Alerta Iglesia por falsos curas que ofician misas de difuntos

martes, 15 de julio de 2014
MONTERREY, N.L. (apro).- La Arquidiócesis Primada de México advirtió del fraude que efectúan falsos sacerdotes en misas de difuntos, haciéndose pasar por religiosos para oficiar servicios sin valor litúrgico y con propósitos lucrativos inmorales. En el semanario católico Desde la fe, que circula los domingos, la Iglesia católica advierte de los servicios funerarios que celebran “delincuentes disfrazados de sacerdotes que pululan en velatorios chicos y grandes y que constituyen un fraude que afecta a todos los involucrados”. La publicación editada por la Arquidiócesis Primada de México AR, titulada: “¡Aguas con las falsas misas de difuntos!”, advierte a la feligresía que se abstenga de contratar un “paquete con misa” en las funerarias, que contacte a un padre conocido y que si duda de su identidad, le exija su credencial de sacerdote. “Si es auténtico, la mostrará, si es falso, pondrá pretextos o enseñará una ‘patito’”, dice. Sin proporcionar detalles sobre incidentes en particular, la publicación  recuerda el caso de una misa de cuerpo presente en la que uno de los asistentes detectó al falso sacerdote que presidía la ceremonia. Expone el relato: “Como no quiso armar un escándalo, pero tampoco participar en esa farsa, lo esperó a la salida, y le espetó: ‘¿por qué engaña a la gente?’. Éste, con sonrisa cínica, respondió: ‘de algo tengo que vivir, ¿no?, y además quedaron contentos, les hizo bien.’ ¿Bien? ¡Nunca es un bien engañar, y menos con algo tan sagrado!” A los charlatanes, la Iglesia les advierte de los castigos divinos. “Que comprendan que podrán engañar a mucha gente, pero no a Dios, y un día tendrán que entregarle cuentas. Que se enmienden a tiempo o pagarán las consecuencias”. Asimismo, dice que su fraude se paga con cárcel y que, si son católicos, serán castigados con la excomunión. Las funerarias también pueden ser demandadas y, dice la nota, si se corre el rumor de que permite que se “burlen de la fe” de los deudos, perderán prestigio y clientela. La Arquidiócesis señala que además de provocar un daño a los familiares, el falso religioso afecta al alma del difunto, pues lo deja sin la misa que sería ofrecida por el eterno descanso de su alma. A los impostores les advierte que también puede haber represalias espirituales: “¡Es muy grave privar a un alma de su auxilio espiritual! En un libro sobre el Pequeño Museo del Purgatorio, cerca del Vaticano, hay un testimonio de alguien que admite haber trabajado como falso sacerdote hasta que al volver de ‘celebrar’ una supuesta misa de difuntos, soñó que se le aparecía el muerto, le reclamaba y amenazaba. Al día siguiente, en la funeraria, vio la foto del difunto sobre el féretro; ¡era el mismo que soñó! Salió temblando a mandar decir verdaderas misas, se confesó y cambió de vida”. El semanario Desde la fe menciona otro caso, ocurrido hace años, sin especificar lugar, en el que en un velatorio familiar, el cuñado del dueño de la funeraria se disfrazó de padre para oficiar la misa y fue descubierto. “Alguien gritó: ‘¡ése no es padre!, ¡lo conozco!, ¡nos están engañando!’ Los hijos del difunto, furiosos, arremetieron contra el falso cura y contra el dueño de la funeraria y destrozaron el sitio. Tuvo que intervenir la policía. ¡Es peligroso despertar la ira de quienes están sensibles por perder a un ser querido!”, advierte la publicación. Por último, pide a las iglesias que asignen sacerdotes para celebrar misas de difuntos y si el padre no puede acudir, que celebre la misa en su parroquia y ofrezca a los deudos enviar un ministro laico capacitado, que presida un Rosario, que dé palabra, consuelo y oración. También las invita a difundir en redes sociales el directorio y foto de verdaderos sacerdotes y que exhiba a los suplantadores.

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