Pobladores de Petaquillas expulsan a seguidores de 'Los Ardillos'

lunes, 23 de febrero de 2015
PETAQUILLAS. Gro. (apro).- Pobladores de esta localidad se enfrentaron con un grupo de integrantes del grupo delictivo “Los Ardillos”, que dirigen los hermanos del presidente del Congreso estatal, el diputado local perredista Bernardo Ortega Jiménez. El grupo vinculado a la delincuencia regresaba de la capital donde exigió al gobierno estatal el retiro de la policía comunitaria que asumió el control de la seguridad de este poblado ubicado en una zona considerada como corredor estratégico del narco en la región Centro de la entidad. Cerca de las 17:00 horas los hombres, algunos de ellos armados con pistolas y machetes, se dirigían a los municipios de Mochitlán y Quechultenango y al pasar por esta comunidad, descendieron de las unidades de transporte público y particulares donde se desplazaban y caminaron por el lugar lanzando consignas contra la policía comunitaria. El hecho provocó la ira de decenas de hombres y mujeres de este poblado vecino a la capital, quienes encararon al grupo de hombres vinculado a “Los Ardillos” que eran encabezados por el alcalde perredista de Mochitlán, Severo Espíritu Valenzo. Los zafarranchos entre pobladores de Petaquillas y los sujetos procedentes de Quechultenango y Mochitlán se registraron cuando estos últimos exigieron que los habitantes permitieran el paso de las unidades donde se desplazaban. Los supuestos miembros de la delincuencia golpearon a mujeres y ancianos, y también protagonizaron una trifulca con reporteros donde lanzaron amenazas de muerte y advirtieron que regresarían para sacar a la policía comunitaria. En respuesta, los pobladores prácticamente corrieron a gritos a los opositores a la comunitaria y advirtieron que van a impedir el paso de las unidades de transporte público procedentes de la zona controlada por el grupo de “Los Ardillos”. Tras el enfrentamiento, el comisario de Petaquillas, Arquímides Vargas, responsabilizó al gobernador interino, Rogelio Ortega Martínez y al diputado local perredista Bernardo Ortega Jiménez de cualquier agresión o atentado en contra de los pobladores y miembros de la policía comunitaria. El comisario reprochó la indiferencia gubernamental frente a este conflicto que ha escalado desde de que la comunitaria expulsó al Ejército y desmanteló una célula delincuencial que cometía secuestros y extorsiones impunemente. Por ello, anunció que el pueblo de Petaquillas defenderá la presencia de la policía comunitaria en este lugar y señaló que el grupo procedente de Quechultenango se opone porque perdió el control de este lugar obligado para el paso de droga. La narcoprotesta Por la mañana, alrededor de mil personas provenientes de los municipios de Quechultenango y Mochitlán arribaron a Chilpancingo donde marcharon y se manifestaron frente a la sede del Gobierno estatal para exigir el retiro de la policía comunitaria del poblado de Petaquillas. Por separado, líderes de la policía comunitaria, adherida al Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del estado de Guerrero (FUSDEG), denunciaron que la protesta fue subsidiada por el grupo delictivo “Los Ardillos” –dirigido por la familia del presidente del Congreso local, el diputado local Bernardo Ortega Jiménez–, que busca a toda costa permanecer en la zona y mantener el control de este corredor de trasiego de heroína y mariguana. A bordo de camionetas particulares y unidades de transporte público que cubre la ruta del circuito turístico Río Azul, ubicado entre Mochitlán, Quechultenango y este municipio, los inconformes arribaron a las 10 de la mañana a esta capital y realizaron un mitin frente a la sede del gobierno estatal. Según pobladores de Petaquillas, quienes se mantienen en alerta ante un posible enfrentamiento en la zona, algunas de esas unidades que trasladaron a la gente son propiedad del perredista Bernardo Ortega. Los manifestantes portaban lonas, pancartas y camisas con mensajes en contra de la policía comunitaria que desde hace tres semanas asumió el control de la seguridad en Petaquillas, ante la ola de inseguridad y violencia generada en la zona por los presuntos nexos del Ejército y autoridades de los tres niveles con la delincuencia organizada. Los inconformes marcharon sobre el carril sur-norte de la autopista Del Sol, del punto conocido como El Parador del Marqués, a la sede del Ejecutivo, cuyo acceso principal fue resguardado con equipo antimotín por una veintena de policías. Los manifestantes, oriundos de Quechultenango y Mochitlán, entregaron a las autoridades un documento firmado por comisarios municipales y dirigentes del sector transportista, donde exigieron el retiro de la policía comunitaria de Petaquillas, por considerar que su presencia en ese corredor de producción y trasiego de heroína y mariguana es anticonstitucional. También demandaron la destitución del comisario del poblado, Arquímides Vargas, por autorizar el ingreso de la policía comunitaria, y exigieron el regreso del Ejército a esa ruta estratégica en la geografía del narcotráfico. La policía comunitaria, respaldada por la población de Petaquillas, expulsó a los militares del lugar por su supuesta protección al grupo criminal “Los Ardillos”, además de que –según los habitantes de la comunidad– resguardan los cargamentos de droga que son transportados en unidades de servicio público y particular procedentes de Tlanicuilulco, bastión de la banda criminal. Los manifestantes advirtieron que en caso de que el gobierno estatal no escuche su petición de expulsar a la policía comunitaria de Petaquillas, ellos mismos van a confrontar a los guardias civiles. Incluso, antes de retirarse de la capital se manifestaron frente a la sede de la Fiscalía General del estado donde insistieron en exigir el retiro de la comunitaria de Petaquillas. Después regresaron a su lugar de origen y a su paso por este lugar, protagonizaron un incidente violento que no pasó a mayores pero que refleja la ausencia de autoridad y los presuntos nexos de políticos con el narco en esta franja de Guerrero.

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