienes abogan en pos del diálogo y el respeto. La vida de Antonio Esteban Cruz, su voz y trabajo, no estarán ausentes ni habrán sido en vano para aquellos que, con las armas de la razón, contribuyen a construir un verdadero estado de Derecho en México”. La CDPIM recordó que el indígena defendía el territorio y los recursos naturales, además de luchar en favor de los derechos de las comunidades y los pueblos indígenas. Agregó que, como cofundador del Frente Indígena Campesino de México (FICAM), se distinguió por defender a los campesinos que reclaman el predio Paso María Cristina, en el municipio de Ayotoxco de Guerrero. Incluso, reconoció que por actividad le significó ser violentado y recibir “golpizas” en varias ocasiones, en los años 60. La mañana del pasado miércoles, Antonio Esteban Cruz, líder del Movimiento Independiente Obrero Campesino Urbano y Popular (MIOCUP) fue asesinado de cuatro balazos en el paraje El Rincón, a orilla del río Apulco en la comunidad de Cuahutapanaloyan, municipio de Cuetzalan, en la sierra norte de Puebla. De inmediato, el MIOCUP y la Coordinadora Nacional Plan de Ayala-Movimiento Nacional (CNPA-MN) emitieron un comunicado en el que acusaron a los gobiernos estatal y federal de estar implicados en el homicidio de este luchador social. “Responsabilizamos del artero crimen de nuestro compañero al gobierno de Puebla que, después de la formación del Ficam, mediante llamadas anónimas hizo amenazas de muerte a varios integrantes de nuestra organización y de otros grupos de la sierra de Puebla”, destacaron ambos organismos sociales. Además, responsabilizaron al gobierno federal por imponer proyectos sin consultar a las comunidades, “así como ante la falta de solución al conflicto agrario del predio Paso María Cristina y a quienes hayan sido usados como instrumento del gobierno para cometer este infame asesinato”. Esteban Cruz era uno de los líderes del movimiento opositor al proyecto hidroeléctrico Cuamono, que proyecta construir la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en las aguas del río Apulco en los municipios de Cuetzalan y Ayotoxco, ubicados en la Sierra Norte de Puebla. Por ello, el MIOCUP y la CNPA-MN consideraron que este crimen forma parte de una misma estrategia y está relacionado con las detenciones de Juan Carlos Flores, Enedina Rosas y Abraham Cordero, líderes del movimiento opositor al Gasoducto Morelos, para desarticular las luchas de los pueblos contra los megaproyectos.

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