"Se les acabó la fiesta a los bandidos", advierte 'El Bronco' en su toma de protesta

domingo, 4 de octubre de 2015
MONTERREY, N.L. (proceso.com.mx).- Al rendir protesta anoche como el primer gobernador independiente en la historia partidista de México, Jaime Rodríguez Calderón se comprometió a recuperar el orgullo de Nuevo León, y a limpiar la “casa sucia” que recibió del pasado gobierno priista de Rodrigo Medina. “Hemos encontrado la casa sucia, las columnas derruidas, fugas por muchas partes, cayéndose en otras y para acabarla de amolar, hipotecada. Pero no es el tiempo el que castigó nuestra casa, sino la corrupción sin llenadera, y el delirio de muchos que se creyeron reyes, y no gobernantes”, dijo. Medina, a su lado, escuchaba con el gesto adusto y extremadamente serio. En el Congreso local, en presencia de Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, quien acudió en representación del presidente Enrique Peña Nieto, El Bronco dijo que construirá en su mandato el puente más largo del mundo, que es el que reducirá la brecha entre ricos y pobres en la entidad. En su mensaje, el independiente consideró inaceptable que en un estado como Nuevo León todavía existan 140 mil personas que vivan en la pobreza extrema, por lo que pidió a los diputados de las siete fracciones que aceptaran el presupuesto para el 2016 que entregará en los próximos días. Para Medina de la Cruz, Rodríguez Calderón tuvo duras palabras, al considerar, sin mencionarlo por su nombre, que a los ciudadanos los vio como súbditos. El flamante mandatario nuevoleonés dijo que en el inicio de gobierno no hará obra pública, sino que primero elaborará un plan de obras. También advirtió que no le pagará de inmediato a los proveedores del estado, a los que se les adeudan más de 20 mil millones de pesos, pues anunció que primero deberán comprobar que en sus obras no hubo moches. “Hoy lo digo claro y fuerte: se les acabó la fiesta a los bandidos. Que ni se hagan ilusiones los manos largas. A partir de hoy se acabaron los moches y las transas, los lujos a costillas de la gente. Si quieren lana, háganla por la buena, como la gente honrada”, dijo entre aplausos de un graderío atestado. También dijo, como en campaña, que a las televisoras no les entregaría ni un solo peso para que inflamaran la egolatría del gobernante, en alusión, otra vez, a Medina, a quien se le acusa de haber derrochado hasta 5 mil millones de pesos en el sexenio en gasto de propaganda. E invitó a los munícipes que entran en funciones el 1 de noviembre, a que lo imiten. “No vamos a gastar un solo peso en la televisión. No vamos invertir el dinero de la población para generar la idolatría y la soberbia de quien gobierna. Espero que los alcaldes sigan este ejemplo”. Dijo que espera que Nuevo León se convierta en el mejor lugar para vivir de toda América Latina. En el evento Rodríguez Calderón estuvo acompañado de su esposa Adalina, hijos y hermanos. Al finalizar, Medina de la Cruz ya no lo esperó a la salida del Congreso, quizás afectado por las fuertes palabras de El Bronco. Jubila ‘El Bronco’ silla de Medina En su primer acto como gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón hizo sacar de su despacho la silla de gobernador que ocupaba su antecesor, el priista Rodrigo Medina de la Cruz. Al ingresar a la oficina que ocupará a partir de este domingo y hasta el próximo 3 de octubre del 2021, El Bronco colocó sobre el respaldo del mueble de cuero negro un papel con la leyenda: “Peligro. No sentarse. Esta silla enferma de poder y egolatría”. Dijo que también quiso sacar en ese momento el escritorio, pero como estaba muy pesado, dejará el trabajo a afanadores. Sin embargo, anunció que cambiará el mobiliario que se usaba antes, para convertir su centro de trabajo en un lugar desde el que instalará un centro de operaciones, con computadoras, para comunicarse virtualmente con los nuevoleoneses, porque será un mandatario de redes sociales. Quien es ya el primer gobernador independiente en la historia partidista de México rindió protesta el sábado a las 22:55 horas en la sede del Congreso local, de manos del presidente de la mesa directiva de la legislatura, Daniel Carrillo. Luego de dar un discurso en el recinto legislativo, en el que anunció que acabaría con la corrupción, terminó la sesión solemne y se cambió el traje negro para vestirse como vaquero, con mezclilla, botas y chaleco de cuero. Caminó rumbo a Palacio, por la Macroplaza y quiso montar a su caballo Tornado, que lo esperaba ensillado. Su intención era entrar como jinete en la sede del gobierno estatal, pero como el corcel negro estaba muy estresado, decidió dejarlo ahí e ingresar a pie, acompañado de su esposa Adalina Dávalos y familiares. A las 00:39 Rodríguez Calderón entró por la puerta principal al Palacio de Gobierno, donde lo esperaba un tumulto de periodistas, funcionarios y seguidores. En el exterior, había unas dos mil personas que lo aclamaron como el mandatario que derrotó al bipartidismo en los pasados comicios estatales del 7 de junio. Contrario a lo que se esperaba, Medina de la Cruz no le entregó las llaves. Tal vez el mandatario saliente estaba contrariado, debido a que en el Congreso, el sucesor le dijo que heredaba una casa en ruinas y un estado ahogado por la corrupción. El Bronco subió al despacho, volvió a ponerse de nuevo el traje negro, y le tomó protesta a Manuel González como secretario general de Gobierno y al general Cuauhtémoc Antúnez como titular de Seguridad Pública. Luego bajó a uno de los patios del edificio, para la conferencia de prensa ante unos 100 periodistas, donde estuvo acompañado de los nuevos funcionarios, la primera dama y dos de sus pequeños hijos. A un lado del estrado le colocaron la silla “que enferma”, con todo y el letrero que le puso. Respondió a una serie de preguntas que son prácticamente las mismas que le hicieron durante la campaña y como gobernador electo. Sobre su posibilidad de contender como candidato a la presidencia en el 2018, aclara: “Quién sabe qué vaya a pensar entonces. Pero si la raza se enterca, tendré que pensarlo”. Sin embargo, ahí mismo se puso un candado, pues dijo que a los funcionarios de primer nivel de su gobierno les pidió que renunciaran a sus partidos para que dejen las grillas y se concentren en el trabajo del estado. Se espera que a las 10:00 horas de este domingo El Bronco emprenda una cabalgata con centenares de jinetes en el interior de Parque Fundidora. Luego encabezará un festejo ante 17 mil personas en la Arena Monterrey, para agradecer el voto ciudadano. Al finalizar, tendrá una rueda de prensa y a las 16:00 horas celebrará una verbena popular en el ágora de este espacio público.