Líderes de la CTM defraudan a empresarios con asignación de obras ya construidas

viernes, 11 de septiembre de 2015
MORELIA, Mich. (apro).- Empresarios michoacanos denunciaron a altos líderes de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) por presunto fraude al asignarles obras ya construidas o en proceso, a cambio de una “comisión”. Por esos hechos, el agente del Ministerio Publico de la Fiscalía Central de Investigación Para la Atención de Delitos Financieros en el Distrito Federal inició la averiguación previa Fdf/T/T2/849/14-Ii B-5 contra el dirigente cetemista Jesús Eduardo Camarena López, su hija Metzi Sac Nicte Camarena Chávez, Emilio Álvarez Serrato y quien resulte responsable de un presunto fraude por un millón 800 mil pesos. Dicha cantidad representa el 1% del valor de una obra que Camarena López, prometió asignarle a Alberto Loeza Herrera, gerente general de la empresa EDCSA, Estudios, Diseños y Construcciones S De RL de CV, quien interpuso la demanda. En entrevista con Apro, Loeza Herrera acusa que los cetemistas buscaban en internet obras ya adjudicadas y terminadas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y se las ofrecían como posible obra en construcción. Relata que en septiembre de 2012, en las oficinas de la empresa PECSA, SA de CV de esta capital un ingeniero de nombre Julio Hernández Escobedo les presentó al también ingeniero Juan Manuel Parra Ramírez, al contador público Guillermo Rodríguez González y a Emilio Álvarez Serrato, quien se presentó con ellos como delegado de la CTM en Guanajuato. Éste último le dijo que junto con el “líder” Camarena López, y su hija Metzi Sac Nicte Camarena, quien “recluta” empresas constructoras para inscribirse a la CTM, eran los encargados de conseguir contratos de obras en diferentes dependencias del Gobierno Federal y que el costo de la inscripción sería de 150 mil pesos. “Como nos pareció una oportunidad para la empresa EDCSA, que represento, decidimos pagar la inscripción de 150 mil y esto fue en dos exhibiciones una por la cantidad de 25 mil en el banco BANORTE en fecha 18 de octubre del 2012, y el otro por la cantidad de 125 mil en el banco BBVA Bancomer, en fecha 19 de octubre del 2012”, detalla. El dinero era transferido al Banco Mercantil del Norte a la cuenta 00072180008300121830. De ello exhibe las fichas de depósito y la factura número 122, en original, con membrete del Sindicato Nacional de Trabajadores Especializados en la Industria de la Construcción y Conexos de la RM CTM, RFC. SNT-970320-F12 con domicilio fiscal en privada de Ignacio l. Vallarta número 17 primer piso, colonia Tabacalera, Delegación, Cuauhtémoc, a Favor de EDCSA. De acuerdo con la querella, el 22 Octubre del 2012, alrededor de las 6:00 de mañana, Álvarez Serrato, Parra Ramírez, Rodríguez González y el propio Loaeza salieron e Morelia y llegaron al edificio de la CTM en el DF, aproximadamente al mediodía. Antes de ver al “líder” Jesús Eduardo Camarena, tenían que entrevistarse con su hija Metzi Sac Nicte quien les preguntó si Álvarez Serrato ya les había explicado sobre los beneficios de estar inscritos en la CTM. “Le dije que sí nos había explicado y me contestó que siempre y cuando pagáramos a tiempo las cuotas que se solicitaban por el funcionario Eduardo Camarena López, íbamos a tener muchas oportunidades para obtener contratos”. Cuando pasaron finalmente con Camarena López, éste volvió a preguntar si había quedado todo claro. La respuesta fue que sí y se le informó que incluso el nuevo miembro había pagado la cuota. “Entonces el señor Jesús Eduardo (Camarena López) empezó a explicarnos lo que él ofrecía y a lo que teníamos derecho como empresa constructora al pagar la Inscripción, así como los porcentajes de las obras que se nos asignarían, o sea, a tener buenos contratos de obra. “Además nos dijo que no tuviéramos desconfianza, que no había problema que todo era derecho y que para el caso de que no se pudiera asignarnos obras nos devolvería el total del dinero que le diéramos o depositáramos”, relata Loaeza. A mediados de octubre del 2012, sigue, Álvarez Serrato, llamó por teléfono a Guillermo Rodríguez y éste a su vez llamó a Loaeza para informarle Álvarez les ofrecía una obra. “Se trataba de la Modernización de la Autopista México-Puebla del kilómetro 000+29 al 000+31400 cuerpo A y B de CAPUFE, con un costo de contrato de obra por 18 millones de pesos, de lo cual para que se nos asignara teníamos que dar el 1% o sea ciento ochenta mil pesos, a la cuenta del ‘funcionario’ Eduardo Camarena López”, detalla. El dinero se transfirió desde una cuenta de BBVA Bancomer al Banco Mercantil del Norte a la cuenta 00072180008300121830 el 23 Octubre de 2012, a nombre del Sindicato Nacional CTM. Pese a haber cumplido con lo solicitado, Álvarez Serrato le dijo después a Loaeza que la obra se había cancelado, “que nos esperáramos”, le dijo. De inmediato se comunicó con Camarena López, para informarle que no le había dado la obra. “Me contestó que ya le había informado su delegado