'Vivo tranquilo después de Ayotzinapa”: Exfiscal de Guerrero

martes, 20 de octubre de 2015
MÉXICO, D.F., (apro).- El exfiscal de Guerrero, Iñaki Blanco, negó tener responsabilidad en la huida del jefe de la policía municipal de Iguala, Felipe Flores, y afirmó que gracias a su actuación en el ataque a los normalistas de Ayotzinapa el 26 de septiembre del año pasado fueron detenidos 22 policías involucrados en el caso. En entrevista con Radio Fórmula, la primera tras su renuncia al cargo en noviembre del año pasado, Blanco dijo vivir “tranquilo” y pidió, de entrada, no politizar el caso y hacer un análisis sobre el trabajo que realizó como fiscal, sin el cual no se habría logrado la detención de los 22 policías municipales ni avanzado en las pruebas periciales que integraron el expediente entregado a la Procuraduría General de la República (PGR). Y en el caso específico del exdirector de seguridad municipal, acusado de haber ordenado el ataque a los estudiantes y quien está prófugo a la fecha, Blanco negó tajante haberlo dejado escapar. Según él, cuando el jefe policiaco se presentó a declarar aún no había señalamientos en su contra. Felipe Flores “comparece en dos distintos momentos, facilita algunas cosas, pero hasta ese momento no existían señalamientos en contra de este personaje”, afirmó. Las acusaciones, abundó, surgieron 10 días después de los hechos, cuando dos elementos de Protección Civil declararon que escucharon cómo Flores daba instrucciones a los policías sobre los normalistas. Al momento de esas declaraciones el jefe policiaco ya se había fugado. El exfiscal contó que tras el arresto de los 22 policías municipales, señalados por los normalistas como sus agresores, varios comandos amagaron con liberarlos por lo que debieron ser trasladados a Acapulco. Recordó que la del 26 de septiembre “fue una noche por demás complicada y nos sentimos muy solos, aunque sí contamos con el apoyo de algunas autoridades, como el Ejército”. Blanco destacó también que la Fiscalía de Guerrero fue la primera institución en iniciar una investigación contra el exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, a quien se acusa de tener vínculos con el grupo criminal Guerreros Unidos y diversos delitos cometidos antes de los ataques a los normalistas y afirmó que también fue la primera en dar a conocer el hallazgo de ropa en el basurero de Cocula. El exfiscal guerrerense afirmó además que no compareció ni colaboró con los especialistas del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) porque nunca fue requerido por ellos y aseguró que sí ha colaborado con las autoridades mexicanas que lo han requerido. Actualmente, dijo el exfiscal, se encuentra “tranquilo” y litiga en casos particulares.

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