"Fabricada y falseada", investigación sobre asesinato de estudiante de la BUAP: padre de inculpado

viernes, 22 de mayo de 2015
PUEBLA, Pue. (apro).- Ángel Carrasco Rivera, padre del inculpado en el secuestro y asesinato de Isarve Cano Vargas, informó hoy que promovió un amparo porque las autoridades le niegan ver a su hijo, a quien, asegura, obligaron a confesar bajo tortura, y le impiden ver el expediente del caso. En un escrito que subió a cuenta de Facebook, el exdelegado federal del Instituto Nacional de Migración (INM) y exregidor del Tehuacán asegura que el proceso para incriminar a su hijo en el homicidio de la estudiante de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Puebla, se encuentra “plagado de inconsistencias”. El cuerpo de Cano Vargas, de 19 años de edad, fue localizado en estado de descomposición en un paraje en el municipio de Coxcatlán, luego de haber sido secuestrada desde el 17 de abril y de que su familia pagó por su liberación. “…el señalamiento a mi hijo como presunto responsable del delito de secuestro está plagado de inconsistencias que a continuación detallo, y que derivan en un estado de indefensión en el que se encuentra por el aislamiento, incomunicación y falta de acceso al expediente de la averiguación previa”, acusa. Carrasco refiere que hasta el pasado jueves 21, la Dirección General de Atención a Delitos de Alto Impacto (DGADAI) le había negado el acceso el expediente del proceso que se sigue contra de Ángel Carrasco López, bajo el argumento de que es “información clasificada”. Además, el exfuncionario federal acusa a la Procuraduría de involucrar “tintes políticos” en el caso, pues divulgó datos de la familia de su hijo, mientras que oculta información sobre Jairo Adán Gutiérrez y Efraín Cabrera Méndez, el primero a quien señala como el autor intelectual y material del crimen y al segundo como quien facilitó el terreno para ocultar el cuerpo de la víctima. Revela que los otros dos involucrados en el caso resultan ser hermanos de la novia de su hijo, Daniela Gutiérrez, y que Jairo es camillero en el Hospital del IMSS en Tehuacán. Carrasco pide que se investigue a fondo sobre la vinculación de su hijo en este secuestro y homicidio, pues se le ubica como autor intelectual, cuando la DGADAI no ha resuelto en manos de quién quedó el importe de los 140 mil pesos que la familia de Cano Vargas pagó por el rescate. Aparte, indica que la Procuraduría de Puebla no respetó el derecho de su hijo de nombrar un defensor y realizar una llamada telefónica y que se le ha seguido un proceso por el viejo sistema judicial, cuando la mayoría de los casos en esta entidad ya se encuentran bajo el sistema de juicios orales. “Estoy en contra del secuestro pero también en contra de que fabriquen un chivo expiatorio en la persona de mi hijo”, reclama Carrasco, y añade: “debe llegar la justicia al hogar de la víctima pero también de los inocentes a quien están inculpando de manera fabricada y falseada”. En entrevista con un medio local, Carrasco reconoció que su hijo si tuvo participación en los hechos, porque manejaba el carro en el que se llevaron a Isarve Cano Vargas, pero que fue Jairo quien la durmió con formol a la joven y que al excederse le provocó su muerte. “…él está en esa situación de que sí se tiene que cumplir con lo que se tenga que cumplir legalmente, pero él no es el que ejecutó las acciones ni tampoco el que ejecutó la planeación del evento”, reclama. Una “amiga” seria autora intelectual De acuerdo con el periódico Central, que cita fuentes de la DGADAI, los detenidos han asegurado que fue una “amiga cercana” a Cano Vargas, quien planeó su secuestro presuntamente por “motivos pasionales”, aunque no se han revelado mayores detalles. En tanto que los tres jóvenes detenidos, fueron trasladados el jueves por la tarde al Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Miguel.

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