Pleito entre familias deja cuatro muertos en Chihuahua

sábado, 30 de mayo de 2015
CHIHUAHUA, Chih. (proceso.com.mx).- Cuatro hombres murieron y uno más resultó lesionado en un pleito entre familias en el poblado de Creel, municipio de Bocoyna. La balacera se registró esta mañana cerca de las instalaciones del Instituto Chihuahuense de la Mujer y, de acuerdo con la Fiscalía Zona Occidente, se debió a viejas rencillas entre las familias Molina y Carmona. Integrantes de la familia Molina se encontraron con César Antonio Carmona Núñez, de 44 años, quien circulaba a bordo de una pick-up Ford Lobo dorada, modelo 1997. Primero hubo un altercado verbal que terminó con el atropello de Carmona Núñez, quien falleció tras ser trasladado a un hospital. Luego, un integrante de los Carmona salió con una pistola calibre 9 milímetros y mató a Javier Molina González, de 52 años; a su hijo Catalino González Galdeán, de 33 y a Alex Manuel González Quiñónez, de 24. El cuarto tripulante, Jesús Daniel Molina Galdeán, también hijo de Javier Molina, resultó lesionado y fue trasladado a un hospital de Ciudad Cuauhtémoc. Agentes de la Policía Estatal se desplegaron en el poblado de Creel y la Policía Ministerial realiza la investigación correspondiente. Javier Molina era ejidatario de San Luis Majimachi y uno de los principales defensores de las comunidades indígenas que están siendo afectadas por la construcción del gasoducto El Encino-Topolobampo. San Luis Majimachi ganó la suspensión de un amparo la semana pasada, luego de que el juez Tercero de Distrito determinó que hay elementos para suponer que se violó el derecho a una consulta previa, libre e informada. El 1 de mayo, la comunidad de San Luis Majimachi se manifestó en contra de la empresa que instala el gasoducto y Javier Molina advirtió: “A mi madre ya le destruyeron toda su parcela, se han llevado aguajes, parcelas de maíz, sólo quieren darles 4 mil pesos pero casi nadie sabe leer. A Luis Cobos Cruz (indígena) le tumbaron su maíz el año pasado; a Martín Felipe se lo tumbaron cerca de la carretera; a Albino Caraveo Castillo (indígena) le dieron 5 mil pesos y quedó conforme porque estaba borracho”. Javier Molina denunció que a varias comunidades llevan bastante vino para convencer a los indígenas de que entreguen sus tierras. Por la parcela de maíz de la mamá de Javier Molina, Guadalupe González Cervantes, pasaron la maquinaria de las empresas. “Cuando mi mamá fue a reclamar le dijeron que yo había firmado pero nunca firmé nada”, detalló en aquella ocasión Javier Molina. Guadalupe y Javier denunciaron que otro hermano de éste, Manuel Molina, es el tesorero del comisariado ejidal y ha trabajado en complicidad con la empresa. Además es consuegro del alcalde de Bocoyna, Ernesto Estrada. Javier Molina tenía camiones para transportar material y también denunció que las empresas del gaseoducto no contratan a gente de la región.