Cura se dice "encabronado" por la ejecución de una pareja de jóvenes

miércoles, 18 de marzo de 2015
HERMOSILLO, Son. (apro).- El cura Prisciliano Peraza García se dijo "encabronado" por el plagio y asesinato de una pareja de jóvenes registrado el pasado lunes en Caborca, municipio localizado a 282 kilómetros de esta capital. Frente a la Procuraduría General de Justicia estatal el sacerdote señaló que la ejecución de Dulce Gabriela García Moreno, de 20 años, y Mario Rocha Obana, de 27, es producto de la "impunidad" y no de la "casualidad". “Estoy irritado, dolido, molesto, encabronado, por esto que es fruto de una impunidad que se ha estado viviendo, y no de una casualidad", lamentó el guía espiritual. Y después enfatizó: "Es un estado de derecho rebasado, desfasado, podrido y que pudre nuestra sociedad; el malo nos está dirigiendo y esto no puede seguir así, queremos la justicia siempre". La fiscalía estatal informó que el domingo 15 la pareja fue plagiada. Un día después, el lunes 16, el joven fue localizado sin vida en un predio ubicado al sur de la colonia Honorato Pino y al oriente del Cerro Prieto, de Caborca. Al día siguiente, investigadores de la Procuraduría encontraron los restos de la joven en la carretera que conduce a Puerto Lobos, a dos kilómetros aproximadamente del entronque de la carretera a Desemboque, Nación de la etnia Seri. Anoche, centenares de caborquenses se unieron a una marcha para exigir justicia por esta doble ejecución y conducir los reclamos a la Procuraduría estatal. El alcalde de Caborca, Francisco Jiménez, solicitó calma a los manifestantes para después decirles: "No tengo una varita mágica para resolver los problemas". Los ciudadanos inconformes con estas palabras lo increparon un sinnúmero de veces y el munícipe les respondía con una solicitud de apoyo. "También me siento inquieto y siento que algo falta; es que como padres estamos fallando por lo que extiendo un llamado de solidaridad y trabajo; si los ciudadanos no hacen su trabajo, nos dejan solos y así no se puede", externó el munícipe. La ciudad de Caborca, ubicada en el Gran Desierto de Altar, es epicentro del cruce de ilegales a los Estados Unidos, el contrabando de drogas y trata de personas.