Caso Chalchihuapan: ofrece la CNDH imparcialidad pero defiende la "ley bala"

jueves, 14 de agosto de 2014
SAN BERNARDINO CHALCHIHUAPAN, Pue. (apro).- El presidente de la CNDH, Raúl Plascencia Villanueva, ofreció aquí a Elia Tamayo, la madre del niño José Luis Tehuatlie Tamayo, que llegará a hasta las últimas consecuencias y que actuará contra el responsable de la muerte del menor, “independientemente de quién se trate”. Al acudir a esta comunidad para hacer una inspección sobre los peritajes que ha realizado personal de la CNDH de lo ocurrido el 9 de julio, cuando policías estatales reprimieron a habitantes de esta comunidad que realizaban una protesta, Plascencia Villanueva se encontró con la madre y la abuela del menor, considerado la primera víctima mortal de la llamada “ley bala”. “Quiero externarles nuestra solidaridad y el apoyo, y también decirles que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos tiene un compromiso claro de investigación para que llegue hasta las últimas consecuencias independientemente de quién se trate”, advirtió el ombudsman nacional ante las dos mujeres que han señalado como responsable del crimen al gobernador Rafael Moreno Valle. Luego de ello, Raúl Plascencia ofreció a ambas un abrazo “de solidaridad”. También Félix Montes Xelhua y Santiago Pérez Tamayo, quienes hasta hace unos días estaban presos acusados del homicidio del niño, interceptaron a Plascencia Villanueva para pedirle que se haga justicia. En entrevista, el presidente de la CNDH reveló que aparte del caso Chalchihuapan, el organismo tiene abiertos otros 10 expedientes por el encarcelamiento de 38 personas durante el gobierno de Moreno Valle, quienes son señalados como “presos políticos”. Al ser cuestionado sobre la postura de la CNDH en relación con la “ley bala” que aún sigue vigente, Plascencia defendió su contenido, debido a que ésta es realmente “una copia de los estándares” establecidos por Naciones Unidas, y que el problema en Chalchihuapan más bien pudo derivar de una mala aplicación de los protocolos que establece ese marco legal. No obstante, reiteró la posibilidad de que el gobernador pueda ser llamado a declarar en torno a las investigaciones que lleva a cabo el organismo nacional de derechos humanos. En cuando a las investigaciones del caso Chalchihuapan, el ombudsman reiteró que habrá “total y absoluta” imparcialidad, rechazó que exista compromiso alguno con Moreno Valle y que ni siquiera tiene amistad con Juan Pablo Piña, exsexto visitador de la CNDH y quien hace unos días se reincorporó al gabinete del gobierno poblano. También negó que el proceso de su posible reelección en la Comisión, que tendrá que decidirse en octubre, influya en la resolución que vaya a dar sobre este caso. “Yo no voy a comprometer el trabajo de la Comisión en ningún otro interés que no sea más que la defensa de los derechos humanos. El proceso de reelección o no, es un punto y aparte”, oferció. También recordó que esta es la segunda ocasión en tres años que la CNDH ejerce sus facultades para atraer un caso en el que se investigan violaciones graves a los derechos humanos. La anterior fue por el desalojo de normalistas guerrerenses de la Autopista del Sol operativo, refirió, en el que también estuvo al frente de los mandos policiacos Facundo Rosas Rosas, en ese entonces director de la Policía Federal y en la actualidad secretario de Seguridad Pública de Puebla. El titular de la CNDH dijo que su presencia en Chalchihuapan es para corroborar  lo que está en los videos, en las fotografías y los testimonios que han recabado los visitadores del organismo, para llegar a una resolución “altamente profesional y apegada a la verdad”. Asimismo, señaló que se entrevistaría con las autoridades, los habitantes y los otros heridos que hubo durante el operativo policiaco, con el fin de escuchar su versión de los hechos. Por el momento, señaló, peritos de la CNDH realizan el estudio técnico de los cartuchos que presentaron los habitantes, el tipo de dispositivos con que se accionan y de lesiones que causan cada uno de ellos. En el recorrido que hizo el presidente de la CNDH, los peritos mostraron los estudios que han llevado a cabo sobre las versiones que han presentado tanto la PGJE como los habitantes de Chalchihuapan. Incluso se ubicó el lugar donde cayó el niño, a unos 80 centímetros de un muro de ladrillo, y se trazó con un cordel las posibles trayectorias que tuvo el proyectil que hirió al menor. Una de ellas desde la autopista, que es la versión que defienden los pobladores, a una distancia en línea recta de unos 60 metros, y otra desde el puente que cruza hacia Chalchihuapan, que es la tesis que sostiene la Procuraduría, a unos 120 metros de distancia, en una trayectoria en la que un cohetón tendría que haber librado el muro de ladrillo. El perito criminalista de la CNDH, Brisilot Alejandro Sandoval Sánchez, indicó que en estos peritajes se están usando distanciómetros láser de precisión para determinar el posible ángulo que tuvo el “disparador”, conforme a la ubicación anatómica de lesión que presenta el niño, del lado izquierdo. “Se están tomando todas las trayectorias a los 360 grados del niño”, indicó al precisar que las distancias que toman en cuenta son desde 120 metros, 80 y 19 metros, desde donde pudo ser disparado el objeto que hirió al niño.  

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