Reportan otro caso de acoso sexual... en la misma escuela

viernes, 11 de julio de 2014
CAMPECHE, Cam., (apro).- Un nuevo escándalo de índole sexual se destapó en la primaria “Guadalupe Chan Perera”, la misma escuela donde hace unos días paterfamilias denunciaron a un maestro por enviar fotos de sus genitales a sus alumnos, pero esta vez se trató del acoso de otro docente hacia sus compañeras. El pasado martes, padres de familia hicieron pública su queja ante la Secretaría de Educación (Seduc) en contra del profesor Ebert Gómez Naranjo, un docente de sexto año, a quien acusaron de haber creado una cuenta de Whatsapp con sus alumnos, a través de la cual les hizo llegar fotografías de su pene. Un día después, la dependencia anunció que el docente fue “separado temporalmente” de las aulas para ser sometido a una investigación, con el fin de determinar lo conducente. Ahora, la maestra Verónica Araceli Aguilar Díaz y Ana Laura Chan del Rivero, encargada de la cooperativa escolar del mismo plantel, denunciaron ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) a otro profesor, Wilberth Bruno Euán Romero, por el delito de asedio sexual. En sus respectivas denuncias, las cuales interpusieron por separado ante la Agencia del Ministerio adscrita a la Fiscalía Especializada en la Investigación de Delitos Cometidos en Contra de las Mujeres, dijeron que el maestro, que apenas hace unos meses fue incorporado a esa escuela, les envía mensajes de texto obscenos. Luego de ello se abrieron los expedientes ACH-1277/CJM/2014 y ACH-1278/CJM/2014, y en ellos se asentaron frases que las denunciantes declararon haber recibido del celular de Euán Romero: “Eres una mujer casada pero no capada; vamos a echarnos un palo aquí en mi salón, un rapidín”. Ana Laura Chan dijo que proporcionó su número telefónico a Wilberth Bruno Euán para ofrecerle los alimentos que expende durante el desayuno, ya que los lleva por medio de encargo. Poco después la encargada de la cooperativa comenzó a recibir mensajes de Whatsapp, donde el docente le decía “estás muy guapa” y que era “una princesa”, hecho que le provocó problemas con su esposo. Pese a los reclamos de la mujer, los asedios prosiguieron, por lo que la afectada debió bloquear el número del profesor. No obstante, cuando el docente acudía a la cooperativa a comprar, aprovechaba para decirle a la empleada: “Te puedo dar toda la cartera si quieres, sabes que está abierta para ti, te puedo dar más; Te puedo dar mi quincena completa y para que ganes más de lo vendes; Eres una mujer casada pero no capada”. En el caso de la maestra Verónica Araceli Aguilar Díaz, ella declaró que el 3 de junio anterior, tras un fuerte aguacero la mayoría de sus alumnos no asistió a clases, por lo que sus compañeros maestros se retiraron temprano, quedándose ella, el velador y Wilbert Bruno Euán. Entonces la maestra decidió pedir el servicio de un taxi y, al aguardar la llegada de la unidad, se acercó el profesor Euán Romero, quien le propuso: “Vamos a echarnos un palo en mi salón, total, que don Luisito está atrás y nadie lo vería”. Ante el reclamo de Verónica Araceli, Wilbert Bruno insistió: “Vamos a echarnos un palo aquí en mi salón, un rapidín”. Pese a esos testimonios, el secretario de Educación estatal, José Martín Farías Maldonado, soslayó las acusaciones. Elusivo, respondió: “Estamos investigando toda la escuela; investigamos el caso, cuando hayamos concluido tendrán los resultados”.

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