Retoma sus funciones magistrado que golpeó a su esposa

miércoles, 12 de agosto de 2015
CHIHUAHUA, Chih. (apro).- El magistrado Eduardo Filiberto Terrazas Padilla, separado de la Segunda Sala Civil ubicada en Ciudad Juárez, luego de un escándalo familiar, se reincorporó este miércoles a sus funciones. El presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE), José Miguel Salcido Romero, informó que el magistrado regresó a laborar porque su esposa, Claudia Guadalupe Delgado Gil, retiró la demanda, y debido a que la Fiscalía Especializada en Delitos contra las Mujeres no encontró elementos para fincarle delito alguno. Hasta ahora la Fiscalía ha guardado silencio sobre el caso y se desconoce si realmente lo investigó de oficio, como lo indica la legislación local. Ante tal situación, el Movimiento Estatal de Mujeres solicitará que se cite con carácter de urgente a integrantes del Consejo por el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, Consejo de los Centros de Justicia para las Mujeres y Consejo del Instituto Chihuahuense de las Mujeres, responsables de dar seguimiento a las políticas públicas de prevención, sanción y radicación de las violencias en contra de las mujeres, para que se trate el asunto del magistrado y se realicen reuniones urgentes con el fiscal y el secretario general de Gobierno. Recordó que el delito de violencia familiar es de los que se persiguen de oficio y legalmente no es válido el perdón de la ofendida. “Lamentamos que en Chihuahua no existan instancias adecuadas que puedan vigilar la impartición de justicia. Está claro que la amistad que une al magistrado golpeador con el gobernador César Duarte Jáquez y el propio presidente del Tribunal Superior, además de la falta de una división de poderes y una instancia adecuada que vigile la actuación judicial, permitió este atropello y una ofensa a la sociedad; permitió que Terrazas continúe en una tarea tan delicada”, puntualizó Luz Estela Castro Rodríguez, directora del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm), que forma parte del Movimiento Estatal de Mujeres. Asimismo, lamentó el mensaje de impunidad que envía el TSJE al permitir al victimario su regreso, sin haber concluido las investigaciones. “El 21 de julio del año en curso, en un desayuno con el Movimiento de Mujeres y ante el cuestionamiento que recibió por la protección que recibía el magistrado, el presidente informó que Filiberto tenía una licencia de tres meses para responder a la investigación, y el día de hoy, con indignación profunda, recibimos la noticia de que por presuntas órdenes del gobernador Duarte, el magistrado fue restablecido en su puesto”, agregó Castro. Y dijo que no le sorprende la intromisión del Ejecutivo a favor “de su amigo, a quien ungió como magistrado en una muy cuestionada elección”. Sin embargo, resaltó, afecta la credibilidad del propio órgano juzgador y demuestra que en el estado de Chihuahua no existe una separación de poderes. La activista refirió que desde que Salcido Romero tuvo conocimiento de los actos de violencia del magistrado contra su esposa, a quien golpeó y corrió de su casa en presencia de sus hijos, las organizaciones alzaron la voz para exigir una investigación interna, más allá de las presiones que sufrió la víctima para obligarla a escribir una carta exculpatoria. “Lejos de hacerlo, el propio Salcido se convirtió en el más férreo defensor del magistrado. La actitud del Tribunal Supremo sienta un pésimo precedente y envía un mensaje de permisividad y afecta gravemente su credibilidad”, sostuvo. Y remató: “Cobra vigencia la reiterada solicitud que desde el Movimiento de Mujeres se ha exigido: la creación de un Consejo de la Judicatura”.

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