Emilio que se había cancelado, por lo que me dijo que la obra que siguiera nos las iba a designar, que no nos desesperáramos. De paso le dijo que necesitaba 500 mil pesos para los trámites de los proyectos de las obras que les designarían. El dinero debía entregarlo cuando le designaran la obra. “Le conteste que iba a hablar con el contador Guillermo Rodríguez y el ingeniero Juan Manuel Parra Ramírez, quienes una vez que les dije lo del dinero que me pedía Camarena López, lo aprobaron y así quedo”, explica. El 8 de noviembre del 2012, a las 11:00 de la mañana, Álvarez Serrato se puso nuevamente en contacto con Guillermo Rodríguez para ofrecerle una nueva obra: La ampliación carretera a Yahualica y puente del kilómetro 0+00 al 4.155, y la continuación de avenida Carnicerito, también de CAPUFE. El costo de contrato de la obra era por 108 millones 878 mil 562 pesos, y para que se las asignaran, le tenían que dar, a la brevedad, el 1% del costo total, es decir, un millón 88 mil 80 pesos. El dinero debía ser entregado en efectivo a Camarena López. El contador, Rodríguez González, se puso en contacto con el ingeniero Parra Ramírez y con Loaeza para informarles lo que le había dicho Álvarez Serrato sobre la cantidad solicitada. Con la nueva propuesta en puerta, el 12 de noviembre de 2012 los tres se trasladaron a las oficinas de la CTM. Como la vez anterior, primero fueron recibidos por Metzi Sac Nicte y les dijo que si ya traían el dinero completo para entregárselo al “dirigente”. “Le dije que sí y pasamos los tres. Ya nos estaba esperando Eduardo Camarena, que al vernos nos dijo ‘ahora si viene la buena’, ya vieron que obra se les va a asignar”, relata Loaeza. Luego Loaeza sacó el dinero, billetes de 500 y 200 pesos, un billete de 50 y tres monedas de 10 y se lo entregó al “dirigente”. “Lo contó y me dijo: ‘aquí nada más hay, 908 mil 780 pesos’ y le dijo el contador Guillermo Rodríguez ‘sí licenciado Jesús, pero recuerde que la anterior obra no se nos asignó y depositamos los 108 mil pesos, que sumados al dinero que le estamos entregando en efectivo, dan la cantidad de millón 88 mil 780 pesos. “Dijo Camarena López, bueno no vamos a discutir, ‘¿verdad Emilio?’ y se guardó el dinero”, recuerda. Esa cantidad quedó amparada con la factura No. 129 también con membrete del sindicato a nombre de EDCSA. Antes de salir, añade Loaeza, Camarena López, les dijo que quería hablar con ellos. Del lugar se retiró el ingeniero Juan Manuel Parra Ramírez y el líder cetemista Emilio Álvarez Serrato. Luego le dijo a Loaeza: “‘¿Qué paso con el dinero para los trámites de los proyectos de las obras?’, y le contesté aquí lo traemos y dijo ‘dénmelo y ahorita les entrego un recibo’. Una vez que se lo entregamos le habló a Metzi Sac Nicte Camarena y le dijo ‘hazme un recibo por la cantidad de 500 mil pesos, por tramites de proyectos’”. Loeza Herrera destaca que la suma entregada se ampara con el recibo de cuotas de fecha 12 de noviembre de 2012, igual que las facturas, con membrete del Sindicato a nombre de EDCSA. Sin embargo, afirma Loaeza, “no se nos asignó dicha obra, ni ninguna otra”. El 25 de noviembre de 2013 él y el contador Rodríguez González fueron a ver a Camarena. Le recordaron que él les había dicho que si no les designaban obras les devolvería el dinero y les dio un cheque posfechado no sin antes pedirles que no le contaran a nadie que no les había conseguido obras. Les confesó que con lo que le dieran las demás empresas les iba a pagar su dinero. Les dio un cheque de Banorte del Sindicato Nacional de Trabajadores Especializados No. 0000995 que podrían cobrar hasta el 07 de enero de 2014, por la cantidad de un millón 88 mil 780 pesos firmado por Camarena López a nombre de EDCSA. “Le dije que todavía faltaban las cantidades de 150 mil pesos, y la de 500 mil y nos dijo ‘esperen a que me den dinero algunas empresas y se los devuelvo también’”. Llegó la fecha de cobro del cheque y al intentar depositarlo en ventanilla, por la cantidad se tuvo que hablar con un ejecutivo para que autorizara el depósito. El ejecutivo le informo que el cheque no tenía fondos, que habían hablado con Camarena López y que no autorizó el depósito. Así los ha mantenido durante tres años. No han adquirido obra alguna ni recuperado su dinero. En ese lapso fue que descubrieron que las obras que se asignaban, estaban siendo procesadas por otras empresas y ninguna pertenecía a los supuestos líderes cetemistas. Molestos, los afectados dicen que cuando iban a las obras asignadas, por curiosidad, otras empresas estaban trabajando. “Solamente se metían a las páginas de la SCT, en Internet, agarraban algunas y nos las daban a nosotros. Estando ya licitadas y en proceso de construcción”, acusa Loaeza. “Creemos que hay más empresas afectadas y que no sabemos si ya pusieron denuncias por el mismo delito sabemos que si esto se publica van a llover denuncias en contra de estos tres presuntos pillos”, dice el contador Guillermo Rodríguez.

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