Menor y joven pierden manos al explotarles artefacto minero abandonado

lunes, 28 de julio de 2014
CHIHUAHUA, Chih. (apro).- Un menor de 11 años y un joven de 21 perdieron una de sus dos manos cada uno al manipular artefactos explosivos que encontraron en su camino en los municipios de Santiago Papiasquiaro, Durango, y Parral, Chihuahua, respectivamente. En el primer caso, César Márquez García perdió la mano derecha, resultó con quemaduras de tercer grado en la mano izquierda y una severa lesión en el ojo y, en el segundo, Sergio Efraín Rocha Chaparro perdió una de sus dos  manos. El primer incidente ocurrió el pasado jueves 24 en la comunidad de La Lagunita, municipio de Santiago de Papiasquiaro, Durango. Esta población colinda con el municipio de Guadalupe y Calvo. Ambos lugares tienen un denominador común: se trata de sitios con una fuerte actividad minera. Estudiante de secundaria, César se encontraba en la pizca con uno de sus tíos, cuando al caminar cerca de un lago vio los explosivos (en forma de bombillas) y los tomó, pese a que su tío le advirtió que no los tocara. La curiosidad del menor  fue mayor y recogió los “tubitos” y se los echó a la bolsa. Al llegar a su casa, su mamá le pidió a César que se metiera a bañar, pero antes de hacerlo el menor encendió un cerillo para prender los “tubitos”. La mujer escuchó la explosión y se dirigió hasta donde se encontraba su hijo con las manos quemadas, una de ellas, la derecha, sin dos dedos, y lesiones en el ojo. El niño fue trasladado al hospital general de Parral, donde tienen residencia sus papás y están en espera de que sea trasladado a Juárez para ser atendido por una fundación que lo apoye a conseguir prótesis de los dedos índice y anular de la mano derecha. La madrugada del pasado domingo se registró el segundo incidente en Parral. De acuerdo con el reporte policiaco, Sergio Efraín Rocha Chaparro, de 21 años, se encontraba en el albergue tarahumara Los Carrizos, cuando llegó su amigo con los artefactos explosivos. Sergio Rocha manipuló uno y explotó de manera repentina. El joven perdió una de las manos y la otra quedó herida. La vialidad fue cerrada durante varias horas, por autoridades municipales y militares para realizar un operativo de revisión. El lesionado es atendido en el hospital general de Parral. Sobre la dispersión de los explosivos, vecinos de las seccionales de San Julián, San Juan Nepomuceno y Baborigame , aseguran que es común encontrarse con explosivos en los camiones serranos y en las carreteras, porque las compañías mineras no los manejan de manera adecuada. Es como un campo minado, comparan. Las autoridades de Durango investigan el hecho y la Fiscalía General del Estado podría coadyuvar con ellas. En el municipio de Guadalupe y Calvo tiene 125 concesiones otorgadas por el gobierno federal, de las que 21 fueron autorizadas en el 2013, siete en el 2012 y once en el 2011. Una de las mineras que trabaja en Guadalupe y Calvo es de la empresa Fresnillo que opera en la comunidad de San Julián, la misma que trabaja en el municipio de Santiago Papasquiaro, en Durango, donde ocurrió el accidente del niño. Dicha empresa llegó a San Julián en noviembre de 2011 para explorar y extraer oro y plata principalmente, al igual que en Durango. Por su parte, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), dio a conocer que ayer, la comandancia de la 42 Zona Militar, aseguró y destruyó material explosivo ilícito en Parral: 126 salchichas explosivas con un peso superior a los 60 kilogramos, 250 estopines, 200 metros de cordón detonante y 50 metros de mecha lenta. La Sedena indicó que personal militar procedió a realizar reconocimientos terrestres en las poblaciones donde se realiza actividad minera que emplea ese tipo de materiales, y que lo asegurado fue encontrado en el poblado de Las Ánimas. El decomiso lo realizaron luego de una denuncia anónima en la colonia Los Carrizos de Parral, donde ocurrió el accidente del joven de 21 años.  

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