Repudian reformas estructurales en marchas por el Día del Trabajo

viernes, 1 de mayo de 2015
MEXICO, DF, 1 de mayo (apro).- Las movilizaciones por el Día del Trabajo en los estados se caracterizaron por el repudio a las llamadas “reformas estructurales”, el clamor por justicia en el caso Ayotzinapa y la quema de emblemas electorales, destacadamente del PRI. En Veracruz, cientos de maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y del Movimiento Magisterial Popular Veracruzano (MMPV) irrumpieron abruptamente en el presídium del desfile obrero oficial en la capital del estado. Ante la ausencia del gobernador Javier Duarte, quien no presidió la ceremonia por “respeto” a la veda electoral, los inconformes corearon “¡Y Duarte decía que todo cambiaría, mentira, mentira, es la misma porquería!”. Tocó al secretario del Trabajo Gabriel Deantes Ramos y al subsecretario de Gobierno Marlón Ramírez encabezar la ceremonia, pero debieron salir corriendo ante el arribo de los contingentes de la CNTE y el MMPV, y sólo encontraron refugio, con el apoyo de policías estatales, en palacio de gobierno. “Rateros, rateros”, “regresen los millones que se chingaron”, “deberían estar en la cárcel”, fustigaban los docentes de diversos municipios de Veracruz, mientras los funcionarios, todos de traje, se apretujaban en la explanada del palacio de gobierno, donde las portezuelas tenían candado y cadena puesta. Con el presídium en manos de la CNTE y el MMPV, los maestros tomaron el micrófono para lanzar sus consignas: “Ustedes del gobierno nos mean y dicen que llueve; creen que los necesitamos, pero están equivocados, no los necesitamos. ¿Cuándo han sido productivos?, ¿Cuándo han hecho algo por el estado, por su país?, solo son unos cobardes”. Enseguida, los docentes del MMPV adscritos al segundo contingente se despojaron de sus playeras del PRI para arrojarlas al suelo, y con encendedores y cerillos les prendieron fuego para recriminar las campañas de los candidatos del PRI Elizabeth Morales (Xalapa urbano), Adolfo Mota (Xalapa rural) y Erick Lagos (Acayucan), todos ellos exfuncionarios del gobierno. “Veracruz no está quebrado, está saqueado por este gobierno”, “el dinero de nuestros impuestos paga sus campañas”, “que regrese el dinero Adolfo Mota (extitular de Educación de Veracruz, hoy candidato a diputado federal)”, eran las consignas que gritaban los profesores veracruzanos. El siguiente contingente que desfiló fue el del Sindicato Democrático de Trabajadores al Servicio de la Educación de Veracruz (SDTEV), quienes exigieron a Deantes la “toma de nota”, y aunque fueron escuchados en sus peticiones, esto no fue impedimento para que sus agremiados entonaran al unísono: “Veracruz sin PRI, Veracruz sin PRI”. Frente a las protestas, interrupciones y reclamos, el personal de logística del gobierno del estado optó por “subir el volumen a la música” cada que una organización protestaba, sin embargo, los reclamos airados y consecutivos de la CNTE, MMPV y el SDTEV orillaron a que los organizadores decidieron dar por finiquitado el acto conmemorativo al Día Internacional del Trabajo, por lo que algunas organizaciones se quedaron sin desfilar por el templete oficial. En Oaxaca, maestros de la sección 22 conmemoraron el Día del Trabajo con cuatro marchas multitudinarias y un mitin frente al palacio de gobierno, al tiempo que entregaron al gobernador Gabino Cué su pliego de demandas correspondiente a este año. Los docentes exigen la abrogación inmediata a las reformas de los artículos tercero y 73 constitucionales y sus leyes reglamentarias, debido a que afectan los derechos laborales, sindicales, escalafonarios y humanos de los maestros. También pide garantizar el derecho al trabajo y la estabilidad laboral; la aprobación inmediata de la Ley Estatal de Educación de Oaxaca basada en el Plan para la Transformación de la Educación de Oaxaca (PTEO); respeto a los acuerdos políticos y la libertad inmediata e incondicional de los “presos políticos”, la presentación con vida de los desaparecidos y la repatriación de los exiliados. Sin embargo, las movilizaciones se vieron empañadas por el accidente de un autobús de la empresa Fletes y Pasajes, que volcó en la autopista México-Puebla, en inmediaciones de Chalco, y dejó una maestra muerta y más de 17 heridos; pese a ello, prosiguieron las acciones aprobadas por la asamblea estatal del magisterio. Con 70% de los 84 mil maestros de la entidad, las marchas salieron a las 10:00 horas de cuatro puntos de la ciudad de Oaxaca y confluyeron en el zócalo, donde se realizó un mitin en contra de las reformas estructurales, por la defensa de la estabilidad, seguridad laboral, aumento salarial y entrega del pliego petitorio. Los docentes también demandan la cancelación de los módulos irregulares de la sección 59; cese a la represión de las organizaciones sociales, pueblos en resistencia y fin a la criminalización de la protesta social. Además, que se garantice el derecho al trabajo a los egresados de las 11 escuelas normales del estado y su contratación inmediata; la entrega