Entregan cuerpo de Moisés Sánchez... 11 días después

jueves, 5 de febrero de 2015
XALAPA, Ver. (apro).- Once días después de que el cuerpo del reportero de La Unión, Moisés Sánchez Cerezo, fuera encontrado degollado, cercenado y depositado en una bolsa negra en un paraje de Manlio Fabio Altamirano, la Fiscalía General del Estado (FGE) entregó los restos a Jorge Sánchez Ordóñez, hijo del periodista “levantado” y asesinado el 2 de enero. La Dirección de Investigaciones Ministeriales, órgano instrumentador de la Investigación 01/E/2015 entregó el cuerpo de Moisés Sánchez, una vez que la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Procuraduría General de la República (PGR) agotaron todas las pruebas de ADN, diligencias periciales y exámenes genéticos, y después de que realizaron los trámites de orden civil. “Como parte de las instrucciones ministeriales contempladas en la Investigación 01/E/2015, la Fiscalía, en calidad de órgano competente, confirmó la identidad del occiso utilizando metodología especializada en análisis forense de dactiloscopía, acto que fue confirmado posteriormente con las pruebas de análisis genético de ADN de esta instancia instructora”, expresa un comunicado girado por el gobierno de Javier Duarte la noche de este jueves. La FGE recordó que hasta el momento hay un presunto asesino confeso, el expolicía intermunicipal, Clemente Noé Rodríguez, quien contribuyó con “pruebas fehacientes” dentro de la indagatoria. Según la Fiscalía Sánchez Cerezo fue “levantado” por un comando armado en el interior de su domicilio, para darle muerte, por instrucciones del alcalde panista, Omar Reyes Cruz, a quien, según declaraciones del presunto asesino confeso, “le estorbaba”. A la fecha, un mes y tres días después del asesinato del periodista, hay cinco presuntos asesinos más quienes se encuentran prófugos de la justicia. Moisés Sánchez editaba de forma inconstante el semanario local La Unión. Su fuerza de penetración como opinión pública de los habitantes de El Tejar, Puente Moreno y la cabecera municipal de Medellín era a través de las redes sociales, desde donde daba cuenta de obras incumplidas, banquetas con baches, fugas de agua, así como de la organización de “guardias de seguridad” y de “vecinos vigilantes”. También se desempeñaba como un activista social para organizar en las colonias a los vecinos hartos de la inseguridad y de los atracos, incluso fue candidato a Agente Municipal independiente de El Tejar. Abastecía de información y fotografías a reporteros de la nota roja de la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río. Los ingresos para sostener a su familia provenían de un taxi y una pequeña tienda de abarrotes. Por su activismo en colonias y por la publicación de La Unión no recibía pago alguno.