Denuncian secuestro y golpiza de porros contra 14 estudiantes de la BUAP

lunes, 9 de febrero de 2015
PUEBLA, Pue. (apro).- A consecuencia de la golpiza que recibieron la madrugada del pasado domingo, 14 estudiantes fueron atendidos en el hospital Universitario de esta ciudad; entre ellos, una joven de 15 años que orinaba sangre y fue agredida sexualmente y un joven con una lesión craneoencefálica. Fidel Sánchez, integrante del Colectivo Universitario por una Educación Popular (CUEP), informó que la mayoría de los jóvenes salieron del hospital entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, tras ser atendidos por los golpes, escoriaciones y fracturas que presentaban. La madrugada del domingo, integrantes del CUEP –que realizaban una huelga de hambre en el zócalo poblano en demanda de que la Rectoría les permita usar las instalaciones para impartir cursos propedéuticos gratuitos– fueron reprimidos por un grupo de choque bajo la custodia de policías estatales y municipales. Ocho de los manifestantes, cuatro hombres y cuatro mujeres, fueron secuestrados por este grupo de supuestos porros. Según la acusación, fueron torturados física y psicológicamente y abandonados en un lote baldío a las afueras de Puebla. Sánchez informó que una estudiante de preparatoria identificada como Nohelia y otro joven apodado El Tío, estuvieron hospitalizados durante más tiempo, pues presentaban mayores complicaciones. “La compañera de 15 años estaba orinando sangre porque nos dicen que la patearon tanto que casi le revientan los intestinos. Además presenta crisis nerviosas porque se duerme y despierta muy espantada”, relató. Otro de los integrantes del CUEP narró que la adolescente estaba muy afectada pues los supuestos porros intentaron quitarle la ropa aparentemente para violarla. Y aunque ella se resistió, éstos la manosearon. Nelly, integrante de la Liga Estudiantil Democrática, comentó que la madrugada del lunes los doctores del Hospital Universitario dieron de alta a Nohelia. Sin embargo, al salir presentó una crisis de vómito y se desmayó, por lo que la internaron de nuevo y salió horas más tarde. El joven apodado El Tío fue dado de alta la noche de este lunes. Él tenía una lesión en la nuca producida por un golpe con una varilla, un hombro dislocado y el labio roto. “Al compañero fue de los primeros que golpearon”, narró Nelly. “Como él fue quien resguardó la casa de campaña de los huelguistas, recibió un golpe en la parte de la nuca, a la hora de caer se dislocó el hombro y lo siguieron golpeando”, dijo. Otro de los estudiantes “levantados” tenía tres heridas penetrantes producidas por desarmador –dos en una mano y una en la entrepierna–; otro tenía un dedo fracturado y fue necesario colocarle un clavo. Los jóvenes denunciaron el “trato marginal” que recibieron del personal médico de la institución hospitalaria. Acusaron que esperaron más de seis horas para ser atendidos y les negaron la entrega de los reportes médicos sobre los golpes y lesiones que presentaron. Nelly dijo que personal del jurídico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se presentó para ofrecerles apoyo y el compromiso de que la atención médica recibida no tenga ningún costo. Aunque en un comunicado la universidad se deslindó del ataque a los jóvenes, los integrantes del CUEP reiteraron el señalamiento contra porros que participaron en el operativo represor. Uno de los estudiantes que estuvo en guardia contó que los primeros que llegaron al zócalo no llevaban capucha, razón por la que pudo dibujar el rostro de dos de ellos y así, lograr su identificación como estudiantes de la Facultad de Ingeniería. Reprueban represión Organizaciones no gubernamentales advirtieron que la represión contra estudiantes de la BUAP demuestra que la desaparición de estudiantes de Ayotzinapa, lejos de generar cambios en las estrategias de las autoridades, se toma como un paradigma de la relación entre gobierno y movimientos estudiantiles para imponer orden. “Es trágico que lo ocurrido con los 43 estudiantes de Ayotzinapa se utilice como ejemplo para generar terror en los jóvenes, para torturarlos”, dijo el Nodo de Derechos Humanos en un comunicado. Además, advirtió que en el caso de la represión contra los estudiantes en Puebla, se confirman elementos estratégicos relacionados más con la acción violenta de un comando del crimen organizado que con un operativo de seguridad. “Después de Chalchiuapan, de la muerte de José Luis Alberto Tlahuitle (sic) y los lesionados de aquel brutal episodio; después de Iguala, de los jóvenes muertos y de los 43 aún desaparecidos; después de toda la violencia que se vive y crece en el país, en Puebla las estrategias de seguridad pública empiezan a parecerse a las estrategias de terror de los cárteles del narcotráfico”, aseguró. “Es alarmante que después de lo que se hizo brutalmente evidente en Iguala con la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, con esa herida aún sangrando, los gobiernos y los cuerpos de policía de otros lugares no replanteen sus estrategias y actitudes para enfrentar el creciente y legítimo descontento social”, reclamó el Nodo de Derechos Humanos. “Pareciera que más bien retomaron el ejemplo de la pareja Abarca y de aquella sangrienta noche de septiembre para convertirlo en un paradigma de la relación entre el gobierno y los ciudadanos, en particular los jóvenes y estudiantes, en una forma de imponer una especie de “orden” ornamental”, agregó. La ONG añadió que es preocupante que el gobierno municipal de Antonio Gali y el estatal de Rafael Moreno Valle no hayan impedido la agresión y en lugar de condenar los hechos de violencia contra los estudiantes e iniciar una investigación de los hechos, “mantengan un silencio sepulcral”. Por ello, exigió “que las autoridades estatales y municipales expliquen su relación con el grupo de choque y que tomen acciones claras y contundentes para evitar que hechos como este vuelvan a ocurrir”. El Frente Nacional de Lucha por el Socialismo señaló que la agresión contra los estudiantes en Puebla se circunscribe dentro del incremento de la represión nacional y local, ejercida por el Estado. “Hacemos el llamado a cerrar filas ante la represión sistemática del Estado mexicano, encaminada a desarticular toda voluntad del pueblo con determinación de organizarse y luchar, estamos en contra de los actos terroristas que pretenden infundir terror y paralizar al pueblo mexicano”, manifiestó un comunicado firmado la Red de Defensa de los Derechos Humanos (REDDH).