oportuna de uniformes, calzado y útiles escolares para todos los alumnos de educación básica, y dotación y mantenimiento de la infraestructura, recursos materiales y equipamiento de los servicios educativos. Por otra parte, se suspendió el desfile oficial debido a la división que existe en el sindicato de burócratas; sin embargo, un grupo disidente con su dirigente Noé Cruz Pinacho marcharon y, para mostrar su inconformidad, quemaron gorras, ataúdes y piñatas con la leyenda de “Pinocho”. Los inconformes acusan a su dirigente de haber “negociado a sus espaldas” un incremento salarial de 4.2 y 2.8% a prestaciones, lo que califican de insuficiente. Mientras que otro grupo del sindicato de salud quemó uniformes frente a los Servicios Estatales de Salud por la mala calidad del equipo y el incumplimiento a sus demandas. En Campeche, pese a que con el pretexto de la veda electoral el gobierno del estado suspendió el desfile del Día del Trabajo, telefonistas, disidentes del magisterio y campesinos marcharon hoy por las calles de la ciudad para protestar por las “reformas estructurales” del gobierno federal que, sostuvieron, atentan contra los derechos laborales. El primer contingente en manifestarse fue el del sindicato de telefonistas, que en punto de las ocho de la mañana emprendió una marcha por el malecón de la ciudad en el tramo comprendido desde el asta bandera hasta el monumento al marino Pedro Sáinz de Baranda. La líder del gremio, Teresita Rubí Briseño, a la cabeza del grupo, se inconformó contra las reformas, pues las nuevas leyes perjudican especialmente a las nuevas generaciones de trabajadores, ya que no podrán generar antigüedad ni aspirar a jubilaciones ni pensiones. Una hora después, desde el parque de San Martín, partió hasta el palacio de gobierno el contingente de la CNTE, a quienes en la plaza de la República se les unieron docentes del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de la República Mexicana (SITERM). Los maestros encabezados por sus dirigentes Silverio Tun Góngora, de la CNTE, y Carlos Enrique Chan Queb, del SITERM, protestaron por las reformas educativa y energética, y exigieron la renuncia del secretario general de la sección 4 del SNTE, Mario Rodríguez Suárez, a quien tildaron de “líder charro”. Asimismo, exigieron la aparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, la liberación de “presos políticos y de conciencia” y el cese al hostigamiento magisterial. A los manifestantes se unió posteriormente, con un grupo de seguidores, el candidato independiente a la gubernatura, Luis Antonio Che Cu, aunque aclaró que acudía no con fines proselitistas, sino en su calidad de dirigente estatal del Frente Campesino Independiente Emiliano Zapata (Freciez). El Freciez se inconformó por las condiciones de pobreza, explotación y desempleo que a más de un siglo de la Revolución aquejan a los trabajadores del campo. Granaderos en Puebla En Puebla, un cerco de policías impidió el paso de más de 6 mil integrantes de organizaciones sindicales independientes, burócratas despedidos, de la 28 de Octubre y de agrupaciones sociales que pretendían llegar al zócalo de esta ciudad como parte de la conmemoración del Día del Trabajo. La manifestación popular, alterna al festejo oficial, fue convocada para protestar contra las políticas del gobierno de Rafael Moreno Valle. En especial, destacó la participación en esta marcha de cientos de burócratas estatales –acompañados por sus familias-- que en las últimas semanas han sido despedidos por el gobierno estatal sin que se respeten sus derechos de recibir un finiquito, aunque cuentan, en su mayoría, con más de 20 años de antigüedad. “Reconocimiento de la antigüedad laboral”, “Alto a los despidos injustificados”, “No más represión ni acoso”, “Repudiamos la reforma laboral”, fueron algunas de las pancartas que portaron los trabajadores. El contingente más numeroso volvió a ser el de la organización “28 de Octubre”, la cual ha denunciado una campaña por parte del gobierno estatal para tratar de desaparecerla. Igual marcharon trabajadores del Movimiento Democrático Magisterial, Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Puebla, de la Volkswagen, extrabajadores del Hospital del Niño Poblano, integrantes del Movimiento Nacional Esperanza y de la organización Cholula Viva y Digna, entre otros. Los manifestantes recorrieron la avenida Juárez para seguir después por Reforma, pero al llegar a la 3 se encontraron con grupo de granaderos que, formados en valla y con escudos y toletes en mano, les cerraron el paso. La columna se desintegró para buscar rutas alternas, pues la intención final, además de llegar al zócalo poblano, era manifestarse frente a Casa Aguayo, sede del gobierno estatal. Sin embargo, por otras calles también fueron colocados operativos de tránsito que dificultaron el acceso a los manifestantes, por lo que apenas un centenar de personas logró llegar hasta el frente de la sede gubernamental donde concluyó la marcha. (Con información de Noé Zavaleta, Pedro Matías, Gabriela Hernández y Rosa Santana)