Exigen justicia deudos de indígena mixteco asesinado

jueves, 26 de marzo de 2015
TLAXIACO, Oax., (apro).- Dos impactos de bala, uno en la espalda y otro en la cabeza, arrebataron la vida al indígena mixteco Efraín Cruz López. Fueron dos balazos disparados por elementos de las policías estatal y municipal de Santa Cruz Itundujia. El gobernador Gabino Cué y el presidente municipal Eric Alejandro Cruz Juárez enmudecieron ante el crimen perpetrado hace cinco días. Los deudos exigen que no quede en la impunidad. La madrugada del sábado 21 de marzo, la comunidad de Morelos, perteneciente a Santa Cruz Itundujia, se despertó con la muerte. El silencio enloquecedor de la madrugada de ese fatídico sábado fue quebrantado por las ráfagas de plomo de los policías. Se escucharon más de 100 balazos y luego otra vez el silencio aterrador cuando los pobladores encontraron entre los cafetales el cadáver de Efraín Cruz López, de 24 años de edad. No se sabe exactamente cuántos balazos recibió el muchacho porque la autoridad ministerial no dio un informe, pero quienes encontraron su cuerpo vieron dos impactos: uno la espalda y otro en la cabeza. En un escrito con más de 300 firmas, entre ellas las de los deudos, autoridades de la agencia municipal Morelos exigieron la desaparición de la policía municipal de Santa Cruz Itundujia, que se haga justicia y se castigue a los uniformados responsables de lo que llamaron “una ejecución extrajudicial”. En el documento, entregado al consejo ciudadano de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), acusan directamente al presidente municipal de Santa Cruz Itundujia, Eric Alejandro Cruz Juárez; al síndico Donato Sánchez García; a su suplente, Eleucadio Romero Zamora; al comandante de la policía estatal, Máximo López Avendaño, y al comandante de la policía municipal, Aquileo Cruz García. Ante el temor de una nueva agresión, la DDHPO pidió a la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE) que proteja a los deudos y autoridades de la agencia de Morelos porque son hostigados por la policía. Durante la sesión pública del Consejo Ciudadano realizada el pasado martes 24 en esta localidad, los afectados también solicitaron la emisión de medidas cautelares para proteger a un sobreviviente del atentado que está dispuesto a declarar todo lo que vio y vivió la madrugada del sábado 21. Persecución y muerte Ese día Efraín asistió a un baile popular que se realizó en la colonia La Primavera y se tomó unas cervezas. De madrugada salió del lugar para abordar su automóvil Tsuru guinda con placas de circulación TKU-3649 y regresar a su casa, acompañado de otro joven. A la salida del baile sacó su pistola calibre 22 y realizó tres disparos al aire. Vino la persecución. En una patrulla del ayuntamiento, el síndico suplente de Santa Cruz Itundujia, Eleucadio Romero, junto con los comandantes Máximo López Avendaño, de la policía estatal, y Aquileo Cruz García, iniciaron la cacería. La persecución cubrió una ruta de 11 kilómetros. A las 03:20 horas, aproximadamente, la policía que viajaba en la patrulla 0049 dio alcance a los jóvenes, frente a la escuela primaria “Jacobo Herrera Salazar”, en el centro de la comunidad de Morelos. La patrulla le cerró el paso al automóvil particular y los uniformados abrieron fuego. La descarga de los fusiles y el aullido de los perros despertaron a la comunidad para dar testimonio de la muerte. En testigo reveló que durante el tiroteo Efraín bajó de su vehículo e intento correr hacia los cafetales de la parcela escolar, adonde fue seguido por los elementos policiacos, quienes en esa zona le dispararon hasta causarle la muerte. El sobreviviente logró huir gracias a que los policías se concentraron en Efraín cuando escapaba y no se ocuparon más del auto. Otros uniformados, dijo, se dieron a la tarea de recuperar los casquillos de las balas detonadas para desaparecer la evidencia. De acuerdo con la familia de la víctima, elementos de seguridad que intervinieron en el homicidio escaparon con ayuda del síndico suplente de Santa Cruz Itundujia, además de que las autoridades responsables de realizar las diligencias en el lugar de los hechos no lo hicieron de manera oportuna. Las autoridades ministeriales y médicos legistas levantaron el cadáver de Efraín 11 horas después de los hechos. Y es que el síndico Donato Sánchez García aseguró que la comunidad de Morelos no era segura para los peritos y pidió “que movieran el cuerpo y se lo llevaran a Itundujia”. “Hemos mirado en la televisión que dicen que si se muere alguien no pueden tocarlo ni moverlo, entonces, ¿cómo lo íbamos a trasladar? Querían que se alterara la escena del crimen”, señalaron las autoridades. La comunidad exige justicia por el crimen de Efraín, a quien le sobreviven su viuda Esther Cruz Núñez y sus hijas Abril Ariadna y Jennifer, de dos años y dos meses, respectivamente. La madre de la víctima, María Edith López Núñez, exigió castigo para los responsables porque a su hijo “lo ejecutaron”. También dijo que tienen miedo de hacer ese tipo de acusación “porque tenemos familia”. Añadió: “Queremos que la ley nos proteja, que esta masacre no quede impune, que paguen los culpables. Ellos todavía están trabajando en la presidencia municipal”. Por su parte, la autoridad de Morelos subrayó que cuando fueron a Itundujia, los policías los retaron “como si nosotros fuéramos basura. Nos tratan de humillar y la comunidad no está para aguantar esta humillación”.

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